martes 24 noviembre, 2020
Inicio Sucesos Funerarios con falso cadáver intentaron abastecerse de gasolina en Mérida

Funerarios con falso cadáver intentaron abastecerse de gasolina en Mérida

6.986 views

Armando Hernández


 

Con guasa ha sido tomado por la gente, y con extrema seriedad por las autoridades, un extraño y curioso suceso ocurrido en la ciudad de Mérida, a eso de las once y media de la mañana del viernes 23 de octubre, que derivó con el arresto de dos personas, empleados de funeraria, que aplicando la tradicional viveza criolla, se presentaron en una estación de servicio con un falso muerto por COVID-19, solicitando colaboración para equipar de gasolina el carro fúnebre que utilizaban para hacer el traslado al cementerio de la ciudad.

Explicaron se trataba de un caso que debía ser tratado con urgencia, ya que era un foco de contaminación que debería ser eliminado de inmediato, dándole cristiana sepultura, cuanto antes, al fallecido.

 

El insólito acontecimiento ocurrió, según el parte de las autoridades policiales, en la estación de servicio  Bellavista, donde funcionarios de la policía del  Instituto Autónomo Policía Municipal Libertador, cumplían labores de seguridad y control vehicular. Al lugar se presentó una mujer que se identificó  como representante de una funeraria de la ciudad y con acta de defunción en mano, solicitó la cooperación de las autoridades para abastecer de gasolina la carroza fúnebre, en la cual transportaba a un ciudadano que había fallecido a causa de un problema pulmonar, causado por el COVID -19, invitando a los policías a que verificaran tal situación.

Uno de los uniformados tomó en sus manos el acta de defunción expedida y sellada por el registro de la parroquia Domingo Peña, donde se identificaba al fallecido como Jackson Belandria de 41 años de edad. El agente, adoptando todas las medidas de bioseguridad recomendadas,  caminó pausadamente y con temor, hasta el carro funerario, estacionado a pocos metros de la bomba gasolinera.

Allí estaba la camioneta tipo ranchera, Ford, modelo Fairlane, color azul, adaptada para el servicio funerario y desde la parte exterior observó que efectivamente en su interior se encontraba el cuerpo de una persona, en una bandeja metálica, cubierta con una sábana de tela. El finado tenía colocado tapabocas. “¿Que guarandinga es esta?”, se preguntó  el funcionario intrigado, ya que la situaciòn diferían en grande, de las medidas sanitarias que aplican para el traslado de fallecidos por COVID, de manera que ordenó que abrieran la portezuela del carro fúnebre, para mirar más de cerca. La sábana subía y bajaba con la respiración, lo que hizo  exclamar al funcionario policial ¡Este hombre esta vivo¡

Con gran nerviosismo las autoridades asumieron el caso, en tanto que los curiosos intrigados se arremolinaban en el lugar, a prudencial distancia. Uno de los policías retiró la sábana y el supuesto muerto levanto la cabeza sorprendido. A partir de este momento, las cosas se complicaron para la empleada funeraria y su acompañante, puesto, que en medio de  carcajadas y las ocurrencias de los curiosos, fueron  detenidos de inmediato.

La mujer aprehendida quedó identificada  Carmen Dugarte Mora, de nacionalidad venezolana, quien guiaba la carroza funeraria, en tanto que la identidad del falso muerto  no fue revelada, pero igualmente fue trasladado a la sede policial para ser interrogado. Ambos pasaron a las órdenes de la Fiscalía de Flagrancia del Ministerio Público, en tanto que se prosigue con el proceso para presentarlos ante los tribunales competentes.

La historia sobre el inusual caso, donde se intentó engañar a las autoridades policiales y fue simulada una situación trágica y asustadiza, con el cuento del COVID,  para obtener  un tanque de gasolina, ha recorrido el país, en pocas horas, entre carcajadas y bromas y hasta lo celebran con risas. Para algunos puede ser un hecho chistoso, una travesura, algo sencillo e inofensivo, pero para otros no: Es una burla, una triste parodia que irrespeta a las víctimas  de la pandemia.

Tampoco resulta gracioso para las autoridades,  porque intentaron engañarlos y  aprovecharse de una situación que no es juego. Un funcionario dijo que sospecharon cuando vieron que el cadáver de la supuesta víctima de coronavirus, era trasladado en condiciones inadecuadas, incluso uno de sus pies sobre salía de la bandeja. Los dos funerarios permanecen tras las rejas, en espera de la decisión que tomen en fiscalía sobre su futuro inmediato, que podría llevarlos a enfrentar un proceso de tipo judicial.

 

 

- Advertisment -