Frontera
Emergencia hídrica en El Palotal: comunidad fronteriza cumple un mes sin agua y exige soluciones
lunes 11 mayo, 2026
Este domingo, mientras muchas familias celebraban el Día de las Madres, en la parroquia fronteriza de El Palotal, el festejo se vio empañado por la escasez de agua.
En sectores como la parte baja de la Avenida Venezuela y el barrio José Félix Rivas, la crisis hidrica ha alcanzado un punto crítico, ya que sus habitantes acumulan 30 días con los grifos secos.
La problemática presenta un contraste desconcertante. Mientras algunas zonas cuentan con el suministro del vital líquido, otras padecen una sequía absoluta. Ante las denuncias, la Hidrológica Venezolana (Hidroven) Táchira sostiene que el bombeo se realiza con normalidad; sin embargo la realidad en las tuberías de estas comunidades contradice la versión oficial.
El alto costo de la sed
Para los residentes, la falta de gestión pública se traduce en un golpe directo al bolsillo. Al ser familias de clase humilde, pagar entre 60 mil y 80 mil pesos colombianos por un camión cisterna resulta insostenible.
Una de las afectadas, señala a Diario La Nación que la desesperación es total, específicamente porque el líquido que compran de forma privada suele provenir de pozos y, en ocasiones llega con sedimentos y restos vegetales.
Entretanto, Gary Castillo afirma que “están secos” mientras hace un llamado urgente a la Alcaldía de Bolívar para mediar en una solución definitiva. Y es que a la falta del recurso líquido se suma el factor ambiental: las altas temperaturas y la proliferación de zancudos agravan la vulnerabilidad sanitaria del sector.

Vivir entre la vigilia y el descuido
La desigualdad es evidente en la carrera 7 del barrio José Félix Rivas. Allí, el servicio llega de forma intermitente a una mitad del sector, mientras la otra permanece desasistida.
Una de las vecinas relata el calvario de la “madrugada”, ya que cuando el flujo aparece ocurre a las tres de la mañana y es suspendido apenas cuatro horas después, tiempo al cual califica de insuficiente para poder realizar las labores básicas.
Entretanto, la acumulación de pendientes domésticos está generando un estado de angustia colectiva ante quienes no logran recolectar lo necesario en ese breve lapso
“Es una angustia constante porque tenemos demasiada ropa sucia acumulada y muchísimos trastes por lavar en la cocina y el tiempo no nos alcanza para nada antes de que vuelvan a suspender el servicio”, sentenció una de los afectadas de la carrera 7.
Esta situación golpea especialmente a ciudadanos en condiciones de vulnerabilidad. Así lo expuso una persona con discapacidad quien lamenta llevar más de 20 días en sequedad total. Para ella la alternativa de los “carrotanques” es la única vía, pagando unos 20 mil pesos colombianos por cada mil litros, una renta que debe costear tres o cuatro veces por mes para poder subsistir.
Exigencias de una comunidad agotada
La molestia aumenta al recibir los cobros de un servicio casi inexistente en la zona. Ante la incapacidad de una red constante, la comunidad propone una alternativa técnica: un cronograma de racionamiento que garantice el suministro cada cinco o seis días. Este esquema permitiría a los hogares abastecer sus tanques de manera organizada y eficiente
Los portavoces de El Palotal finalmente extendieron un emplazamiento directo al responsable de la institución hídrica en el municipio Bolívar y exigen una inspección técnica inmediata que determine y aclare por qué la parte alta de la parroquia goza del beneficio mientras que la zona baja permanece en el olvido institucional.
Daniel Bueno
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