Deportes
A propósito de la Vuelta al Táchira: ¡Medalla de oro para la noble afición!
lunes 19 enero, 2026
Sin salir en masa, como el otrora, el más común de los nacidos o no es esta tierra, quieren y sienten esta prueba como algo suyo, un verdadero patrimonio
Homero Duarte Corona
Foto / Jhonny Parra
La afición tachirense es noble y consecuente, siempre está en primera fila para apoyar la causa deportiva, a nivel individual y de conjunto.
Al descubierto, en un escenario cerrado o donde sea, allí está el tachirense, sin distingo de raza, credo o religión, su gran objetivo es aplaudir a sus ídolos, verlos de cerca y dar rienda suelta a lo que lleva intrínseco.
La Vuelta al Táchira una pasión, un romance sin fin
60 años después de su nacimiento, en 1966, y 61ediciones en forma ininterrumpida, el más común de los tachirense quiere y ama su ‘”Vuelta Gigante de América”, como fue bautizada en sus momentos de gloria.

En las buenas y en las buenas, con la presencia de grandes actores o no, nativos y foráneos, que han recorrido las carreteras del Táchira y el país en algunas ediciones y hasta en suelo colombiano: Pamplona y Cúcuta, el acompañamiento ha sido igual: llueva, truene o relampaguee.
El porqué estás reflexiones…? Simple y llanamente porque el cronista, quien escribe la nota ha seguido de cerca la trayectoria de la carrera prácticamente desde su creación, primero en función de Reportero Gráfico y desde hace 42 años en la parte escrita, fiel testigo del devenir de una de las competencias por etapas más importantes de Venezuela, América y el mundo.
El espectáculo se mantiene, por dónde transita la caravana los aficionados salen a la vera del camino a saludar a los artistas de la carrera, nacionales y venidos de otras tierras, sin importar la poca o mucha presencia de ciclistas, que fue precisamente lo que ocurrió en 2026, apenas se hicieron presentes en la raya de partida el 9 de enero, un grupo de 75 ruteros, un poco más de la mitad de los que en el pasado reciente participaban en el evento ciclista.
Ahora mismo, después de seis décadas, la Vuelta al Táchira en Bicicleta, en lo deportivo y competitivo debiera estar entre las primeras en su tipo a nivel internacional. Lamentablemente en lo organizativo no se compadece con el nombre emblemático de: La Vuelta Gigante de América”, que se puso de manifiesto en la novena etapa, el circuito en Rubio, la protesta de los ciclistas por el mal estado de la vía, que tuvo su epilogo en la novena vuelta, el grupo de competidores se bajó de su bicicleta, que obligó al Comisario Director de la prueba José Manuel Zabala a anular la etapa.
Por segunda vez en 61 años de historia del Giro tachirense se anula una etapa; en 2011 en San Fernando de Apure, en el mismo inicio, dos lunares para la carrera que ojalá más nunca vuelva ocurrir, pues queda muy mal parada la organización ante el país deportivo y el mundo.
El tachirense más que nadie es el interesado que la Vuelta al Táchira retome el nombre de la Vuelta Gigante de América y para ello es necesario que todos como uno solo tiren para el mismo lado, mantener viva una competencia de ciclismo que tanto nombre le ha dado a Venezuela en el mundo de las bielas.
Querer la Vuelta al Táchira en Bicicleta es montar un evento como lo exige una justa deportiva de este talante, no dando pena como ocurrió en Rubio, y tener en lisa un buen grupo de participantes en cantidad y calidad, no una escuálida participación como en 2026, apenas 75 pedalistas.
La afición y los medios han sido el pilar fundamental de la Vuelta al Táchira en Bicicleta, en cada época a su manera, pero siempre dando que hablar, ser ejemplo de Venezuela en el mundo.
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