Regional
Más de 300 personas recibieron “La Caricia de Dios”
sábado 7 febrero, 2026
Programa de acción social que realiza la parroquia Nuestra Señora de la Luz
Norma Pérez
Como parte del programa “La Caricia de Dios”, que comenzó a desarrollar la parroquia Nuestra Señora de la Luz, ubicada en Llano Jorge, municipio Bolívar, se preparó una olla solidaria, que compartieron más de 300 personas del sector.
La actividad fue organizada por el presbítero Richard García junto a grupos de apostolado, cuyos integrantes se sumaron a preparar un hervido, para repartir entre personas en situación vulnerable. También, llevaron alimento a quienes se encuentran recluidos en el Cicpc de San Antonio.
Al respecto, el párroco de Nuestra Señora de la Luz, refirió que la comida se entregó a los más necesitados. Acudieron vecinos de los barrios Juan Vicente Gómez, Monseñor Rivera Uno y Dos, Terrazas y Casitas entre otros. Al inicio, los presentes hicieron una oración y recibieron la bendición.
Aun cuando ya había desarrollado el programa humanitario durante varios años en Rubio, el Padre Richard García, explicó que fue la primera experiencia en esta parroquia. Los grupos de apostolado realizaron un censo y a los beneficiados se les hizo entrega de un ticket para que retiraran su almuerzo de manera ordenada.
“Nos sentimos muy contentos por poder hacer acciones sociales en esta comunidad, y sobre todo por la receptividad de la gente. Todos los que participaron manifestaron su agradecimiento y alegría”.
Quiso resaltar la cooperación que recibió a través de donativos de los insumos para preparar la olla solidaria: “Marcos “Lolo” Córdoba, donó la proteína, David Leal, agricultor de Delicias aportó las verduras y el señor Alexis del sector Las Casitas, nos dio el agua mineral. La preparación estuvo a cargo de los cofrades, los integrantes del grupo de oración, patronal familiar y dos voluntarios del municipio Junín”.
Dio a conocer que en los próximos dos meses, la olla solidaria se hará los domingos cada quince días, por lo que se requieren además de los donativos, personas que ayuden a picar las verduras y a repartir la sopa.
“Mi sentimiento de gratitud para este gente que colaboró y ayudó. Son gente de Dios, interesados en brindar su respaldo a sus semejantes. Esto también es evangelio: una obra de misericordia. Porque así como el Señor multiplicó los panes y los peces, nosotros queremos dar una comida a tantos seres que la necesitan”.+

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