miércoles 28 septiembre, 2022
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Desde sus toldos ratifican el poder de la Fe a la Virgen

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Hoy es el Día de la Virgen de la Consolación, miles de personas recorren las  calles de Táriba, la Basílica y sus alrededores en busca de una imagen de la Virgen para llevar  a casa


Por Freddy Omar Durán

No son solo vendedoras de objetos religiosos, pues también, han sido propagadoras de la fe, y una prueba viviente de las cosas buenas que la Virgen de la Consolación ha hecho por sus más fervientes devotos.

Aunque el día central de la festividad religiosa capital en el municipio Cárdenas, unos cuantos tarantines más se levantan para la venta de artículos alusivos a la Patrona del Táchira, las señoras Rosa, María y Ana se encargan de mantener a lo largo del año una tradición.

Para ellas no se trata de un negocio más, aunque como tal les ha servido para ganarse cierto sustento, en tanto se consagra a las asuntos trascendentales, y ellas les ofrecen a sus clientes, a dejar a los pies de la imagen venerada, una señal de la conexión que Dios tiene en sus vidas, o guardar entre sus posesiones más valiosas, el recuerdo de la manera en que viven su catolicismo.

María Virginia Robles, cuenta entre los milagros de la virgen en su vida, el salvar a su nieta cuando estaba en el vientre materno. (Foto/Tulia Buriticá)

Ana María Contreras, por 20 años ha mantenido un tarantín muy variado con rosarios, llaveros, velones, velitas, escapularios, novenas, milagritos, etc. Lo primero para ellas fueron las velitas, pero pronto se fue diversificando, y con los frutos de su trabajo ha conseguido su vivienda, y sostenido a 5 hijos que le han brindado la felicidad de 7 nietos.

–Me ha ido bien gracias a Dios y a la Virgen, ella es muy milagrosa y ha bendecido mi negocio. Y gracias a ella tengo mi casita en Tucapé—afirmó Contreras.

Testimonios son mucho los que escucha, pues cada compra va a acompañada de un diálogo con el cliente, quien confiesa el cumplimiento de una petición o la esperanza de la realización de una. Considera que dentro de los ruegos también debemos incluir a nuestro país y su situación actual

–La gente le pide para muchas cosas. Una señora aseguró que su cáncer se curó gracias a la Virgen; hoy a la virgencita le podemos pedir que nos dé mucha salud, que es lo más importante, y por la paz de Venezuela—agregó Contreras.

Por la salud

María Virginia Robles, una de las que más tiempo lleva en el rubro, la pandemia no fue óbice para salir a vender su mercancía, mucha de la cual ella misma elabora artesanalmente

–En los tiempos de pandemia, me tocó salir a trabajar y yo sé que la Virgen me protegía. Ese año vino gentecita, no tanto que otros años; pero no estuvo solo—relató Robles.

Con sus clientes se ajusta de acuerdo con sus posibilidades económicas, pues lo más importante, es que le dejen la ofrenda, así sea la más sencillita, que la misma sea luz que aleje la oscuridad, tanto al interior de la Basílica de Táriba, como de la propia vida de quien hace la adquisición.

–Precios hay de acuerdo a la situación de cada quien, y si una persona no tiene para  comprar mucho, pues se le hace su descuento—explicó Robles.

Ella ha sido una confidente de los peregrinos, muchos venidos de otras partes del país, a ellos les revela que la Virgen de la Consolación igualmente ha obrado milagros en ella y su familia. Uno de ellos la acompaña cada vez que sale a la calle a trabajar.

–Todos los años ves personas venidas de Barquisimeto, de Caracas, de Maracaibo. Aquí tengo mi nieta presente, que me acompaña en la venta, ella es un milagro de la Virgen, pues mi hija al salir embarazada tuvo complicaciones y se la ofreció a ella,  por eso ella se llama  María de la Consolación.

Desde antes del día central

Para Ana Cáceres, desde una semana antes del 15 de agosto, ya se comienza sentir el avance del peregrinaje, y tanto como el día central, la noche anterior, en la celebración de la Serenata a la Virgen atraen a grandes masas de creyentes.

Si bien llevaba tiempo con su puesto de objetos religiosos, luego de cuatro años de retiro, lo retomó el año pasado. Sus nietos demandaban su atención, y ahora, en edades de los 9, 11 y 13 años, no la desamparan, y han venido aprendiendo cómo se atiende el negocio.

–Me reincorporé porque me hacía falta este ingreso. Aquí no se vende todo el tiempo, hay días bueno y otros no tanto, y además debes buscar abastecerte, y entonces pides prestado para la inversión. Pero que mayor bendición que la salud, y que se nos dé la oportunidad de aprovechar la temporada que significan estos días—agregó Cáceres.

Agradeció que la alcaldesa Martha Gallo haya decidido separar lo religioso de lo profano, de manera tal que los visitantes también puedan disfrutar su estadía por una mayor extensión del casco central del municipio. Recordó mejores días en los que las ventas, desde la Basílica podían abarcar varias cuadras de las carrera.

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