Regional
Ha entrado en un silencio profundo Pablo Mora, el profeta de la poesía
lunes 16 febrero, 2026
Freddy Omar Duran
Ha fallecido este domingo Pablo Ramiro Mora Quintero, una de las voces poéticas más importantes de los últimos cincuenta años en el estado Táchira.
Más que un escritor, un oráculo; más que una sola voz, un maremágnum de poetas y poesía; y como él, pocos se consagraron a la literatura en tanto indeclinable sacerdocio.
Después de una larga lucha con una prolongada enfermedad, su último aliento lo arrojó este domingo 15 de febrero, a los 83 años.
Nacido en Santa Ana, municipio Córdoba, fue el responsable de una extensa obra que ha oscilado entre la ensayística y la poesía, siempre en constante preocupación por la ontología profunda de la palabra, y por la vigencia del acto poetizador como la verdadera fuente de descubrimientos y asombros.
La palabra “asombro” jamás se desgastó de sus versos en el profundo convencimiento de que esa tendría que sostener la actitud más auténtica del poeta. De profusa producción literaria, ganó en 1991 la Bienal de Literatura de Nueva Esparta, y el Premio de Ensayo de la Gobernación del Táchira 1998.
Ermitaño augusto /vigoroso camarada/esquiva naufragios y centellas/vuele libre tu alma centinela//Armémonos de nuevo contra la injusticia./Demos por sagrado el desorden de nuestro espíritu/por ineludible el insomnio y la noche que nos cruzan./Indispensable llegar a lo desconocido. /Porque en el tiempo no fuiste un pájaro/sino un rayo en la noche de la especie/una persecución sin tregua de la vida/una raza que canta en la tormenta/relumbra vela brilla resplandece/ para que el canto siempre permanezca.
Además de la inmortalidad que le concedieron los versos, se destacó por la actividad académica en la Universidad del Táchira y sus colaboraciones como columnista para Diario La Nación. Fue licenciado en letras, graduado en la Universidad Católica Andrés Bello en 1966, doctor en psicopedagogía y periodismo. Su obra ha sido traducida al italiano y al vasco.
Cuando apenas la Internet cobraba impacto en la sociedad, dispuso en aquel entonces del novedoso medio para una convencida apología al acto lírico, que llamó Poesía Sociedad Anónimo. Ese credo lo trasladó a una serie de manifiestos compilados bajo el título “Poesiología”.
Oh Padre Padre Nuestro Sé puntual/ Pide tu asombro en busca de un instante/ Pide tu voz en alta llamarada/Pide tus sienes en pasión de espera/Pide tu aliento en tempestad de gloria/Pide a los hombres su inmortal batalla
/el milagro que falta para el rayo/en guerra de la muerte Pide todo/ el corazón del mar para la paz/Pide tu luz en aras de la tarde/para implorar la vocación al viento/ para entonarle el aldabón al sueño/Pide en verdad las manos de la aurora/para anunciar la paz a los humanos
/más airados que nunca por la guerra.
Los actos velatorios se realizan en la Funeraria Paolini y la misa funeral se pautó el martes 17 en la iglesia El Ángel, a las 2:00 pm, para luego ser depositados sus restos mortales en el Jardín Metropolitano a las 4:00 pm.
Desde Diario La Nación acompañamos en el dolor a la familia del consagrado poeta, y elevamos una oración para el descanso de su alma. (FOD)
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