Los pacientes dializados vivieron horas difíciles durante el apagón”

237
Las máquinas de diálisis se detuvieron ante la falta de fluido eléctrico. (Foto/Tulia Buriticá)

El largo apagón ocurrido desde el jueves 7 de marzo, acabó con la mínima tranquilidad de los pacientes que deben someterse tres y hasta cuatro veces a la semana al procedimiento de diálisis.

Las horas fueron contadas en las distintas unidades al percatarse que las horas pasaban y la luz no llegaba para poder encender la máquinas y proceder a purificarse la sangre a través de este riñón artificial.

Leonardo Chacón, quien se dializa en la unidad del hospital del Seguro Social Patrocinio Peñuela Ruiz, mientras cumplía con su tratamiento de diálisis precisó estuvo más de una semana sin poderse hacer este procedimiento, y lo logró porque habilitaron la unidad del Hospital Central.

Recordó que debido a un alta de tensión perdió sus riñones y es por ello que debe dializarse tres veces a la semana y debe trasladarse desde Palo Gordo, no obstante por la emergencia debió movilizarse hasta el primer centro de salud del estado llevando todos los implementos como tal y prestaron la infraestructura.

“Llevamos todo el material que utiliza la máquina, dializador, soluciones, fístulas”, dijo.

“Aquí hubo mucha gente con retención de líquido. En lo particular, el día sábado no podía dormir acostado porque ya la sobre carga de líquido me estaba pegando a los pulmones, entonces tenía que dormir sentado. Aparte está la contaminación porque las toxinas se quedan acumuladas en el cuerpo y generan varios síntomas como mareos, malestar general  que causa el no poder dializarse”, narró  el paciente Leonardo Chacón.

“La pasamos muy mal”

La señora Luz Marina, quien tiene a su esposo, Aurelio Galán,  dializándose en la unidad Cedianca de Barrio Obrero, contó que la pasaron mal. “¡Bendito sea Dios¡ logramos que nos prestaran una planta eléctrica y se pudo solventar los problemas de luz. Estábamos angustiados porque se quedaron sin diálisis desde el jueves, cuando les correspondía el turno, tenía más de cuatro días sin recibir la diálisis y debe hacerlo tres veces a la semana, va día por medio luego de sufrir un alta de tensión que le dañó los dos riñones y además es diabético”,  dijo.

Precisó que el señor Jesús Moreno,  prestó la planta y conseguido este tipo de electricidad se pudieron atender los pacientes.

“En esta unidad en Barrio Obrero, tenemos 72 pacientes, gracias a Dios mi esposo no se descompensó, pero el día lunes si tuvimos dos pacientes muy malitos, uno  hubo que trasladarlos de emergencia al Centro Clínico para que los auxiliaran”, manifestó.

“Era una señora que venía de Naranjales. No pudimos comunicarnos con ella y cuando llegó a la unidad  estaba en muy mal estado y el otro muchacho es de Capacho y también llegó en muy malas condiciones pero afortunadamente sí se pudo dializar en la unidad, porque ya se había instalado la planta eléctrica”.

“El combustible lo dio la Zodi-Táchira. Por gasoil no ha habido problemas ahora solo esperamos que este tipo de apagón no se repita, porque de verdad los pacientes dializados sufren al no poderse someter a este tratamiento que es el único que los mantiene estables”  concluyó la señora Luz Marina de Galán.

Nancy Porras