InicioDestacadoLa imprudencia: común denominador en los accidentes de tránsito

La imprudencia: común denominador en los accidentes de tránsito

625 views

Es común ver y hablar de hechos referentes al incumplimiento de las normas de tránsito terrestre, bien sea por las redes sociales, los noticieros de televisión, la prensa escrita o en las mismas relaciones cotidianas, cuando se comparten y escuchan testimonios de accidentes originados por imprudencias al volante.

Desde hace más o menos dos años para acá se ha podido ver un considerable incremento en cuanto a las estadísticas de siniestros viales en la entidad, prevaleciendo como causa predominante la imprudencia y el desacato a las normativas de vialidad.

Desde el año pasado, los medios de comunicación social y las autoridades regionales comenzaron a hablar con mucha más frecuencia del tema, pues ya era común conocer entre tres o cuatro hechos de infracciones viales al día.

Sin duda alguna, todo esto ha despertado la preocupación del colectivo tachirense, entiéndase pueblo y gobierno, quienes constantemente tienen que lidiar con malos momentos a la hora de manejar sus vehículos en la vialidad regional.

Organismos como Protección Civil (PC) Táchira, Politáchira, Policía Nacional Bolivariana y Policía Municipal, se han dado a la tarea de intentar mitigar esta problemática, aunque sus esfuerzos han sido en vano, pues el infortunio prosigue activo en la cotidianidad vial tachirense.

 Estadísticas

Lo más triste de la situación es que estos accidentes de tránsito, ocasionados por la imprudencia y desacato a la normativa vial, no solo han dejado pérdidas y daños materiales, sino que también arrojaron lesiones en las personas involucradas, e incluso hasta la muerte.

Yesnardo Canal, director de PC Táchira, ofreció cifras acerca de los hechos viales que el principal organismo de prevención, asistencia y socorro ha atendido en lo que va de año, totalizando una alarmante suma de 224 accidentes de tránsito.

Informó que en el mes de enero se registraron 52 accidentes, en febrero 13, en marzo 31, en abril 35, en mayo 74 y en lo que va de junio 19, tan solo en la primera semana del mes.

Para Canal, llamó la atención la alta siniestralidad que se registró en el mes de mayo, así como también ve con preocupación que en la primera semana del mes en curso vayan totalizados 19 hechos viales, superando incluso a todos los arrojados durante el mes de febrero.

No obstante, lo que más lamentó es que la mayoría de estos accidentes fueron causados por la imprudencia de los conductores. De hecho, sobrepasaron los registros por ingesta de bebidas alcohólicas, lo que siempre fungió como el común denominador en estos temas.

“La imprudencia superó a la ingesta de bebidas alcohólicas”, comentó el funcionario, a la vez que develó que estas imprudencias suelen ser por desacato a las señalizaciones de tránsito, omisión de la luz roja del semáforo, tránsito en contravía, vuelta en ‘U’, uso del teléfono celular, entre otros.

 Consecuencias

Un viejo adagio criollo dice que “cada acción tiene una consecuencia”, y el área de tránsito terrestre no es la excepción. Las imprudencias exponen a numerosos riesgos y accidentes tanto al conductor como a los pasajeros, ocasionándoles lesiones y hasta la muerte.

Por ende, el director de PC Táchira lamentó que estos eventos hayan generado algunos infortunios en las personas: como amputaciones de miembros, fracturas en miembros inferiores, superiores,  y craneoencefálicas, politraumatismos generalizados y daños emocionales.

Asimismo, aseveró que las edades que mayormente se ven inmersas en estos hechos viales por imprudencia y desacato a la ley, están entre los 16 y 35 años.

Ante esto, Canal consideró que se está dando paso a una “generación lisiada”, pues por sus edades representan el presente de la sociedad y la productividad de la misma se ve menguada cuando las personas pierden habilidades motrices.

También, el director del organismo preventivo y de mitigación de riesgo expresó su tristeza por quienes han perdido la vida por esta causa, dejando a sus hijos en orfandad.

 Cuestión de salud mental

El psicólogo Simón Meléndez acusó a este comportamiento social como el resultado de la inestable salud mental que predomina en el ciudadano, pues basándose en sus conocimientos de la psique, aseveró que el tachirense ha atravesado, en los últimos años, por eventos sociales que han alterado su conducta.

Recordó que el pueblo del Táchira estuvo sumergido en situaciones estresantes y riesgosas, como las llamadas “guarimbas”, la cuarenta radical por el covid-19 y la desaparición de los organismos estrictamente competentes al tema del tránsito terrestre.

Aseguró que factores como estos han generado en el individuo un “comportamiento inestable, rebelde y desarticulador frente a las leyes”.

A esto le sumó los diferentes problemas que ejercen más presión sobre la persona, como su situación económica y el incorrecto funcionamiento de los servicios públicos en la entidad.

Retomando la ausencia de un cuerpo explícito para el tránsito terrestre, Meléndez dice que el individuo, quien es formado bajo los cánones de un sociedad (leyes y costumbres), al tener la ausencia de un código que se haga valer, pues aunque la legislación del tránsito existe, ésta, para el psicólogo, no está haciéndose cumplir, generando que el ciudadano se vea en la obligación de crear y seguir sus propias leyes.

“Un comportamiento en que cada uno de nosotros opera acorde a una condición. Nos adaptamos a una sociedad que impone leyes para que podamos construir un componente… podemos decir que, de forma libre, las personas construyen sus propias reglas al no haber un Estado que las imponga y haga cumplir”, afirmó.

Sin embargo, el profesional del pensamiento social estima que al momento en que exista una sanción ante este comportamiento, la actitud de las personas cambiará.

Adentrándose en la ciencia psicológica, detalló que para contrarrestar esta problemática es necesario contar con una educación psicológica de conductor. Citó como ejemplo a las naciones que exigen un examen de salud mental a quien solicita una licencia para conducir, requisito que en Venezuela no existe.

 Multas y legislación

Según los artículos 110 y 111 de la Ley de Tránsito y Transporte Terrestre, decretada en 2001, las multas están establecidas por un valor equivalente a 5 y 10 Unidades Tributarias (UT) para quienes incurran en alguna de las infracciones precisadas en dicho código. Cada UT tiene un costo de 0.02 bolívares.

De este tema opinó Chelman Reyes, presidente de la Comisión Permanente de Educación, Cultura, Deporte y Protección del Niño, Niña y Adolescente del Consejo Legislativo del estado Táchira (Clet), a propósito de la petición efectuada por el ejecutivo regional, Freddy Bernal, para ponerse a legislar hacia la creación de sanciones y multas para las infracciones de tránsito.

Reyes consideró que las tarifas y las sanciones establecidas para las infracciones de tránsito terrestre en el estado están bien, es decir, su monto no debe incrementarse, aunque aclaró que en caso de que la persona sea reincidente en la infracción, entonces sí se le aplique un cargo superior a la multa estipulada.

 Campañas preventivas

Por instrucciones del gobernador del estado, varias instituciones y organismos regionales emprendieron una campaña de concientización y educación, mediante la cual se busca prevenir la siniestralidad vial.

Las mismas han contado con el apoyo de los medios de comunicación de la región, buscando la manera de masificar el mensaje y que la conciencia vial llegue a todos los rincones del Táchira.

Meses atrás, en rueda de prensa, la principal autoridad tachirense informó sobre la puesta en marcha de un plan integral de seguridad ciudadana, el cual abarca la materia vial.

Dicho proyecto contempló una campaña de educación vial, la cual estuvo conformada por tres partes: la primera de información, a través de los medios de comunicación; en la segunda se impartieron charlas de educación y concientización vial a los conductores que fueron sorprendidos infringiendo las normativas; mientras que la tercera se dedicó a la imposición de sanciones y multas.

Como representante del partido Patria Para Todos (PPT), Reyes

hizo hincapié en que se deben realizar más campañas de concientización vial en la entidad.

“Hacen falta más campañas de concientización a través de los medios y las redes sociales; incluso creo que es necesario llevarlas a los hogares”, sostuvo.

Para el diputado, la conciencia vial debe inculcarse en la formación integral del ciudadano, y de esta manera, proveerle los valores de respeto a la ley, pues cree que existe un “gran desconocimiento de las leyes” en el colectivo.

Agregó que también la ciudadanía actúa en omisión y desacato a las reglas de tránsito terrestre.

Chelman Reyes aprovechó la oportunidad para transmitir su inquietud por las altas y constantes cifras de siniestralidad vial en la región, sobre todo en el área metropolitana.

Demandó también una mayor presencia de los efectivos adscritos a los organismos de seguridad en las principales calles, avenidas, autopistas y carreteras del estado, tomando en cuenta que son ellos los encargados de velar por el cumplimiento de la ley.

En ese sentido, el legislador exhortó a los organismos competentes en la materia de tránsito terrestre, así como también a la alcaldía de San Cristóbal, a continuar generando campañas de concientización y educación vial.

 Solución: respetar las leyes

Silfredo Zambrano, alcalde de San Cristóbal, defendió al Estado y manifestó que las leyes existen, incluso son “universales”, y deben ser acatadas por la colectividad, añadiendo que los organismos de seguridad, el gobierno y las instituciones públicas están llamados a hacerlas cumplir.

“No estamos inventando el agua tibia. Existen unas leyes, no solamente en Venezuela, sino que hay unas leyes internacionales que corresponden a lo que es el manejo del tránsito terrestre”, apuntó.

Apostó porque la solución a esta problemática está en el cumplimiento y reconocimiento de las normas de tránsito y aclaró que el ayuntamiento, junto a la gobernación y los demás organismos del estado, ha propiciado espacios para el conocimiento e identificación del reglamento de tránsito terrestre.

“La solución es respetar las señales de tránsito”, comentó el burgomaestre, al mismo tiempo en que indicó que el gobierno regional y la alcaldía capitalina llevan meses activando diversas campañas para la concientización y educación vial, por lo que insisten en que el colectivo ya debería tener claros dichos códigos.

Específicamente, el alcalde contó que desde el mes de noviembre del año pasado las autoridades regionales y municipales vienen haciendo un gran esfuerzo por dar a conocer las normativas de tránsito, así como también exponiendo las sanciones a las que los infractores estarán sujetos.

Incluso, Zambrano habló sobre la ejecución de diferentes campañas que la alcaldía de San Cristóbal ha emprendido con tal norte, apoyándose en los medios de comunicación regionales.

No olvidó que la municipalidad ha realizado varias obras para proporcionar un buen servicio en cuanto al tránsito citadino se refiere: como la colocación y reparación de semáforos, instalación de baterías solares para que estos sigan funcionando ante la presencia de posibles fallas eléctricas; la colocación de un sistema de cámaras de seguridad, entre otros.

Reconoció que estas condiciones aún no han podido mejorarse al 100 %, ya que, según él, la capital del estado Táchira estuvo abandonada por más de 25 años, con administraciones opositoras.

“Lógicamente, es un problema que viene con un abandono de más de 25 años, sin ningún tipo de inversión en estas características. No lo vamos a arreglar en cinco o seis meses”, declaró.

 

 Anarquía

Al preguntarle a la principal autoridad sancristobalense si existía anarquía vial, respondió que sí. De hecho, invitó a la gente a consultar los medios de comunicación a diario para conocer las imprudencias viales que allí se exponen.

Esto lo lamentó porque es un elemento causante de muertes y lesiones en la población, catalogando como irresponsables a los protagonistas de tales acciones.

Contra esto, el alcalde dijo que existen sanciones y multas que ayudarán a que el infractor tome conciencia y cumpla con los códigos de tránsito. “La anarquía existe, pero estamos trabajando para eliminarla”.

 “Falta mano dura”

Maicol López, habitante de San Cristóbal, opinó que “lo que hace falta es poner mano dura” para que cese esta problemática.

Sentenció que las infractores colocan en riesgo a los conductores prudentes, producto de sus temerarias e ilegales maniobras de manejo vehicular.

Señaló que tanto los choferes de automóviles y autobuses, cpmo los de camiones y motos, violan constantemente las normativas de tránsito, e incluso identificó puntos viales en donde suelen repetirse las infracciones.

Explicó que en la avenida Los Agustinos, antes de llegar a la estación de servicio La Machirí, los conductores suelen realizar cruces indebidos e ir en contravía, lo que ya ha generado algunos accidentes, y lamentó que esto ocurra apenas a unos metros de la sede de un organismo de seguridad ciudadana, como lo es la Dirección Contra la Delincuencia Organizar (DCDO), antiguamente llamada FAES.

Con base en eso, López también mencionó que algunos efectivos de seguridad caen en la fulana “matraca”, pues dijo que al detener a los infractores les piden dinero, a cambio de no sancionarlos.

El ciudadano consideró que el gobernador debe tomar esta problemática como “asunto personal y acabar con la corrupción de los funcionarios policiales y con los infractores de tránsito”.

Cabe destacar que el vocero no cree que este inconveniente se solucione con campañas de concientización, pues alegó que durante mucho tiempo se están realizando y que los resultados son “cada vez peores”, por lo que sugirió el cobro de costosas multas, la retención del vehículo e incluso la cárcel.

Importante resaltar que López develó otra acción de desacato a las leyes de tránsito, acotando que ocurre frecuentemente en la zona comercial de Barrio Obrero. Se trata del estacionarse en doble fila, es decir, de los vehículos que se estacionan en el segundo carril de tránsito de la calle, dejando tan solo abierto un paso.

Urgen resultados 

Efectivamente, esta problemática afecta considerablemente el desenvolvimiento social de tachirenses, más cuando son vidas las que se han visto involucradas en los diferentes hechos presentados; vidas que, si bien en algunos casos no se pierden, sí terminan dando un drástico giro que les cambia su manera de vivir.

Esto es un asunto tanto social como político, en donde, sin duda alguna, el ciudadano debe modificar su conducta vial, así como las autoridades tienen que mirar hacia esta temática y elaborar herramientas y mecanismos que contribuyan a solventar el problema.

Legisladores del Clet han dicho que se va a empezar a legislar en la aplicación de sanciones acordes a la falta, mientras que otros apuestan por la ejecución de más campañas de educación y prevención.

Será decisión del gobernador Freddy Bernal, quien desde que asumió las riendas del estado identificó a la inconsciencia vial como uno de los problemas más álgidos de la región.

Mientras tanto, el ciudadano común, el que no acostumbra a romper las reglas de tránsito, espera y clama por un efectivo reordenamiento vial, para de esta manera demostrar que no San Cristóbal, sino todo el estado Táchira, es una región de cordialidad.

Favio Hernández

- Advertisment -
Encartado Publicitario