Regional
Familiares de víctimas del terremoto claman por ayuda humanitaria urgente
miércoles 1 julio, 2026
Gisela Rebeca Rosales y Daniela Oropeza Delgadillo perdieron la vida en un heroico intento por salvar a sus seres queridos. Hoy, los sobrevivientes refugiados en Catia La Mar y oriundos del municipio Jáuregui esperan por ayuda
Daniela González
El dolor que deja la pérdida de un ser querido es un peso difícil de cargar, pero cuando la tragedia arrebata dos vidas en un mismo instante, el vacío se vuelve insoportable.
Ese es el dolor que hoy quiebra el corazón de la familia Rosales en La Grita, municipio Jáuregui. En medio del luto, con el eco del sismo aún fresco en la memoria y las lágrimas de la despedida, los sobrevivientes sacan fuerzas de la flaqueza no solo para honrar a los fallecidos, sino para pedir auxilio.
Hoy, la emergencia los golpea de nuevo, pero esta vez en forma de escasez y desespero en el refugio que los alberga.
El devastador terremoto cobró la vida de dos integrantes de este núcleo familiar: Gisela Rebeca Rosales y su joven nieta, Daniela Oropeza Delgadillo.
Hoy son recordadas por su acto de valentía y desprendimiento que demostraron en los segundos finales de sus vidas, al intentar salvaguardar la integridad de sus seres queridos y allegados.
Ana Rosales, hermana de Gisela y tía de la joven Daniela, relató los últimos instantes de sus familiares, describiendo el suceso como un acto de amor puro en medio del caos:
“Mi hermana regresó de inmediato al apartamento apenas escuchó el primer estruendo; su único pensamiento era asegurarse de que su hija y su nieta lograran salir a tiempo. Lamentablemente, cuando bajaba por las escaleras, parte de una placa de concreto colapsó sobre ella; al mismo tiempo, mi sobrina Daniela también regresó a la estructura colapsada para intentar auxiliar a sus compañeras de vivienda, quedando atrapada en el lugar, murieron intentando salvar a los demás”.
Por su parte, Lorna Rosales, sobrina de Gisela y prima de Daniela, enfatizó el drama que ahora acompaña a los sobrevivientes del grupo familiar, el cual está compuesto por varios adultos y un considerable número de menores de edad, específicamente niños de 3, 5, 8 y 10 años.
Actualmente, este grupo familiar se encuentra damnificado y ha tenido que refugiarse en una vivienda de refugio en la zona de Catia La Mar-Arrecife.
Sin embargo, la distancia, la parte económica y las dificultades logísticas han agravado la situación. Lorna Rosales denunció con extrema preocupación que el acceso a alimentos no perecederos y agua potable es cada vez más limitado para su familia.
“Los insumos se están agotando rápidamente, existe una enorme incertidumbre y temor entre nosotros, porque vemos que las ayudas humanitarias generales se distribuyen en las zonas principales, pero no sabemos si están llegando de manera efectiva a este refugio donde ellos se encuentran”, alertó la portavoz familiar, reiterando la necesidad de que se establezca un canal directo de asistencia.
Ante esta emergencia, la comunidad de La Grita se ha organizado de manera inmediata para centralizar los aportes y garantizar que el apoyo llegue de forma directa y sin intermediarios a los afectados.
Para coordinar las donaciones, se ha habilitado un centro de recolección en el Barrio Fátima, carrera 6, número 6-46 (sitio asignado formalmente para los rezos y las honras fúnebres familiares).
Insumos requeridos con urgencia: Agua mineral embotellada, alimentos no perecederos (enlatados, granos, harinas), leche para los niños y artículos de primera necesidad médica o de higiene.
Ayudas directas
0412 2565178
CI 9.129.788
Banesco
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