Regional
Vecinos del barrio 23 de Enero llevan diez días sin electricidad
miércoles 15 julio, 2026
Luego de un clamor de más de una semana y acudir a los organismos competentes para darle solución a su problema, que por 10 días no se ha brindado, vecinos del barrio 23 de Enero, por La Concordia, se vieron obligados a una protesta, en horas de la mañana del martes, que cerró el tráfico por la Prolongación de la Quinta Avenida.
La situación afecta a los residentes de las calles 11, 12 y 13 del 23 de Enero Parte Alta, pasaje Limoncito, y las veredas 6, 6 bis, 7 y 8, poniendo en riesgo la calidad de vida de, al menos, 300 familias.
Como manifestaron ante los medios de comunicación, se trata no solo de no contar con los recursos para conservar sus alimentos o para iluminar sus casas o realizar labores hogareñas e incluso productivas, sino que ya la comunidad se ha puesto en el radar de la delincuencia, que ha venido haciendo de las suyas, robando bombillos, e incluso intentando entrar a las casas.
Este problema comenzó hace un año con la falla de un transformador, y aunque lograron la aprobación para su reemplazo, al final terminó siendo “parapeteado”. En averiguaciones en la oficina de la empresa eléctrica aparece que sí hubo un cambio, y esa información errónea ha enardecido más los ánimos de los vecinos afectados, ya que se les dijo que deben hacer la solicitud de un nuevo transformador.

Ahora resulta que ese transformador ya definitivamente pasó a mejor vida, y que para empeorar las cosas, otro transformador también se averió. Es decir, el gasto ahora será doble, e imposible para ser cubierto por la comunidad afectada.
“Nosotros podemos pagar la mano de obra, y darles gasolina, pero no podemos pagar un transformador que cuesta 4 mil dólares, y el daño es de dos. Todos sabemos que el salario es de 130 bolívares y es una grosería. De dónde vamos a sacar siquiera 100 dólares. Hay uno aprobado desde el 2025 y no nos lo colocaron, y ahora nos dicen que hay que hacer de nuevo la solicitud, y mientras llega el primero son 50 días, y por el otro 50 días más, o sea tres meses sin luz”.
Los protestantes manifestaron que hicieron entender a las autoridades competentes la urgencia de recuperar el servicio eléctrico en tanto personas de la tercera edad estaban comprometidas, y en vez de consideración alguien insinuó que ese argumento ya estaba desgastado.
“Después de las siete de la noche, eso es una boca de lobo. Hay gente de malas mañas dando vueltas por ahí, y haciendo fiesta e incluso intentando ingresar a las casas”.
Betzy Sayago, al cuidado de su mamá de 93 años, paciente de Alzheimer, relató que ella todas las noches llora por estar en la oscuridad total, y que como solución le han planteado llevársela a un sitio distinto de donde ha residido por 60 años. También reportó que un paciente oncológico debe pasar su fase terminal entre las tinieblas.
Freddy Omar Durán
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