Presbítero Felipe Sánchez celebró 25 años de sacerdote

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Imagen de referencia / Cortesía.

En la parroquia San Emigdio,  municipio Capacho Viejo, fue celebrada el domingo 26 de agosto la misa de acción de gracias por el aniversario 25 de vida sacerdotal del presbítero Felipe Sánchez.

En la ceremonia acompañó el obispo Mario Moronta, sacerdotes, familiares y fieles de esta comunidad parroquial.

“¡Qué hermoso es celebrar 25 años de vida sacerdotal de uno de nuestros hermanos! Podemos ver en este hecho una expresión de la gracia de Dios, por lo que podemos cantar con el salmista: ¡Gustad y Ved qué bueno es el Señor!”, expresó monseñor Mario Moronta en la homilía de la celebración eucarística.

El Obispo reflexionó sobre la vida de “servicio” del sacerdote, recordando dos elementos: “en primer lugar, recordando el libro de Josué, los sacerdotes son servidores de un Dios liberador. Con su servicio, continúan la acción salvífica y liberadora del Señor. En segundo lugar, es una opción por Cristo, a quien se configura porque Él sólo tiene palabras de vida eterna”.

“Los sacerdotes son servidores de un Dios liberador. Esto es, a la vez, conclusión necesaria de la configuración con Cristo, el liberador por excelencia con su Pascua. Así lo expresaron los responsables del pueblo de Israel ante Josué: no pueden abandonar al Dios que liberó a sus padres de la esclavitud de Egipto. Al identificarse a Cristo, el sacerdote hace memoria de su Pascua, con la cual se dio inicio a la nueva Creación y a la liberación de la humanidad de las garras del pecado y de la muerte. Todo sacerdote está consagrado para esto. Y lo hace con su libertad der espíritu manifestada en su obediencia, su castidad y su pobreza”, dijo.

También el Prelado en su acción de gracias por el ministerio del padre Sánchez, manifestó: “durante 25 años, Felipe ha sido imagen de lo que hemos descrito para dibujar el retrato de un sacerdote servidor, consagrado y configurado a Cristo”.

El padre Felipe Sánchez, por su parte agredió a Dios por el llamado vocacional, y los familiares y amigos que le han acompañado en el ejercicio de su ministerio sacerdotal, como párroco, formador del seminario, y capellán militar.