Skip to main content Skip to footer
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • +Sec
    • Clasificados
    • Cosas del Mundo
    • Compilado Musical
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y Espectáculos
    • Flash
    • Infogeneral
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Tecnología
    • Salud
    • Tachirenses en el mundo
    • Noche de Ronda
    • Obituarios
    • _________
Diario La Nación - Inicio

Buscar en Diario La Nación

La Nación RadioPublicidad
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
ImpresoMiniavisos
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • + sec
    • Clasificados
    • Compilado Musiacal
    • Cosas del Mundo
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y espectáculos
    • Infogeneral
    • Marcas y negocios
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Salud
    • Tachirenses e el mundo
    • Tecnología
Inicio/Regional/La lluvia que no reconforta

Regional
La lluvia que no reconforta

sábado 14 noviembre, 2020

Esa grata sensación de dormir con el sonido de la lluvia, estar abrigados en sus camas, cómodos y descansados, no la percibieron quienes en medio de la oscuridad de la noche se enfrentaron al desastre y a la muerte.


Por Norma Pérez

Texto y fotos

Rubio, bien llamada la “Ciudad de los Puentes”, por los ríos y quebradas que la atraviesan, fue epicentro de una experiencia sobrecogedora que muchos, aunque lo intenten, no podrán olvidarla.

La crecida del río Carapo y la quebrada “La Yegüera” llevó hasta los habitantes del municipio Junín una destrucción inesperada que los tomó por sorpresa y los dejó indefensos ante la furia de un cauce impetuoso e indetenible.

El amanecer del domingo 8 de noviembre descubrió un paisaje aterrador de casas derribadas, árboles arrancados de raíz, toneladas de escombros y lodo; familias incompletas. Seres que, incapaces de reaccionar ante tanta desolación, deambulaban sin entender ni aceptar la magnitud de aquella tragedia.

Fueron barrios populares, ya golpeados por la crisis, los afectados: Los Corredores, La Palmita, El Rosal, El Cafetal, San Diego, Manantial, la calle Colombia, Las Marías, La Fortuna, el Matadero, la avenida 11 y la calle 7 del centro. Un total de tres mil 356 familias.

Las personas, cubiertas de barro, miraban lo que alguna vez fue un hogar lleno de detalles, donde se atesoraban miles de recuerdos compartidos año a año y que se diluyeron en el agua sucia del río.

Cerca del mediodía, algunas personas comenzaron el duro trabajo de sacar el lodo que se amontonaba dentro de sus casas y que empujaban fuera con palas y baldes. En la calle se acumulaban electrodomésticos destrozados y una diversidad de objetos que el agua volvió inservibles.

Contabilizar los daños era imposible; la gran mayoría se quedó solo con la ropa que llevaba puesta. Algunos se alojaron con amigos o familiares; otros permanecían a la intemperie, sin querer abandonar sus viviendas, a pesar del peligro que esto significaba.

Durante toda la semana, los afectados prosiguieron sin desmayar con su trabajo de limpiar y despejar sus casas. Así haga falta una parte del techo, alguna pared o los muebles, se resisten a desprenderse del lugar donde nacieron y crecieron, o donde conformaron un núcleo familiar.

En el barro, entre los escombros, asomaba la ovejita de un pesebre y un arbolito de Navidad. Símbolos de tiempos de aquella felicidad anhelada, ahora tan lejana. Junto a estos objetos, el retrato del hijo en la escuela primaria, de una boda o un bautizo. El libro donde los nietos aprendían a leer. Motivos de orgullo y satisfacción que da la vida.

Con el río no solo se fueron los bienes materiales. También lo que se atesoraba en un lugar especial. A otros, ahora les faltan sus seres queridos, a los que nunca más podrán abrazar.

Estas personas perdieron la seguridad y el calor que brinda un hogar y ni siquiera pueden pensar en la comodidad de una cama suave y limpia para reposar. Sobre Junín cayó la lluvia del desamparo, esa que no reconforta.

Destacados

Productores de Barinas exigen frenar cobros arbitrarios por venta de ganado

Aumenta caudal del río Grita

Detenciones insólitas | Dron de juguete, la excusa para extorsionar y detener a profesor

Precaución en tramo San Pedro – San Juan de Colón

Seis personas lesionadas deja choque de dos vehículos en Palmira

Un joven lesionado al derrapar su motocicleta en San Antonio

Seis selecciones luchan por dos cupos al Mundial en el repechaje internacional en México

¡A sacar más pesos para el pasaje de la ruta San Antonio-Cúcuta!

“No suelto mis dólares»: venezolanos se aferran a una moneda que cada vez se ve menos en la calle

Capturan a Yailin ‘La Más Viral’ en República Dominicana por posesión de armas en un lujoso Lamborghini

Diario La Nación

Editorial Torbes CA
J-070059680

Miniavisos

Edición Impresa

Mapa del sitio

Política de privacidad

Sobre Nosotros