Hasta cinco días con sus noches en cola por una bombona de gas

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Las colas en el Coliseo de Táriba son muy largas, así como la espera.  (Foto/Cortesía vecinos de Barranca parte baja)

Hablar de las colas para surtir gasolina en las diferentes estaciones de servicio del estado se ha vuelto recurrente, y realmente es un problema que azota al tachirense. Pero, ¿qué pasa con el calvario que otro tanto de la población vive para adquirir una bombona pequeña de gas doméstico?

Gerardo Navas, junto a otros vecinos de Barrancas parte baja, relata la cruel experiencia que debió vivir para adquirir una bombona de gas doméstico de 10 kilos.

Hace más de dos meses y medio, los vecinos de esta comunidad del municipio Cárdenas,  desde la calle 1 hasta la calle 7,  cancelaron el gas doméstico a través del concejal Ronny Guerrero, pero han pasado los días y no han obtenido respuesta al respecto. Aún continúan esperando.

Los vecinos mantienen alto grado de preocupación, por cuanto requieren preparar los alimentos para sus hijos, ancianos y enfermos. Afirman que la otra alternativa es con cocinas eléctricas, pero el servicio también es muy deficiente, pasan un promedio de seis horas sin luz cada día.

Afirmaron que ellos no quieren salir a trancar las calles para reclamar sus derechos, y recordaron con tristeza el caso del joven que perdió la vista cuando acompañaba a su madre en una manifestación pacífica por esta misma causa.

Cinco días a la intemperie

En vista de la falta de atención y respuesta, así como de la urgencia de contar con el gas doméstico, un grupo de vecinos decidió buscar otra alternativa. Fueron hasta el parque 12 de Febrero, cerca del Coliseo de Táriba, para tratar de comprar una bombona pequeña, pero fue una experiencia inhumana. Estuvieron allí, día y noche, bajo el implacable sol y la lluvia.

Fue el pasado sábado, en la tarde, cuando se trasladaron al referido lugar, donde les indicaron que debían esperar en una canchita que está cerca del Tobogán; desde ese momento tuvieron que permanecer día y noche allí, y fue hasta el miércoles cuando lograron comprar una sola bombona pequeña. Es decir, cinco días, con sus respectivas noches, instalados en la intemperie.

Navas describió el lugar: “no hay baños, ni luz, ni la mínima condición para permanecer tanto  tiempo instalados”; lo peor es que no podían retirarse por algún rato, debido a que frecuentemente pasan listas y, si no están, simplemente sacan a la persona  y ya; perdió su tiempo y sacrificio.

Dijo con profundo pesar que en el sitio se encontraban niños, abuelos, mujeres embarazadas, enfermos, todos en las mismas condiciones  inhumanas a las que debieron exponerse para poder llevar un poquito de gas doméstico a sus hogares. Fue el miércoles, a media mañana, que pudo comprar la bombona pequeña.

Expresó que diariamente anotan en la lista a 360 personas, “no dejan anotar más”, y pasan solamente 20 personas discapacitadas por día.

Sin respuesta

Gerardo Navas explica que a través de la Alcaldía de Cárdenas es que deberían tramitar el servicio del gas doméstico y que, en el caso de Barrancas-parte baja, el enlace lo hizo el concejal de ese municipio, Ronny Guerrero, pero el tiempo pasa y pasa y no obtienen una respuesta concreta.

Lo único que les dicen es que están en espera y más nada; que deben terminar de surtir a Barrancas- parte alta y luego sí atenderán al sector de la parte baja, pero al paso que van, según calculan, “si acaso” será para diciembre.

Además les han dado otras excusas, como que no hay gas en la planta o que los camiones están surtiendo gasolina; pero “realmente vemos cómo esos vehículos pasean por todos lados cargando gas; esto nos hace pensar que tienen un negocio entre ellos mismos”.

Esto último es una apreciación que hacen los vecinos por la  situación, porque el gas está regulado y piden entre 60 y 80 mil pesos por una bombona, y eso no es ajustado al ingreso familiar del venezolano, “eso sirve para un  mercadito”, narró Navas.

También dijo que en lo que va de año solo han surtido gas una vez y eso fue, aproximadamente, en mayo, y  en su caso, una bombona de 18 kilos dura un mes o mes y medio.

Los vecinos hacen un llamado al protector del Táchira, Freddy Bernal, y le piden que “se dé una pasadita, de día o de noche, por el Tobogán de Táriba, para que pueda captar la terrible problemática.

Son miles de personas afectadas; si atienden a un promedio de 360 personas diarias, pues a la semana son unos 1.800 usuarios que alcanzan a anotarse, sin contar a los que siguen instalados allí, esperando ingresar a la anhelada lista.

Si tiene alguna denuncia, la puede comunicar por: yoreportoalanacion1@gmail.com

Bleima Márquez