Inicio Salud Betzabeth Roa: La lactancia materna es cuestión de información, amor y voluntad

Betzabeth Roa: La lactancia materna es cuestión de información, amor y voluntad

“Hemos perdido el instinto materno porque tenemos ciento cincuenta años alimentando a nuestra especie humana a través de una botella o biberón, cuando contamos con un recurso único y especial otorgado por Dios, como lo es nuestro pecho”

Se presenta la conversación sostenida con la doctora Betzabeth Roa, médico pediatra-puericultor. Capacitadora de lactancia materna por UNICEF, en el programa ‘Protección infantil desde el vientre’, con más de 30 años de experiencia en la consulta pediátrica.

La especialista aportó algunos de sus conocimientos acerca de la lactancia materna e importancia de los primeros contactos padres e hijo para el adecuado desarrollo físico y emocional del nuevo ser.

Actualmente existe bastante información acerca de la importancia de la lactancia materna. ¿Será suficiente esta información, para que las madres tomen conciencia de los beneficios de amamantar a su bebé?

No, no es suficiente. La lactancia materna va mucho más allá. Yo no he atendido jamás una consulta en la que la futura madre me diga que no le parece importante amamantar, todas las madres, toda la vida me han dicho: ‘Yo quiero amamantar a mi hijo, pero luego, no lo amamantan’. Entonces se trata de una cuestión de información, de amor y de voluntad. Los padres pueden estar esperando a su hijo con mucho amor, pero si no se forman, el sublime hecho de amamantar al bebé puede convertirse en una situación traumática. Entonces, la madre o los padres deben prepararse para llevar a cabo el acto de amamantar a su bebé, como debe ser, como un hecho natural y un acto de amor.

¿Hablamos de lactancia materna exclusiva?

Sí, y absolutamente sí. Un niño al nacer no necesita que su madre le dé agua y muchísimo menos que le dé un biberón con leche de fórmula, dónde va ocurrir confusión pezón – biberón. Hasta hace dos o tres años atrás todavía había centros que le donaban la leche de fórmula a la madre y todavía hay centros que exigen un pote de leche al ingresar para el parto, es algo inconcebible, es el desconocimiento de las leyes y la deshumanización del parto y nacimiento de un bebé.

¿Por qué hay desconocimiento sobre este tema, inclusive en las instituciones de salud, en las que aún se observa que lo primero que ocurre después del parto, es la separación de la madre y el bebé, al cual llevan a un retén en el que es alimentado con leche de fórmula, y luego de unas horas es entregado a la madre,  bañado y vestido?

A mí también me encantaría tener esa respuesta que me pides, porque la verdad es que no la sé. No entiendo como en un país en el que tenemos leyes estudiadas y aprobadas sobre cómo proceder en el trabajo de parto, no se hace tal como lo dice la ley y además cómo los médicos obstetras y los pediatras, sabemos que es lo correcto, sino que se hace prácticamente todo lo contrario.

¿Se podría hablar de violación de los derechos humanos?

Sí. Hay violación de los derechos humanos. No puede existir un obstetra ni un pediatra que no esté informado y sensibilizado frente al parto humanizado y que no estudie a fondo las leyes, porque las leyes las tenemos, lo que pasa es que no las estudiamos a fondo. El pediatra debe saber lo que expresa el artículo 41 y 42 de la LOPNA. No puede ser que exista un obstetra o un pediatra que no sea defensor de los derechos de la madre y de su hijo en el momento del parto y posterior a éste, porque los protocolos a seguir están escritos por la Sociedad de Pediatría de Venezuela.

¿Cuál es el papel del padre en los primeros días del nacimiento y primera infancia del bebé?

La respuesta es, lactancia materna del siglo XXI. El hijo se hace entre dos y se cría entre dos desde el primer día de su nacimiento. Tenemos hace más de veinte años talleres de haptonomía, que es la ciencia de la afectividad, se habla del rol del padre en el desarrollo del sistema nervioso central del bebé. Ya a la octava semana está formado el sistema límbico que es el cerebro donde se manejan las emociones, ya hay una conexión entre los padres y el niño, es la energía de papá y mamá no solo de la madre, plasmada en ese nuevo ser. Al padre hay que enseñarle que el hecho de que la madre amamante no quiere decir que el contacto con el bebé le corresponda exclusivamente a ella, aunque el apego oportuno al nacer debe ser, con la madre, también el padre debe estar allí en el pabellón o lugar del parto, listo para abrazar al fruto de su ser que tiene nueve meses esperándolo.

¿Es importante el contacto madre-padre durante la primera hora de vida del bebé?

Sí, muy importante, es primordial. La primera hora de vida del bebé se denomina ‘la hora dorada’, que es la oportunidad de grabar en el sistema nervioso del bebé las primeras emociones, eso se llama impronta y se refiere a lo que el niño vive en la primera hora de vida y que son las bases de sus emociones, de su seguridad y plenitud integral. Que un adolescente se sienta seguro depende de lo que papá y mamá hayan hecho en esta primera hora de vida, si en esta primera hora de vida donde el bebé lo único que quiere es tener la seguridad de la proximidad de la madre, que es lo único que conoce, conoce  su olor, su frecuencia cardíaca, pero también la proximidad del padre: el niño voltea cuando escucha esa voz que ha aprendido a reconocer desde antes de su nacimiento, entonces, porque no participar el padre también en ese primer momento, y tendremos parejas comprometidas con sus hijos para toda la vida, los dos seres que confabuló el universo para que trajeran un nuevo ser al mundo.

¿Padres y madres comprometidos y formados para recibir hijos felices?

Sí, ya que el padre y la madre son esos dos seres que unió el universo para que trajeran un nuevo ser al mundo. Trabajemos y conectémonos por una maternidad natural, luchemos contra la desnaturalización de la maternidad, Dios no se equivoca, Dios nos ha creado demasiado perfectos y lo único que necesitamos es de papá y mamá formados para crecer sanos y saludables

¿Qué hacer para apoderar a los padres de la importancia de de las primeros días de vida del bebé y de la lactancia materna?

Yo me conformo con tratar de llevar el conocimiento y que los futuros padres y madres quieran oírme. No pretendo que de hoy a mañana los padres estén formados, pero pienso que la información de cada día es un granito de arena para que dentro de veinte o treinta años, cada niño tenga una manera feliz de vivir, si hay las posibilidades de lograrlo. Simplemente quisiera que el viento no se llevara las palabras del doctor Leboyer, obstetra francés, que decía: ‘Si quieres cambiar el mundo, cambia la manera en que venimos a él’. Y esta frase se refiere a respetar ese primer minuto, esa primera hora del niño, que podamos estar en un pabellón donde solo se respire respeto por esa la madre y ese nuevo ser que ha llegado al mundo, recibámoslo como él se merece.

Hay madres que manifiestan no poder amamantar bien porque no les sale la leche o porque el bebé no puede agarrar el pezón. ¿Qué puede aportarnos al respecto?

Lo primero que necesitamos para que se produzca la leche en la madre es querer, si a mí una futura madre me dice: ‘Es que en mi familia nadie ha amamantado’. Ten por seguro que esa madre no va a amamantar, son demasiados los mitos al respecto, por eso no me canso de hacer campaña a través de mis talleres para que las futuras madres se formen. Tengo en mi consulta, mamás que vienen de hogares en los que nadie ha amamantado y que amamantan, trabajando durante todo el embarazo o por lo menos seis meses en mis talleres de formación, de eso se trata el taller de educación prenatal. Es difícil la lucha de esa mamá, que está rodeada de siete u ocho familiares por cada lado y que cuando el bebé pierde trescientos gramos la primera semana, lo primero que dicen a la madre es: ‘Estás matando a ese bebé porque la leche materna no le está alimentado’,  y resulta que es algo normal que el bebé pierda en los primeros ocho días hasta el diez por ciento de su peso, pero en la mayoría de los casos, la madre no está informada sobre esto, entonces viene la angustia y los consejos inoportunos, aunque bien intencionados, de los familiares.

¿Qué hay de cierto, cuando una madre dice que no puede amamantar a su bebé porque este no le puede agarrar el pezón?

Totalmente falso. El niño no se alimenta del pezón, el pezón jamás presenta cambios en el embarazo, lo que cambia durante los nueve meses es la areola, en la cual tenemos glándulas de Montgomery que se van a ampliar. La areola se hiperpigmenta para que el niño la pueda conseguir y además, esta areola tiene el mismo olor que tiene el líquido amniótico, por eso en un parto natural vemos que un niño se desplaza solito y busca la glándula mamaria, por eso a un bebé al nacer no se le limpia el líquido amniótico de sus manitas, para que pueda seguir el agarre del pezón.

Y cuando las madres dicen: “Es que no se me llena el seno”

Esto es porque todos los familiares le dicen a la madre angustiada: ‘Espere a que se le llene’, y esperar a que se le llene significa tener un seno tenso, significa que el bebé no podrá abrir tanto la boca y nisiquiera logrará un movimiento adecuado de su lengüita, él necesita estar en posición fetal, tenerlo sobre la mano para que él pueda hacer una estimulación del velo del palatino para que pueda hacer un agarre adecuado de la areola.

¿Qué nos puede decir acerca de la siguiente expresión: ‘Es que la leche materna no lo alimenta, hay que completarle con leche de fórmula’?

El bebé no llora porque tenga hambre, el bebé llora porque no ha tenido un apego oportuno. Muchas veces pasa que la madre no se lo coloca para que él sepa que tiene ahí a su mamá, lo agarra una extraña, lo toma en posición supina, se lo lleva y lo deposita en una cunita de plástico que es fría y brinca con el movimiento, para llevarlo a un retén con aire acondicionado, por supuesto, ese bebé llora porque está inseguro, porque tiene miedo, ha pasado en un segundo de un sitio donde era su máximo confort a un lugar frio y alejado del calor y olor de su madre.

¿Y ese dicho que pregonan las abuelas: ‘Déjelo en la cuna, no lo acostumbre a los brazos’?

Cuando un bebé nace de 40 semanas, el sistema nervioso central aún necesita tiempo para desarrollarse, este desarrollo se va a complementar en los primeros tres meses cargando al bebé como si estuviese dentro del vientre. Es necesario cargarlo, el niño recién nacido necesita los brazos de su madre, que lo alce, que lo arrulle. Así hemos crecido en el mundo desde hace millones de años.

¿Se podría pensar que las madres modernas han perdido el instinto materno al preferir el biberón al pecho para alimentar a sus hijos?

Hemos perdido el instinto materno porque tenemos ciento cincuenta años alimentando a nuestra especie humana a través de una botella o biberón, cuando contamos con un recurso único y especial otorgado por Dios, como lo es nuestro pecho.

Cuando ocurre una depresión postparto y la madre es medicada, surgen los consejos, como por ejemplo: ‘No amamante más al niño porque le va a pasar la droga de su medicamento’, ¿qué hacer en este caso?

No existe ningún medicamento por el cual la madre tenga que quitarle la lactancia al bebé, simplemente debe conocer el metabolismo de cada medicamento. Su médico debe orientarle sobre la hora en que debe tomar la medicina y la hora de amamantar a su bebé. Si la madre tiene una depresión postparto y debe tomar el medicamento dos veces al día, la madre puede también extraerse la leche para dársela al bebé antes de la toma de su medicamento, esto no es una novedad, es una práctica que tiene más de veinte años para estos casos. Aquí se puede incorporar el padre, siendo él quien le dé al bebé la toma de leche materna, mientras la madre tiene unos minutos para ella.

¿Cuál es la importancia del padre en la formación del sistema nervioso del niño?

Más o menos en las primeras semanas se va formando cada lóbulo, cada zona. En seis a ocho semanas ya se ha formado el sistema límbico, al formarse la primera membrana a nivel del oído, esa formación hace que con la estimulación a través de la voz, de los sonidos, se vayan formando millones y millones de neuronas para conectar cada área cerebral y ya desde ese momento hablamos de emociones otoacústicas y de haptonomía, que no es otra cosa que el adecuado manejo de emociones desde el primer trimestre del embarazo. Por eso la importancia de los primeros mil días del bebé, que no deben contarse a partir del nacimiento, sino a partir de la concepción.

¿Por qué es tan importante que el bebé consuma el ‘calostro’ o primera salida de leche materna?

Porque el calostro contiene mil veces más contenido en calorías y anticuerpos que el resto de la leche materna. El bebé va a recibir la calidad de calostro dependiendo de las semanas de gestación. Una gota de calostro cubre todo lo que el bebé necesita en calorías y en todos los elementos inmunoglobulinas, anticuerpos, entre otros. Por todo eso se le llama ‘la primera vacuna’.

Muchas veces los padres se angustian porque se sienten desorientados en cuanto a cómo alimentar a su bebé, una vez que comienza a recibir alimentación complementaria y una vez más puede haber la contradicción consejos del pediatra y de las abuelas.

Una vez que el niño comienza a comer alimentación complementaria, esta debe ser personalizada, individual, cada niño tiene su genética, entonces no podemos dar recetas estándar, por lo tanto yo como pediatra,  no puedo recetar cómo iniciar una alimentación, depende del percentil del niño,de su genética, de la motricidad que haya desarrollado. Una vez más, los padres deben informarse, conocer las reglas de oro de la alimentación:  todos los saber combinar nutrientes, proteínas, carbohidratos, vitaminas  pues cada uno aporta al niño un elemento totalmente diferente para obtener una alimentación sana y balanceada.

¿Podemos ser optimistas en cuanto a la educación prenatal del padre?

Yo creo en mi país, creo en mi estado que es el Táchira el que ha tenido mayor participación en preparación para la lactancia materna. Ningún estado ha tenido el apoyo de la UNICEF como el nuestro. Lograr tener gente preparada con consejerías hechas por fuera de tres años. El Táchira tiene la mayor cantidad de pediatras formados en lactancia materna, así que no hay otro estado que tenga la formación en ese tema como lo tiene el Táchira. El estado, ha demostrado ser uno de los más inteligentes que tiene el país y para la prueba lo que hemos visto en los últimos años. Por lo tanto sí creo, sí tengo fe en mi país y sí voy a seguir aquí trabajando como hormiguita en el taller de educación prenatal y pronto, mis conferencias sobre ‘Formación preconcepcional consciente’, que tratan de todo esto que hemos venido conversando.

¿A dónde pueden acudir las parejas para formarse en lactancia materna y cuidados del recién nacido?

Hasta hace un año yo daba cursos en la Cruz Roja y el Hospital Central por iniciativa propia. Yo hacía tres charlas, una en el Seguro, una en el Hospital Central y una en la Cruz Roja de forma gratuita. Actualmente, realizo asesorías en mi consultorio, pero no existe en este momento, ningún programa de formación a nivel gubernamental.

¿Un consejo final?

Que debemos formarnos para darle a nuestros hijos lo mejor de nuestra esencia. Que entendamos que nosotras las mujeres somos las únicas que podemos brindarle a las nuevas generaciones la oportunidad de tener una especie humana sana, a través de ofrecerle al bebé desde el momento en que nace, lo único que está en capacidad de aceptar: la leche materna y que entendamos que no necesita absolutamente más nada hasta los seis meses de edad. Que fuimos creadas perfectas para criar a nuestros hijos, y somos la única oportunidad de que ocurran cambios sustanciales en las nuevas generaciones para el bien de la humanidad. Qué estemos alerta ante el nacimiento de nuestro bebé, cualquiera, aunque con buenas intenciones, puede  destruir los momentos más importantes con nuestro hijo:la impronta, que es la base de la formación de la personalidad y la templanza del ser humano.

Iris Useche

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