jueves 11 agosto, 2022
InicioReportajes y EspecialesTadea: donde todo comenzó

Tadea: donde todo comenzó

785 views

En un pequeño caserío a las afueras de la ciudad de La Grita, dedicado a San Judas Tadeo, patrono de las causas imposibles, ocurriría un hecho religioso que cambiaría la vida de los habitantes de esta modesta aldea. En ese lugar hace más de 400 años, fue tallada en madera la figura de un cristo, que años más tarde transformaría la devoción de todos los tachirenses y venezolanos de otros rincones. Dicha pieza de arte es considerada por los críticos como la más importante del barroco venezolano y el cristo más antiguo creado en Venezuela.

Esta meseta de fértiles tierras y gente amable, es considerada la casa natal del Santo Cristo de La Grita, un lugar donde la paz inunda el espíritu, rodeado de imponentes montañas, el escenario elegido por unos monjes franciscanos para empezar de nuevo, luego de que un terremoto derrumbara gran parte de La Grita en 1610, incluyendo el hogar de dichos monjes católicos, el convento de Santa Clara.

Cuenta la leyenda reflejada en las crónicas de los historiadores jaureguinos, que al llegar a Tadea los frailes construyen nuevamente un convento, además de una carpintería. Fue justamente en ese modesto aserradero donde Fray Francisco de Orellana, un escultor con habilidades para tallar en madera, se daría a la tarea de grabar en un trozo de árbol de nogal un cristo que protegiera a los pobladores de la zona de los terremotos. A la hora de esculpir el rostro se hacía esquivo conseguir su objetivo. Las narraciones cuentan que Fray Francisco vencido por sus múltiples intentos, se quedó dormido en el taller y bajaron los mensajeros del cielo, los ángeles y labraron el rostro de un cristo sereno y piadoso que hoy mueve multitudes.

Víctor Sánchez, presidente de la Cofradía del Santo Cristo de La Grita, es el encargado de liderar un equipo de más de 30 personas que vigilan como auténticos guardianes las festividades religiosas en honor al Santo Cristo de los milagros. Es un fiel devoto a su Cristo y considera a Tadea “la Belén del nuevo mundo donde nace una de las muestras de fe más grandes de Venezuela, que años tras año convoca a miles de peregrinos venidos de todos los rincones del Táchira y Venezuela, a cruzar el país con el fin de reencontrarse con la talla milagrosa del Santo Cristo”

La cadeneta de la fe, una muestra de amor

Una oración por la paz del mundo se lleva a cabo en Tadea cada 31 de julio. Frase que según Sánchez, “este 2022 tiene mayor vigencia para unir a los feligreses que todos los años, tomados de las manos, bajan desde este caserío hasta la ciudad de La Grita, acompañando la réplica del Santo Cristo”. “Se ha querido rescatar la tradición de bajar la imagen en una yunta de bueyes, donde se dice, fue cargado por primera el Santo Cristo hasta una modesta capilla donde hoy se ubica el Liceo militar Jáuregui.

Este pequeño terruño del municipio Jáuregui, inspira una de las devociones multitudinarias de Venezuela que durante años, ha desbordado los caminos que conducen a la ciudad de La Grita cada 6 de agosto. Tal es así que este año se espera que más de medio millón de feligreses, según la Diócesis de San Cristóbal, lleguen a La Grita a celebrar los 412 años del Cristo del rostro sereno.

Ángel Escalante

- Advertisment -
Encartado Publicitario