Frontera
Desde esta Frontera XXXIX /Conflictos sin guerras: La historia de nuestra frontera
lunes 13 julio, 2026
Pavel Rondón *
Todos los países de América Latina han tenido guerras entre sí por causas vinculadas a la delimitación fronteriza. Sobre esto tratamos en esta columna (14 de enero 2025 – XXII), anotando que Colombia y Venezuela son los dos únicos países que no se han ido a las armas, por ningún motivo. La violencia en la frontera procede de conflictos nacionales internos.
Cuando decimos violencia, no estamos pensando solo en los combates armados; el concepto hace referencia a un proceso que contempla reuniones, encuentros bilaterales, multilaterales, negociaciones, etc. Hemos hablado de guerras y conflicto, conviene hacer definiciones. En Colombia ha habido un debate amplísimo sobre la caracterización de los procesos de violencia armada, y hay consenso en hablar de conflicto o conflicto interno y no de guerra o guerra civil. Ernesto Pizarro, determinando la violencia en Colombia, afirma: “…Una guerra civil es un enfrentamiento entre dos o más segmentos de la población, claramente identificables en razón de su raza, religión, cultura, región, clase social o ideología… En nuestro país no estamos viviendo ni una confrontación bipolar…ni una multipolar…”.
Mientras la guerra es el enfrentamiento armado directo entre dos o más Estados y —recordando a varios autores— un proceso netamente político, Clausewitz lo precisa cuando escribe: La guerra es la continuación de la política por otros medios. Entonces, en Colombia existe una tendencia a hablar de conflicto interno; aunque se trata de un enfrentamiento, la población involucrada, la extensión territorial, el número de combatientes activos y de víctimas no alcanzan los niveles de una guerra. Nosotros suscribimos esa idea.
Vale acotar también que, desde Venezuela, algunos conflictos internos se han trasladado a Colombia. A continuación, presentamos una referencia cronológica. La presencia de venezolanos en Colombia se inició con la llegada de Bolívar como asilado a Cartagena, en noviembre de 1812. De inmediato partió en diciembre, liberó el Magdalena de realistas y, tras triunfar en la Batalla de Cúcuta, inició la Campaña Admirable desde San Antonio del Táchira. Javier Ocampo López dice: “El Congreso de la Unión le dio apoyo, soldados y con ilustres oficiales granadinos como Atanasio Girardot, Antonio Ricaurte…”. Estos dos murieron combatiendo por Venezuela. Cipriano Castro, en mayo de 1899, invade desde Cúcuta a Venezuela con 60 hombres, crea un ejército en Táchira y dirige la Revolución Restauradora, llegando triunfante a Caracas en octubre. En julio de 1901, el General tachirense Carlos Rangel Garbiras, al mando de combatientes colombianos, invade el Táchira y es derrotado en San Cristóbal. En septiembre de 1901, Cipriano Castro ordena atacar la Guajira colombiana. Las tropas que buscaban apoyar a los liberales en su guerra y responder a la invasión de colombianos con el General Garbiras, fueron derrotadas en la batalla de Carazúa en un día y regresaron hacia Maracaibo.
La semana próxima continuaremos reseñando el desplazamiento de combatientes y políticos entre Colombia y Venezuela.
*Presidente de FUNDEFID











