“Los perros también ladran por amor”, mención en Premio Nacional de Poesía

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Luis José Glod Sánchez, el joven oriundo de Guásimos.
Luis José Glod Sánchez, el joven oriundo de Guásimos.

“Los perros también ladran por amor” (Gardenia), es el poema que recibirá mención especial, junto con 27 poemas más, como parte del III Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas-2018, y cuya premiación se realizará este viernes, 27 de abril, en la sala Montejo de la Biblioteca Los Palos Grandes, Caracas.

Una vez decididos los tres primeros lugares entre 298 poemas, el jurado, integrado por Arturo Gutiérrez Plaza, Gabriela Kizer y Víctor Manuel Pinto, acordó entregar mención especial a 27 poemas, por considerar constituyen una expresión muy esperanzadora de la calidad de la poesía joven del país, signada en alta medida por evidencias expresivas de las dolorosas circunstancias que hoy vive, poniendo en relieve el abordaje de temas como el exilio, la conflictividad, la desesperanza, la incertidumbre o el desasosiego”.

El autor es Luis José Glod Sánchez, estudiante del VII trimestre de Comunicación Social -URBE Maracaibo-, apasionado además de las tablas, escritor de guiones y poesía, y quien ya cuenta en su haber con un premio al mejor poemario en el Concurso Nacional de Poesía Cátedra Libre Juan Páez Ávila de la UPEL, con el poema “Sobre el Ojo Azul”.

A sus 23 años, este joven venezolano, nativo de Guásimos, reconoce su inclinación a contar y plasmar historias en papel desde muy niño:“creo que es una pasión que me acompaña de siempre, pero con la poesía fue un poco accidental, pues lo que escribía siempre lo engavetaba o solo lo mostraba a personas muy allegadas, tal vez por inseguridad. Cosa en la que más tarde fui perdiendo el miedo y comenzó a ser leído por más gente”.

Este joven poeta encontró un guía en la experiencia del poeta trujillano José Miguel Navas, quien “comenzó a corregirme muchas cosas y a decirme que estaba escribiendo poesía; entonces, comencé  a creerme un poco más la cosa y a escribir con más conciencia. De allí nace ‹Sobre El Ojo Azul›, que fue escrito por ‹El Ojo Azul› (una especie de álter ego que nació de allí para separar un poco esas energías tristes de mí) y pues resultó ganador”.

–Alguien que escribe poesía, principalmente necesita ser sensible. Tiene que haber una verdad emotiva en lo que escribe, para que el juego con el lenguaje no se convierta en algo vacío. Tal vez por esta razón escribo teatro, y lo que hago siempre va en dirección a los sueños. A todas esas imágenes oníricas que te atormentan o te motivan mientras duermes. A esos mundos que solo son posibles para ti y es imposible que alguien pueda refutarlo.

El amor imposible es la fuente de inspiración de “Los perros ladran por amor”, de quien escribe bajo el seudónimo de Gardenia, en la vida real su hermana mayor, “por ser la persona que extraño inmensamente, está lejos como resultado de la diáspora y siempre encontraré un vacío allí. El poema tiene que ver un poco con eso, con extrañar y es parte de un nuevo poemario que estoy escribiendo para hablar metafóricamente del final de mi adolescencia en el exterior”.

La mayor preocupación de este joven poeta con mención especial en el III Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas-2018, es hacer un llamado a que lean, lean y lean, por considerar que, “la literatura es la única arma que puede salvarnos en cualquier situación. Si tú lees vas a querer ir al cine, ver arte, ir al teatro. Y con la cultura, indudablemente un ciudadano también construye país”. (EMCC)

Los perros ladran

por amor

a Don Diablo

y los demás imposibles.

La noche es griega,

letra de Sófocles.

Los perros ladran por amor,

libélulas vuelven a ser ninfas.

Púrpura revolución hormonal,

tensa atmósfera de acecho.

Diverso encuentro natural,

arrastrados por la corriente.

Arcoíris de muerte,

viacrucis hacia el placer.

Los perros ladran por amor,

necesitan hacerse daño.

Compatibles con el resto,

tóxica explosión juntos.

Libélulas vuelven a ser ninfas,

romance imposible es mejor.

Viven de la tragedia,

son amantes en Verona.

Los perros ladran por amor,

libélulas vuelven a ser ninfas.

Gardenia