miércoles 28 septiembre, 2022
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“No llores por mí, Argentina”

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Si hubo una mujer que cautivó a toda Sudamérica  por su talante político en defensa de los más necesitados, esa fue sin lugar a dudas Eva Duarte de Perón, esposa del presidente argentino Juan Domingo Perón con quien luchó por un país más justo y dedicado a sacar de la pobreza a miles de sus habitantes  que aún  la recuerdan, a los setenta años de su muerte, víctima de un agresivo cáncer que la llevó a la tumba cuando apenas contaba con 33 años de edad-

Por Víctor Matos

María Eva Duarte de Perón, considerada ya como una leyenda de la mujer luchadora, se convirtió en primera dama de la república entre 1945 a 1952, lapso en el que fuera declarada “jefa espiritual de la nación” y quien venía de un hogar humilde que la obligó dejar su casa a los 15 años para trabajar como actriz en la radio, el cine y el teatro.

Juan Domingo Perón y su esposa Eva Duarte, pintados en sus años de mayores éxitos.

En 1944, conoce al militar Juan Domingo Perón quien fungía como Secretario del Trabajo, a quien acompañó durante toda su vida, abrazando desde un principio sus ideales políticos que le llegó alcanzar la Ley del Sufragio Femenino, la igualdad jurídica de la mujer y la patria potestad compartida con el marido.

Cuatro años más tarde, crea la Fundación Eva Perón por medio de la cual logra la construcción de hospitales públicos, asilos de ancianos, escuelas para niños, colonias vacacionales y campos deportivos, obras que revolucionaron la década de los 40, a los que sumó su decidida lucha por los derechos sociales que logró el apoyo incondicional de los sindicatos de la nación en torno al gobierno de Perón organizando con él el Partido Justicialista y más adelante el Partido Peronista, que actualmente rige los destinos en la Argentina.

Después de haber cumplido una agotadora jornada en favor de la clase obrera, se le descubrió un cáncer maligno que no pudo superar, muriendo del terrible mal que conmocionó a todo el país, y cuyo cuerpo previamente embalsamado, fue secuestrado por diez y seis años por esbirros de la dictadura de Pedro Eugenio Aramburen de la llamada “Revolución Libertadora”, hecho ejecutado en 1952 por el coronel Carlos Morri Koening.

Se cumplen los setenta años de su recordado fallecimiento  víctima de cáncer terminal.

Eva Perón, escribió dos libros: “La razón de mi vida” en 1951 y un año después “Mi mensaje”, ambos de amplia difusión sobre su doctrina de ayuda a los pueblos más desamparados.

Debido al mito creado alrededor de su recia y carismática personalidad, se han realizado una serie de testimonios a través de películas, musicales, obras teatrales, novelas y composiciones poéticas  en donde se recrea su épica que hasta la fecha se trae a la memoria con una serie televisiva española “Carta a Eva” y recientemente con la dramatización producida por Salma Hayet y bajo la actuación de Natalia Oreiro, basada en la novela del escritor Tomás Eloy Martínez, “Santa Evita” que la escribió mientras se encontraba asilado en Venezuela y se desempeñaba como director de El Diario de Caracas.

La vida y obra de Eva Duarte de Perón, sigue siendo recordada a través de los tiempos, y de su actuación desde que fundó el Partido Peronista Femenino el 26 de julio de 1949 en el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires absorbido por el Partido Peronista que hasta ahora se considera incrustado en el corazón de la mayoría de los habitantes de la tierra de los gauchos.

“No llores por mí, Argentina”, el célebre musical que dio la vuelta al mundo,  nos trae a los escenarios la biografía de esta gran mujer que luchó por sus ideales de justicia social y que es el ícono indiscutible de la historia de ese país hermano como lo es Argentina.

La última vez que Eva Perón salió a dar la cara públicamente, fue el 4 de junio de 1952. Un mes y veintidós días luego, dejaba de existir en su residencia de Palermo en Buenos Aires.  La lideresa del pueblo había nacido el 7 de mayo de 1919 en la localidad de Los Toldos, y fue sepultada finalmente en 1976 en La Recoleta de la capital de la República.

La fortuna de llamarse Juan Domingo Perón

Detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer, adagio popular que cae como anillo al dedo a Juan Domingo Perón, unos de los líderes políticos de mayor arraigo y trascendencia en Latinoamérica en la mitad del siglo pasado en Argentina y quien al lado de su esposa Eva Duarte, marcó para siempre la historia de esta parte del continente..

El general Juan Domingo Perón fue un militar, político, escritor y tres  veces presidente de su país, fundador del Peronismo, un movimiento popular considerado el más importante en  tierras gauchas, y que actualmente gobierna ese inmenso país y en donde ejerciera la primera magistratura por tres veces, entre 1946 hasta 1974.

La primera dama argentina, ejemplo mundial de labor social por los más desposeídos.

Fue quien introdujo una serie de leyes laborales en provecho de la clase trabajadora, que contó con la animación de su esposa Eva Duarte en todo momento defendiendo así a los que ella llamaba “los descamisados” que introdujeron la contratación colectiva, el Estatuto del Peón de Campo, la jubilación de los empleados y el apoyo a las conquistas de la clase laboral, a lo que se opusieron firmemente y fuera repudiado por los sectores de la oligarquía.

Junto a Eva, fundó el Partido Peronista que se caracterizó por su línea nacionalista y de fijar exteriormente una política de tercera postura tanto frente a los Estados Unidos como a la Unión Soviética.

Se casó con quien fuera el ídolo de la clase trabajadora, Eva Duarte, en octubre de 1945. Tenía 50 años, frente a los 26 de su esposa, y murió en su tercera presidencia a la edad de 78 años, dejando el cargo a la vicepresidenta, y segunda esposa, María Estela Martínez de Perón, derrocada en 1976 por un movimiento militar que instauró la dictadura más sanguinaria y cruel que se haya visto en América del Sur.

Perón recibió hasta el último momento el apoyo popular que siempre tuvo.

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