martes 17 mayo, 2022
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Deja huellas en la práctica médica la doctora Betty Ruiz Labrador

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La doctora Betty Ruiz nació en Colón, lugar donde era muy conocida y gozaba del afecto de muchos amigos y moradores de este municipio. 

Nancy Porras

Dolor, desconcierto, temor e impotencia dejó el fallecimiento, el pasado martes 3 de mayo, de la pediatra y neonatóloga Betty Ruiz Labrador; no obstante, reconforta a su familia y amigos que hoy se encuentre en un sitial de honor.

Es de recordar que la doctora Betty falleció al resbalar y caer por una de las escaleras del edificio donde residía en Barquisimeto, estado Lara, hecho que ocurrió al parecer en medio de un corte de electricidad.

Muchos de los colegas que la conocían e incluso la admiraban por su calidad humana, aún no salen de su asombro, no lo pueden creer, pues estaba en perfectas condiciones de salud y se mantenía ejerciendo la pediatría y cumpliendo una labor social por la cual siempre fue muy respetada.

Según sus propios colegas, sufrió un traumatismo craneal, quedó en un coma irreversible y murió; al conocerse que sus hijos estaban fuera del país, se movilizó uno de sus hermanos que vive en Caracas, a fin de proceder a desconectada.

La doctora Betty Ruiz nació en Colón, lugar donde era muy conocida y gozaba del afecto de muchos amigos y moradores de este municipio.

Tenía un apego especial a su familia y al estado donde nació, siempre venía en el mes de diciembre a visitar a sus seres queridos, pasando aquí Navidad y Año Nuevo.

Se graduó en la Universidad de los Andes, como médico cirujano general y luego hizo el postgrado en Pediatría; la subespecialidad de neonatología la cursó en Caracas.

Decidió hacer vida profesional en Barquisimeto, donde se incorporó al equipo del hospital Antonio María Pineda y luego a una clínica privada.

La doctora Betty atendía a los Nawaraos, visitaba al grupo Guaraos y les prestaba servicio médico, de allí que fue muy apreciada por esta etnia, que la acompañó con plegarias en las pocas horas que se mantuvo con vida, ayudada por los aparatos.

“Todos la recordaremos por su alegría, luz y gran amor por todos; gracias a su pasión de servir a los niños”, escribieron los Nawaraos.

Creyente en primer lugar, en una de sus oraciones dijo: Que ese Jesús permanezca en ti y que cada día crezca tu fe”.

También en una oportunidad estuvo de acuerdo con la frase “Somos ramas de un mismo árbol, nuestras raíces son las misma y mientras nosotros estemos sirviendo, Tú también vivirás”.

Aun cuando no está confirmado, los médicos del Táchira creen que recibió cristiana sepultura en Barquisimeto, y en este momento piden paz para su alma.

Hoy muchos de sus colegas no entienden, de manera particular una de sus amigas de la Universidad en Mérida, quien está sorprendida por la partida de la doctora Betty de esa manera, profesional que hasta el pasado martes en la tarde estaba activa, decidió ir a la celebración de una misa y luego a comer pizza; hasta ahí todo iba bien, pero al llegar al edificio donde vivía comenzó a subir las escaleras y su luz de vida se apagó.

La doctora Betty Ruiz siempre apoyó a sus semejantes.

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