La fractura de tuberías de aguas blancas y, aparentemente, de redes de cloacas, viene causando serios contratiempos en la vía principal que comunica a Palo Gordo con la zona industrial de Paramillo, ya que son numerosos los huecos y fallas que han surgido en este corredor vial.
Las irregularidades en la vía, según declaran vecinos de la zona, “es una tortura para los conductores que se trasladan desde Palo Gordo a San Cristóbal, pues es la carretera principal y la única que permite una conexión en pocos minutos entre las municipalidades de Cárdenas y San Cristóbal”.
A causa del mal estado de la calzada y de acuerdo con lo expuesto por Carlos Ramírez, es habitual que en los horarios de las mañanas y tardes ocurran grandes trancones de vehículos, ya que la gente necesita trasladarse a los trabajos y en la tarde retornar a las casas, “eso indudablemente se ha transformado en un problema, ya que la carretera no puede absorber esa cantidad de flujo de carros, mayormente del transporte público¨.
En escasos diez metros de la calzada, es recurrente apreciar grandes agujeros, de los cuales brotan borbotones de aguas de olor pestilente, muy probablemente de cloacas, y las mismas corren calle abajo, inundando algunos kioscos y locales comerciales que han sido instalados en el mismo corredor vial.
Debe mencionarse que la ausencia de una apropiada demarcación en la vía, igualmente causa caos automotor, pues en los horarios de mayor transitabilidad de vehículos se presentan severos congestionamientos, que se extienden hasta por dos y tres horas.
El gran flujo de vehículos no solamente a diario se concentra hacia Palo Gordo, sino también a otras zonas de Cárdenas, en las cuales, por tratarse de comunidades satélites, sus residentes laboran en la capital tachirense y residen en esa municipalidad.
Residentes de la misma comunidad se quejan que, aunado al mal estado de la vialidad, no cuentan con un servicio apropiado de iluminación pública, lo que -afirman- atenta contra la misma movilidad.
Pablo Eduardo Rodríguez