Regional
“Ha sido San Cristóbal laboratorio para hacer mejores seres humanos”
miércoles 1 abril, 2026



Freddy Omar Durán
Con la bendición de lo Alto, San Cristóbal tuvo a la Catedral como lugar para celebración de sus 465 años.
La misa solemne la impartió el obispo, monseñor Lisandro Alirio Rivas, apoyado por su equipo clerical, contando con la presencia de altas autoridades civiles del municipio y el estado, con el gobernador Freddy Bernal y el alcalde Silfredo Zambrano.
El templo se vistió de gala para recibir una significativa asistencia de la feligresía, nutrida por efectivos de los cuerpos de seguridad estadales y funcionarios de los despachos regionales y municipales.
La homilía de monseñor Rivas sirvió para una semblanza histórica de San Cristóbal, para luego hacer referencia al espíritu cristiano tan característico de su región, y que crea responsabilidades de las cuales el buen católico no puede evadirse.
“San Cristóbal nació para ser un puente una mano extendida entre los valles de Torbes y las Cumbres Andinas. Desde sus inicios esta ciudad fue pensada para la rutina del caminante, para el comercio honesto que dignifica al hombre y para la vida en comunidad, que refleja la fraternidad del Reino de Dios. En este mismo suelo que pisamos se sembró la semilla de una sociedad que sabía que el progreso material es estéril si no va acompañado de la solidez de la moral”.
Consideró el presbítero que San Cristóbal ha sido un laboratorio para ser mejores seres humanos, siendo el espacio donde nuestra humanidad se pone a prueba.
“¿Somos ciudadanos en la indiferencia o somos artesanos de la fraternidad, de la cordialidad? El cristiano de San Cristóbal no es un habitante del cielo que ignora los problemas de su calle, de su barrio. Es el ciudadano que más se comprometa por la limpieza de su barrio, por la honestidad de su comercio y con la defensa de la familia”.
Hizo un llamado a la clase dirigente a ser testimonio de caridad y buenos valores, y en este sentido deben trascender el rol meramente administrativo de la cosa pública que le fue asignado.
“Ustedes no solo administran recursos, o aplican leyes. Ustedes están formando la conciencia de un pueblo que los observa. La clase dirigente de una ciudad que se llama ‘El Portador de Cristo’ no puede permitirse personalismo o la sordera ante el clamor del humilde. La autoridad en el humanismo cristiano es siempre de armonía y servicio”.
Poner fin a los odios
Al finalizar el acto sagrado, el Gobernador dedicó un momento a los medios de comunicación, recordando que la Semana Santa es tiempo para la reflexión, y no solo el descanso o la participación en los ritos sacramentales. Subrayó que esa experiencia religiosa y meditativa posible en estos días debe servir para la liberación de los odios.
“El odio no es el instrumento para ningún país; el odio no es un instrumento para salir adelante; el odio no ha generado transformaciones, y menos ha generado buenos ciudadanos. Me uno al llamado de monseñor Rivas, quien dijo que así como los políticos no deben estar encerrados en las oficinas, los sacerdotes no solamente deben estar en la sacristía, porque el trabajo de los sacerdotes y políticos debe ser con el pueblo, para el pueblo y con el pueblo. También hay que tener las manos limpias para predicar con el ejemplo, porque hay gente de buenos discursos, pero cuando lo compara con la acción, hay una gran diferencia”.
También el alcalde Silfredo Zambrano brindó algunas declaraciones, recordando que la celebración de los 465 años de San Cristóbal su despacho no quiso encerrarlo en un solo día y la ha extendido a dos meses con actividades culturales, deportivas, artísticas y especialmente la puesta en evidencia de los proyectos de recuperación de los espacios públicos que ha concretado el municipio.
“Nosotros recibimos una ciudad que estaba muy adolorida, con el tema de la basura y de los parques, y el ornato, sobre lo cual hemos venido trabajando. No tratamos de culpar a nadie, sino que hemos venido a hacer las cosas con amor. Cada uno de los mandatarios que estemos y que estarán deben amar a su ciudad, dedicarse más a lo que nos corresponde que a los asuntos ideológicos”.










