Regional
UNA Táchira abre inscripciones y lucha por rescatar planta física
miércoles 25 febrero, 2026


La institución activa el registro para nuevos estudiantes y equivalencias hasta el 28 de febrero. En paralelo, las autoridades destacan el colapso de la infraestructura y solicita donaciones para rehabilitar una sede afectada por el hampa y la falta de presupuesto
Bleima Márquez
La Universidad Nacional Abierta (UNA) en el estado Táchira inició formalmente su proceso de admisión para el nuevo periodo académico 2026.
Rose Mary Núñez, coordinadora local de la institución, ofreció los detalles en una rueda de prensa este martes 24 de febrero.
La autoridad universitaria destacó el esfuerzo que han hecho y deben seguir haciendo por mantener la oferta educativa a pesar del estado de deterioro de la infraestructura física de la sede.
Proceso de admisión y costos
Núñez informó que el lapso de inscripciones para el curso introductorio finaliza este sábado, 28 de febrero.
Destacó que este paso es un requisito obligatorio para todos los aspirantes de nuevo ingreso en la entidad. El proceso también incluye a los profesionales con interés en cursar equivalencias o revalidar estudios previos. El registro inicial se efectúa de forma exclusiva a través del portal digital oficial.
“Los estudiantes deben completar su planilla en el sitio web www.unasec.com antes de la fecha de cierre. Posteriormente, el aspirante acude al centro local para la validación física de sus documentos de identidad y académicos. El costo del arancel administrativo se fijó en 5 dólares, bajo la tasa oficial del día. Esta cuota única permite el acceso al sistema de educación a distancia”, explicó la coordinadora.
Oferta de carreras y especialidades
Subrayó la autoridad universitaria que la UNA Táchira mantiene una amplia gama de opciones profesionales para los bachilleres de la región andina.
En el área de Ciencias sociales, la institución ofrece las licenciaturas en Administración Comercial, Administración de Riesgos y Seguros. También dispone de cupos para las carreras de Administración en Finanzas y Contaduría Pública. Estos diseños curriculares atienden las necesidades del mercado laboral actual.
De acuerdo con la coordinadora, en el ámbito de la ingeniería, la universidad cuenta con formación en Sistemas e Ingeniería Industrial. También ofrecen para el sector educativo con las menciones en matemática, dificultades de aprendizaje, educación inicial y educación integral. Núñez recordó la vigencia de programas de postgrado, maestrías y especializaciones para los profesionales activos de la zona.
Rescate de una sede
Al preguntarle sobre las condiciones de la planta física, Núñez informó sobre un plan de recuperación absoluta de las instalaciones del centro local. Recalcó que la sede sufrió un grave deterioro durante los últimos años y en el periodo de pandemia.
Dijo que los hurtos constantes de materiales afectaron la operatividad mínima de las oficinas y salones. Los delincuentes sustrajeron los cables matrices de electricidad y diversos artefactos fundamentales para el funcionamiento de la universidad en esta entidad andina.
La coordinadora recordó que el periodo de confinamiento por la pandemia representó un golpe devastador para la infraestructura. El cese de actividades presenciales convirtió a la universidad en un blanco fácil para la delincuencia organizada.
Durante este tiempo, sujetos desconocidos sustrajeron el cableado matriz y diversos equipos, lo que sumió a la institución en un caos operativo del cual todavía intenta recuperarse. Actualmente, parte de la institución se mantiene sin electricidad.
Subrayó que actualmente, el personal trabaja con recursos muy limitados para devolver la funcionalidad al edificio universitario. Explicó que las labores urgentes se enfocan en la reparación de filtraciones en la azotea del inmueble. Estas fallas afectaban gran parte del recinto y los archivos administrativos. Hasta la fecha, han logrado reparar más de la mitad de los techos dañados con apoyo de voluntarios.
Alianzas ante la falta de presupuesto
La coordinadora señaló que carecen de presupuesto público suficiente para abordar reparaciones de gran envergadura. Por este motivo, la institución estableció alianzas con la empresa privada y sectores de la sociedad civil. Gracias a estas donaciones, la fachada principal luce hoy sus vitrales recuperados, los cuales estaban partidos en su mayoría. Además, la sede cuenta con un servicio de internet de alta velocidad, instalado por la empresa Cantv.
A pesar de los trabajos y refracciones efectuadas en la infraestructura de la UNA, persisten problemas, como sucede en las salas de baño. La mayoría de las piezas sanitarias y los fluxómetros están inservibles por la falta de repuestos. El suministro de agua potable solo llega de forma regular a una zona específica del edificio central. Los laboratorios de computación están muy deteriorados y sus equipos totalmente obsoletos, lo que limita las prácticas de los alumnos. Estos espacios para la práctica de computación e informática aún permanecen cerrados por el nivel de deterioro que presentan.
El desafío de estudiar “con las uñas”
La situación obliga a la institución a depender de la caridad externa para su funcionamiento básico. Núñez describió la realidad presupuestaria y afirmó que “actualmente la universidad se mantiene de limosnas”. Ante esta realidad y los deseos de contar con una mejor universidad, en la sede, ubicada en Los Naranjos, cerca de la Cruz Roja, en la parte alta de la ciudad, reciben cualquier tipo de donación, desde artículos de limpieza, como esponjas y coletos, hasta insumos de oficina para la atención al público.
La coordinadora resaltó el papel fundamental de los estudiantes, vecinos y jubilados en las tareas de mantenimiento diario. Este grupo de voluntarios aporta mano de obra gratuita para la limpieza profunda y las pequeñas reparaciones. Reiteró que cualquier donación de insumos es bien recibida, desde escobas y desinfectantes hasta materiales de construcción para continuar la obra.
A pesar de las limitaciones económicas y de infraestructura, la UNA Táchira mantiene sus puertas abiertas. Las autoridades invitan a los bachilleres y trabajadores a confiar en esta casa de estudios superiores. El modelo de educación a distancia de la institución permite a los alumnos a alternar sus estudios con las cargas laborales. La meta actual a alcanzar es recuperar todos los espacios a fin de tener una sede óptima para el beneficio de toda la comunidad universitaria. (Bleima Márquez)
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