Sucesos
En Barranquilla otra madre sufre detención de 2 hijos en Venezuela
lunes 8 junio, 2026
Este domingo, Pantaleón y José Luis cumplen un año y cuatro meses privados de su libertad
Jonathan Maldonado
“Por la gracia de Dios es que yo estoy de pie, siento que me estoy volviendo loca. Ya no sé qué hacer, a quién llamar, adónde más acudir. He viajado tres veces a Cúcuta a hacer plantones, al Congreso de la República en Bogotá, donde nos escucharon y nos dijeron que era el Gobierno de Venezuela los que tenían que proceder a liberarlos. Sigo confiando en las manos de Jehová, que pronto se acabará esta pesadilla».
Las palabras de angustia pertenecen a Yiraluz Aragón, madre colombiana de José Luis y Pantaleón de la Asunción Aragón, de 25 y 23 años, respectivamente, detenidos el 7 de febrero de 2025 en el puente internacional Simón Bolívar.
«Ya tienen un año y cuatro meses de estar presos arbitrariamente en el Rodeo I», prosiguió Aragón en conversación vía telefónica con Diario La Nación. Ella vive en Barranquilla, Colombia. Desde esa zona, narra el calvario que vive en la actualidad.
Aragón precisa que sus dos hijos, oriundos de Barranquilla, vivieron varios años en Venezuela con la familia paterna. Luego, Pantaleón y José Luis, que siempre están unidos y nacieron el mismo día, un 14 de agosto, pero de diferentes años, decidieron probar suerte en Aruba, donde duraron 24 meses.
En la isla trabajaron en un hotel, pero estaban en condición ilegal. Al final, tras conversar con sus parientes en Venezuela, tomaron la iniciativa de volver a este país. Primero, el 3 de febrero, arribaron a Barranquilla para compartir con su progenitora y hermano mayor.
El 6 de febrero de 2025, los hermanos de la Asunción Aragón volaron de Barranquilla a Bogotá, y de la capital colombiana a Cúcuta para cruzar por el puente internacional Simón Bolívar, rumbo a Venezuela, el 7 de febrero.
«En la mañana del 7 de febrero, recibí una llamada de ellos que ya iban a pasar, que orara por ellos», puntualiza Yiraluz al detallar que un tío, que es dueño de una gandola y hace viajes constantemente a la frontera, los esperaba en San Antonio del Táchira para que se fueran con él y así no gastaran más en pasajes.
Sin embargo, ese plan no se concretó. Los dos hermanos fueron detenidos del lado venezolano de la frontera: “Su tío preguntó y los guardias les dijeron que la DGCIM se los había llevado”.
«Los acusan de terrorismo y no cargaban ni un cortaúñas»
Yiraluz cuenta que trascurrieron más de tres meses para recibir la primera llamada. “Fue el 15 de mayo”, indica, mientas resaltaba que a cada uno le dan 10 minutos para hablar, pero sin decir muchos detalles. Cree que los vigilan.
Sus hijos lograron comentarle que, en primera instancia, los llevaron a Boleita, en Caracas. De ahí, los trasladaron al Rodeo I, donde aún permanecen. «Los acusan de terrorismo y no cargaban ni un cortaúñas».
La progenitora lamentó que el dinero que llevaban, 10 millones de pesos cada uno, aproximadamente; la cadena de oro y unos anillos, se los hayan robado durante la captura. «A ellos los han golpeado y torturado», manifiesta con el dolor a flor de piel.
Víctima de estafas
Aragón, antes de recibir la primera llamada de sus hijos, fue víctima de estafas de abogados que le escribían asegurando que sabían que sus hijos estaban presos y que podían ayudarla para su liberación.
«Les depositaba y, una vez les avisaba, me bloqueaban», aseveró quien calcula haber perdido cerca de 10.000.000 de pesos confiando en supuestos abogados.
«Ellos, mis hijos, me dijeron ‘mami, estamos bien, no vaya a gastar plata con los abogados, ya que esto es con el Gobierno, nos están acusando de terroristas y nosotros no hemos hecho nada», relató con la voz entrecortada.
“Confío en que pronto estarán libres”
Yiraluz Aragón no pierde la fe de que pronto sus hijos estarán en Barranquilla. Señaló que aunque les solicitó al embajador de Colombia en Venezuela, Milton Rengifo, y a la canciller Yolanda Villavicencio, ayuda para viajar a Venezuela, no se la dieron pues no se hacen responsables de lo que le pueda pasar.
Aragón insta a las autoridades de Colombia, en especial al presidente Gustavo Petro, interceder por la liberación de sus hijos y demás colombianos. Son cerca de 18 los que estarían detenidos injustamente en el Rodeo I .
Agradeció las muestras de solidaridad que ha recibido. Ella los llama «ángeles». Incluso, rememoró que la jefa que sus hijos tuvieron en Aruba la contactó y se ofreció en envíale referencias de ellos, si así lo requería.
«Me ayudo con venta de sopa y pasteles para viajar adonde me digan», remarcó quien recibió la última llamada de sus hijos el Día de las Madres. Espera que la próxima llamada sea para tener la grata noticia de que están en libertad.
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