Regional
Indignación de tachirenses ante largos y constantes apagones
sábado 23 mayo, 2026


Desde lo económico hasta lo psicológico, la enumeración de daños personales es una larga lista. Denuncian que se registran apagones de hasta 12 hora seguidas
Freddy Omar Durán
Un grupo de usuarios, con pancartas en sus manos y razones en sus proclamas, acudieron a la Defensoría del Pueblo y entregaron una solicitud para que el Poder Ciudadano interceda en el problema de los apagones que han afectado sensiblemente sus vidas.
En esta ocasión, tanto los depositarios de la denuncia como los medios de comunicación, custodiados por efectivos policiales, pudieron tener un cordial encuentro con la titular regional del organismo, Celeste Buitrago, que hizo constar la recepción del mismo, aunque se abstuvo de dar mayores declaraciones.
De manera previa, los protestantes tuvieron un pequeño encuentro con representantes de la prensa regional y expusieron las particulares y generales situaciones que acarrean recortes energéticos que mínimo llegan a las tres horas continuas, y que se van sumando a lo largo del día para incluso llegar hasta las 12 horas.
Desde distintos municipios del estado Táchira se atendió una convocatoria, limitada por el fuerte aguacero que se presentó en horas de la mañana, pero igualmente testimonial de una indignación entre quienes ya de por sí deben afrontar una situación económica nacional limitante, y deben sumar a sus penurias las carencias energéticas.
Ni para trabajar, ni para emprender
José Caraballo hizo parte del equipo legal encargado de la redacción y ajuste de la denuncia, en pro de la exposición clara de las violaciones constitucionales, violaciones a los derechos humanos y jurídicas implicadas en apagones de larga extensión y sin respaldo de cronograma de racionamiento.
Igualmente se convirtió en vocero ante los medios de comunicación de la problemática y las razones por las cuales era necesario acudir a la Defensoría del Pueblo:
“La idea es hacerle una exigencia a la Defensoría del Pueblo para que tome cartas en el asunto de los apagones que nos están afectando la calidad de vida. Va en detrimento del patrimonio público y es una violación flagrante a los derechos humanos. Queremos hacer la exigencia para que inicie una investigación a las autoridades de Corpoelec, para que ellos digan qué está sucediendo. Puede que se trate de falta de mantenimiento preventivo y correctivo; pero también creemos que hay una falta de transparencia en la manera cómo se maneja el sistema eléctrico”.
Específicamente en su labor de abogado, acotó que sin energía eléctrica, se dificulta tener acceso a documentos, o realizar tareas pendientes. Pero como sucede con gran parte de los profesionales de este país, Caraballo se ha visto obligado a alternar su profesión con un emprendimiento, y aquí nuevamente la falta de energía eléctrica sabotea:
“Yo vendó productos refrigerados. Y cuando tienes más de 12 horas sin servicio eléctrico, afectas la calidad del producto y otra parte sencillamente se pierde porque necesitan mantener la cadena de frío. Una vez tuve que botar 50 % de mi producción”.
Aspectos como la cantidad de producción, de horas de labor o baja en ingresos son susceptibles de cuantificación; no obstante, otros son de orden cualificativo, con incidencia a la psicología del ciudadano, y uno de ellos ha sido la alteración del sueño:
“Cuando llega la luz, uno se despierta y se pone a hacer las cosas que dejo de hacer cuando no había luz, y te pones a cargar el celular, los bombillos. Y te vuelves a dormir y te despiertas hasta tarde porque crees que aún es de noche, pero es porque no ha llegado la luz en la mañana”.
Horarios alterados
En el lugar estuvo el presidente de la Asociación de Comerciantes del Estado Táchira, Pietro Ceniccola, quien manifestó que la situación golpea fuertemente los horarios laborales, que con apagones de cuatro o seis horas pierden medio día. Y en el caso de los negocios nocturnos, se opta mejor por no abrir:
“Se estaría hablando de una afectación entre 40 y 60 % del tiempo laboral. No es conveniente para el sistema económico tenga una afectación laboral, en tanto el Estado y las alcaldías ven mermado su ingreso fiscal vía impuestos”.
Cada municipio tiene su particular padecer, y Gabriel Medina, como poblador del municipio Torbes, ante la Defensora del Pueblo subrayó que Torbes, además de su endémico problema por el tratamiento de los desechos sólidos en su vertedero, debe sumar el de los racionamientos. Eco del mismo triste diagnóstico ofreció el municipio Guásimos, que se agudiza cuando ni siquiera el gas ha sido suministrado.
“Hay personas que tienen medicamentos para guardar en la nevera, por ejemplo los diabéticos. Es como si Torbes fuera el municipio olvidado del Táchira por todos los entes. No se cómo se podría hacer aunque sea un plan de racionamiento. El sábado pasado en Torbes fueron 13 horas, y el viernes pasado 8 horas, y así nos llevan”.
Otro de los denunciantes agregó que ninguna clase social se salva de la problemática, terminando por atacar a otros servicios como las telecomunicaciones, el transporte e incluso el suministro de agua, ya que en los apartamentos se requiere transportarlas con el impulso de las motobombas.
Admite que muchas personas intentan compensar con pilas recargables, plantas eléctricas y otros dispositivos, y aun así son tantas las horas en “off” que los mismos no dan abasto.
“Voy a mi local, se fue la luz; regreso a mi casa, se fue la luz. Es un daño psicológico que no se alcanza a medir, en el cual los niños y las personas de la tercera edad llevan mayor carga de sufrimiento. Instamos a que se investigue o que se presione a los responsables para que conciban un plan lógico y medianamente saludable para la comunidad”. (FOD)
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