Regional
La tradición: Comprar pescado fresco y salado por Semana Santa
miércoles 1 abril, 2026


Los compradores prefieren el bagre y la curvina por encima del pescado salado. Entre 12 mil y 22 mil pesos un kilogramo de pescado fresco
Bleima Márquez
El movimiento comercial en las adyacencias del Mercado de Madre Juana, en San Cristóbal, mostraba un incremento notable este martes, 31 de marzo. Los vendedores del principal centro de venta de pescado y mariscos de la capital tachirense reportan un aumento en la afluencia de clientes que buscan productos del mar y del río para la mesa de Semana Santa.
De acuerdo con los comerciantes de este populoso punto de la ciudad, la tendencia de este año marca una clara preferencia por el pescado fresco. Mary Sánchez, vendedora del sector, explicó que el bagre, la curvina y el coporo son los productos con mayor salida.
Los precios de estas especies varían según el tamaño y la calidad. Los costos actuales se ubican entre los 12 mil y 22 mil pesos colombianos.
José Rincón señaló que la demanda de pescado salado bajó en comparación con años anteriores. El bagre blanco salado se consigue desde los 17 mil hasta los 20 mil pesos.
Según Rincón, las opciones más económicas, de 14 mil pesos, se agotaron rápido debido a la gran cantidad de compradores que asistieron desde el lunes.
Paola Barbosa, otra vendedora del Mercado de Madre Juana, coincide en que el bagre y la tilapia lideran las ventas. También destaca que existe interés por la marisquería y el pulpo. Los precios de los combos marinos son más elevados y oscilan entre los 45 mil y 60 mil pesos. Los comerciantes esperan que el flujo de personas se mantenga constante hasta el próximo domingo.
La jornada laboral
La jornada laboral en el mercado inicia a las 5 de la mañana y se extiende hasta las 6 de la tarde. María José Vega, de la comercializadora Luz de Abrahams, aseguró que el pargo rojo y el rampuche también forman parte de la oferta disponible para toda la semana.
Los compradores, como Yolanda García y Carmen Elena Rodríguez, califican los precios como accesibles. Ambas destacan la variedad de especies y la frescura del producto en este punto de la ciudad.
El ambiente en el sector es de alta actividad, con gran presencia de vehículos y transeúntes. El transito es lento debido al congestionamiento. Ante la masiva asistencia, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana vigilan las vías. Los uniformados dirigen el tránsito y ordenan los espacios de estacionamiento. También ejecutan el despeje de aceras para facilitar el paso peatonal para garantizar el orden durante los días de mayor consumo de pescado de río y mar en la Semana Santa.










