“Queremos recuperar a nuestra hija de 5 años”

Una semana llevan ya apartados de su hija, de cinco años, Isaías Pabón Sierra y Mariluz Díaz, por decisión de la Defensoría del Niño y el Adolescente del municipio Cárdenas, bajo la acusación de estado de abandono de la pequeña, la cual fue remitida al Ministerio Público, donde los padres acudieron en la mañana de este jueves.

—Por lo que nos dicen en Fiscalía, la niña se encuentra en un hospital y, según ellos, está  desnutrida; el martes tuvimos una reunión en la Defensoría del Niño y el Adolescente de Cárdenas y nos dijeron que en menos de lo que canta un gallo nos la devolverían. Nos dicen que la niña está bien, y está por cuenta del Ministerio Público— afirmó Isaías Pabón Sierra.

La madre aseveró que el día viernes 22 de octubre, en horas del mediodía, una patrulla las trasladó a ella y a la menor al mencionado despacho público, bajo una supuesta promesa de una ayuda social.

—Me dijeron, deme la partida de nacimiento, que le vamos a dar una ayuda, y me hicieron firmar un montón de papeles. Montaron a la niña en una patrulla y me dijeron que siguiera mi camino —sostuvo-. Ahora no la veo, ni nada. No sé dónde estará. Se llevaron la partida de nacimiento original. Menos mal que tengo una copia— sostuvo Mariluz Díaz.

Isaías Pabón aseguró que se ha dado orden para ver a la menor; pero ruega que ese derecho no se le quite a la madre. Toda la vida se ha dedicado a la soldadura; pero en esta época le ha resultado muy duro para él conseguir encargos, amén de que su salud y la edad le están impidiendo ejercer su oficio.

–A mí me dijeron que abandonara mi puesto donde trabajo, en el Mercado Mayorista de Táriba, y me fuera, pero sí lo hago parecería como si yo hubiese hecho algo malo, y el local es mío. Me han amenazado hasta con meterme preso Dizque están buscando asignarle la niña a un familiar de ella o mío, pero yo no quiero que eso se haga, porque nosotros no nos hemos muerto— agregó Pabón.

Admiten los padres que la denuncia vino de algunas personas que hacen vida en el Mercado de Táriba, y que en el galpón donde ellos viven, en condición de extrema pobreza, tomaron imágenes algunas personas, que ellos identificaron con los nombres de “Andreína” e “Iris”, a quienes acusan de haberles “quitado la niña”.

—Necesitamos un abogado que nos ayude. Yo no le he pedido nada a nadie, pero ahora sí me veo obligado a pedir por la niña. No puedo aceptar que me quiten a la niña. Me tildaron de loco, pero yo hablo de la palabra de Dios. Esto lo siento como un secuestro. Prefiero que me quiten un brazo, que me quiten la vida, pero la niña, ella nos pertenece— dijo Pabón.

Mariluz Díaz sostiene que su pareja es “un hombre trabajador, y a mi niña no le faltaba nada. A la niña le hicieron un examen que resultó negativo.

—Me dicen que a la niña no le falta nada, que está bien; pero entonces dijeron que ella estaba en cama, desnutrida; entonces, no sé a quién creerle, Y cómo sé que me la van a entregar bien, cómo sé que no está triste por no estar al lado de sus padres, así esté cuidada por una institución del Estado— concluyó Mariluz Díaz.

Freddy Omar Durán