Regional
Tres monedas y distintas percepciones inflacionarias
sábado 10 enero, 2026
Freddy Omar Durán
Amén de la capacidad económica, el tipo de moneda portado por el consumidor tachirense influye en la percepción inflacionaria, que en este enero ha pegado especialmente para quienes dependen de ingresos en bolívares.
El principio de 2026 ha sido afectado por un repunte inflacionario, que el ciudadano de a pie a ha confrontado emprendiendo un peregrinación, en la cual una diferencia de mil o mil pesos por producto vale la pena para un presupuesto familiar limitado.
Pasados los estrenos, los festejos y el gasto excesivo en otros aspectos, las personas encuestadas por Diario La Nación en los alrededores del Terminal de La Concordia se preocupan ante todo en resolver la comida, aunque también se suma a sus inquietudes la elevación del costo de los servicios públicos y de los arriendos.
Aquellos cuyas billeteras hablan en la moneda extranjera del país vecino, han manifestado que 2026 los sorprendió con aumentos que aunque pueden ser entre quinientos y dos mil pesos en productos de la canasta básica, son significativos a la hora de sumar un mercado básico.

La queja general de quienes hacen su pago en bolívares, es que poco o nada son informados del cambio y quienes se confían se llevan una sorpresa, como que le pasó a un ciudadano el 3 de enero, día de gran alboroto en supermercados y abastos, sin saber si es tasa binance, tasa euro, tasa USD, tasa Kontigo etc:
“A mí me pusieron en un abasto el dólar a 589, compre tres tonterías y fueron más de 80 mil pesos. Pero me hubiese ido a otro supermercado, aguantado cola y pagado más barato”.
Muchos consideran que respecto al fin de semana los precios esta semana tienen una tendencia a la normalidad, visto en pesos, pero dependiendo del cambio en bolívares las cosas son de otra consideración. Sin embargo, muchos han coincidido que con 100 mil pesos a la semana resultan escasos para hacerse un mercado atendiendo una familia promedio, por no hablar de otras obligaciones.
“Un kilo de alimento para gatos por ejemplo me pueden decir que vale cuatro mil; pero si lo voy a pagar a pago móvil me pueden decir 540 bolívares o 600 bolívares; pero nadie te cobra exactamente la tasa legal que es BCV. Uno saca bolívares para bolívares, y prefiero sacarlos del banco para pagar los pasajes, porque ya ni para comprar pesos pues la tasa está muy variable”
Hay quienes han tratado con sus bolívares conseguir sus pesos, principalmente a través de conocidos y familiares, no obstante dar con la tasa precisa ha sido imposible a falta de casas de cambio o un referente confiable. Entre el bolívar y el peso hay una “tasa de rumores”, que establece que mil pesos equivale 166 bolívares. El que tiene dólares pasa por algo similar en tanto la divisa ha sufrido en el vecino país una fluctuación importante, y por un dólar el promedio está en 3.600 pesos.
“Comerciantes se están cobrando en dólar paralelo. Iba a comprar un paquete de pañales que en una farmacia me cobraban 25 dólares, por 30 pañales, y en otro lado 28 dólares que equivalía a 28 mil pesos, me lo cobraron en 3.600 pesos. Compre mortadela y algo de queso y se me fue un poco más de 3 mil bolívares”.
Por su parte los vendedores se manifestaron más preocupados por la floja actividad económica, que de seguir así les inquieta no poder ni tener que responder por una canasta básica ni siquiera a un costo estabilizado.
“El costo de la vida está bravo por lo menos yo cobro 130 bolívares de pensión, ¿para qué puede alcanzar? Ni siquiera para un pasaje que está a más de 100 bolívares si uno vive fuera de San Cristóbal. Ya no se puede comprar pollo, ni carne como antes”.
Para Luis Hernández, jubilado del sector salud, le es difícil definir cuál podría ser el salario ideal, en tanto que ninguno alcanzaría.
“Mi último aguinaldo fue de mil bolívares y yo ni los pude ver. Yo con cincuenta mil pesos me alcanzó para un kilo de carne, jabón de lavar, algo para mi gato y un poco de cilantro. Vamos resolviendo así el día a día”
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