Inicio Cultura El taller del pintor Barrientos aún rebosa mucha genialidad

El taller del pintor Barrientos aún rebosa mucha genialidad

A sus 75 años su llama creativa se mantiene viva, y con sed de reconocimiento


Freddy Omar Durán

Sea esta semana propicia para seguir celebrando al artista plástico, iniciada el pasado lunes, día natalicio de Armando Reverón en especial, al tachirense cuyas realizaciones creativas siguen dejando muy en alto el nombre de nuestro estado tanto en escenarios nacionales como internacionales.

En este mundo cultural tan prolífico, las diversas concepciones del arte han podido convivir, sin mezquindades, en un clima de respeto mutuo, y, compartiendo espacios expositivos, pero bajo el común denominador  ha sido la inspiración de un entorno natural y humano, pletórico de sensaciones, de colores y motivos.

Enumerar la gran camada de artistas plásticas que ha dado el Táchira, resultaría caer en el pecado de la omisión, por eso valga volver a la figura de Pedro Barrientos, no solo con afán retrospectivo, pues a sus 75 años, su taller reboza de cuadros y bocetos, y su intención sigue siendo la de estar involucrarse en algo novedosos.

Aunque las circunstancia y la vida lo han puesto en cierta reclusión solitaria en su casa, esta en modo alguno significa retiro y paralización, y sea en vigilia o en somnolencia, siempre habrá una idea que lo obligue retomar sus cuadernos para dibujar un boceto, o retocar con sus pinceles y lápices algún cuadro por terminar.

Y de eso algo se puede ver en el mural que da la bienvenida a la entrada del barrio Monseñor Ramírez desde el 23 de Enero, inaugurado en plena pandemia, y un reto personal, de no ser olvidado ni él, ni los artistas plásticos en general, capaces de generar belleza, reflexión y admiración en los espacios públicos.

–Ese mural –explicó Barriento- se realizó con motivo del Día Mundial del Agua, y fue encomendado por la misma comunidad de Monseñor Ramírez. Nosotros queremos con esa mural sembrar conciencia de la necesidad de cuidar el agua, una de las riquezas más grandes que tiene nuestro país: el agua es fuente de vida, el agua es milagrosa. Aquí participaron los niños, les enseñamos, entre otras cosas el manejo de los colores; usted puede ver en lo mural lo lindo que ellos pintaron.

Trayectoria y sapiencia

Pedro Barrientos ha estado dedicado a la plástica desde los 10 años.

Uno de los pocos artistas tachirenses catalogados en el portal Wikipedia, ha sido merecedor de alrededor de galardones en convocatorias nacionales e internacionales, y aunque ha sido catalogado como el “pintor de los bueyes”, realmente su propuesta siente más inclinada actualmente al nuevo figurativismo, en un redescubrimiento de la morfología humana.

Puesto a escoger entre la medicina, la arquitectura y la plástica, en realidad podemos decir que hubo una escogencia de orden profesional, pues siempre ha sabido integrar el conocimiento de las tres ciencias. Esta sabiduría y exigencia fue siempre reconocida por sus estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas, institución a la que sirvió por más de un cuarto de siglo, y por varios años como  director.

–Desde los 10 años he estado dedicado a la plástica. Ganaba todos los concursos en la escuela, y en un acto de premiación, Valentín Hernández -padre y homónimo actualmente de la Escuela de Artes Plásticas de San Cristóbal-  me invitó a que fuera a estudiar allá Yo por el año 75 ya tenía una beca para Francia; luego de un mural que hice en el Cuartel Bolívar, pero por los mismos días me ofrecieron un cargo de docente, por el cual me decidí me ofrecieron un cargo de docente en la Escuela de Artes Plásticas de San Cristóbal. Los alumnos míos me felicitaban porque yo era uno de los pocos profesores que no necesitaba llevar libros para dictar una clase, y me sabía todos los conceptos de memoria, incluso los de anatomía. He tenido participado en muchísimas exposiciones individuales y colectivas, y un mural mio se encuentra en el piso 6 y piso 3 del Hospital Central, así como  en el Centro Cívico, para lo cual tuve que ganar un concurso, la Escuela Esguarnac de Cordero hay una escultura mía. También he ganado varios concursos, uno de ellos la bienal promocionada por el Rotary Club, -organizada por el Joaquín Canovas, fallecido el año pasado-, y recientemente tuve una destacada participación en un evento en Norte de Santander.

Su fortaleza y su vigor le han ayudado a sobrellevar el peso de los años, y como muchos de su generación han tenido que despedir a sus seres más cercanos, que han traspasado la frontera en busca de nuevas oportunidades.

–Yo ayudas… mi Dios es el que siempre me ayuda, me dado la salud, porque yo siempre he sido positivo en todo. Afortunadamente no he padecido de enfermedades graves, y me siento joven,  aunque uno debe cuidarse del virus ese que está dando, y de la contaminación atmosférica. tengo mucho por crear; todos los días veo algo o me viene a los sueños, y lo llevo a un boceto.

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