POR Daniel Pabón

Abogado, educador y locutor, Luis Mora Jurado es el primer presidente de la recién estrenada nueva legislatura del Consejo Legislativo del estado Táchira, integrada por 12 diputados revolucionarios y uno opositor. El palacio blanco de las leyes no le es ajeno: lleva nueve años vinculado a un Parlamento del cual, incluso, ya había ejercido su presidencia en 2010. Suplente en la legislatura pasada, también ha sido asesor jurídico de juntas directivas. El pasado 20 de mayo ganó como el primero de la lista, con el 68% de los votos.

—¿Cuáles serán las prioridades de su gestión este año al frente de la presidencia del Legislativo?

—Las prioridades son salud y producción, desde la óptica de dar respuesta a la alimentación que requiere el pueblo.

—¿De qué manera van a instrumentalizar estas prioridades?

—El Consejo Legislativo, como caja de resonancia del estado Táchira, busca la manera con las comunidades, con los productores, de articularse directamente y buscar el mecanismo de cómo acercamos al productor y al consumidor. Una ruta soberana de abastecimiento.

—¿Cuáles proyectos y propuestas de ley tienen en agenda para este año?

“Están unas propuestas para llevarlas a proyecto en materia de economía directamente para la frontera”

—Un proyecto de ley que ahora tenemos tiene que ver con suministro de agua, que tuvo como origen una comunidad. Están unas propuestas para llevarlas a proyecto en materia de economía directamente para la frontera. Se acaba de aprobar la Ley de Honores del Consejo Legislativo y ahora también estamos con una reforma al Reglamento Interno.

—Recién ganaron, adelantaron la idea de reformar la Constitución del Táchira. ¿Está en agenda legislativa?

—Aquí hay una Asamblea Nacional Constituyente que es soberana y plenipotenciaria. Dentro del marco de lo que requiera el pueblo y la limitación esté en la Constitución del estado o en la misma Constitución nacional, eso será lo que hay que modificar, es decir, lo que no acople con la propia necesidad actual del estado.

—¿Y eso será cuándo?

“Las comunidades deben tener voz alzada en esto”

—El constante quehacer legislativo del estado Táchira y la constante observación de la contraloría para el ejecutivo regional y la contraloría social está, precisamente, en cuanto organicemos las comunidades, que deben tener voz alzada en esto.

—Hablando de las comunidades, ha funcionado antes el parlamentarismo de calle. ¿La tendrá, efectivamente, dentro de su gestión?

—De hecho, ya empezó. Hemos estado en Lobatera y San Antonio.

—¿Cuál es el objetivo del parlamentarismo de calle?

—En principio, que el pueblo sea el legislador. El pueblo legislador es aquel que conoce su realidad, que sabe cuál es su problemática y tiene su propuesta y que, dentro de esa propuesta, direcciona. Es darle la formalidad, la legalidad y la visibilidad al pueblo para que legisle.

—Recién llegó al nuevo CLET el primer crédito adicional de la Gobernación, y la mandataria regional reconoció que fue aprobado sin reservas. ¿Cómo evaluaron esa distribución de los recursos?

“Siempre y cuando se ajusten a derecho (…) no tenemos ningún problema con el ejecutivo regional”

—Estamos en el marco de las seis líneas estratégicas del Gobierno nacional y la primera es el diálogo para la pacificación y la convivencia. Pero eso no significa que nosotros no vamos a revisar que las cosas estén bien hechas. Siempre y cuando se ajusten a derecho y siempre y cuando sean para beneficio del pueblo, no tenemos ningún problema con el ejecutivo regional. Al contrario, seremos órgano cooperador, porque no estamos ayudando a la gobernadora; estamos ayudando al pueblo del Táchira.

—Y parte de sus funciones es hacer contraloría a esos recursos…

—Es un mandato. El Consejo Legislativo tiene dos competencias básicas: hacer leyes y controlar al ejecutivo regional. Nosotros lo haremos en todas las instancias que tengamos que hacerlo.

—Van ocho meses de este gobierno regional. ¿Cómo evalúa lo que va de gestión?

“Ha faltado la contundencia hacia la problemática del Hospital Central

—Le ha faltado más fuerza y respuesta, no ha dado la respuesta -por ejemplo- en materia de salud y de vialidad. Cuando estaba nuestro mayor José Gregorio Vielma Mora todo el mundo decía que los problemas eran culpa del gobernador, y que el gobernador tenía que resolver esto y aquello; ahora no, ahora dicen que a la gobernadora no le compete esto y aquello. Sí, a la gobernadora le compete. Considero que ha faltado la contundencia hacia la problemática del Hospital Central y respuesta para el transporte; aún entendiendo que es competencia de las municipalidades, la gobernadora no puede estar ajena a eso.

—El transporte, como usted lo dice es competencia municipal, pero ¿de qué forma los legisladores pueden ayudar al pueblo ante la falta de busetas en sus rutas?

—Acciones organizadas con las comunidades, con la estructura del partido y con el apoyo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y la Milicia.

—También respecto a las colas de la gasolina, ¿de qué manera el CLET puede seguir ayudando, como lo ha hecho, a buscar soluciones a este problema?

—Estamos escuchando propuestas de comunidades y en la Mesa de Combustible se han elaborado propuestas que se darán a conocer en su momento. El Consejo Legislativo ha sido uno de los integrantes institucionales en observar y proponer la solución ante esa problemática, que se elevará al protector del Táchira, Freddy Bernal, quien se encargará de darla a conocer en su debido momento.

—El pasado 20 de mayo la meta electoral era de 350 mil votos y obtuvieron casi 160 mil. ¿Qué lectura pudieron hacer ustedes de estos resultados y de la abstención?

“También hemos cometido errores como estructura”

—Aquí hubo mucha gente que ese día no pudo votar porque no hubo transporte, ese día las panaderías cerraron, al igual que negocios que suministran hidratación, pero esos elementos de la conspiración no hicieron mella en el activista, el simpatizante y el comprometido. Tenemos una estructura que fue y votó. Ahora, tenemos que ser autocríticos y conscientes; también hemos cometido errores como estructura, de una u otra manera no hemos hecho algunas cosas que debimos hacer y eso tenemos que revisarlo, porque algunos compraron el discurso de la abstención.

—Podrían ser en diciembre las elecciones a los concejos municipales, ¿ya están aceitando la maquinaria?

—Ya nosotros hicimos un ensayo, porque teníamos todo listo -como se recordará, en marzo se tenía planificado que los comicios del 20-M también incluyeran las cámaras municipales-. La maquinaria está, el aparataje está, los activistas están. Estamos prestos en cualquier momento, porque aquí hay una guerra y en la guerra se tiene que estar pendiente ante cualquier situación. Estamos preparados para empezar a escuchar lo que digan las bases.