Frontera
Trasbordos cargados de dolor
jueves 22 enero, 2026
En medio del bullicio y de la gran cantidad de carros y transeúntes que a diario cruzan la frontera, en especial el puente internacional Simón Bolívar, es común ver a carros fúnebres haciendo los trasbordos de féretros para concretar la repatriación.
A un extremo de las vallas ubicadas entre las casillas de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y del puente, las autoridades permiten que estos vehículos se estacionen para que se ejecute el proceso cargado de dolor.
Los familiares más cercanos del fallecido arriban al punto para hacer el trasbordo y, de esta manera, atravesar el paso formal, la mayoría con dirección a Venezuela para darle cristiana sepultura.
El llanto de los parientes en muchas ocasiones se escucha pese a la constante circulación de vehículos. Hay días en los que en el punto pueden contabilizarse hasta tres repatriaciones, algunas por muerte natural y otras ocasionadas por la violencia.
Un gran porcentaje son migrantes venezolanos que estuvieron radicados en Colombia u otros países del continente y usan al vecino país como puente para lograr traer el cuerpo hacia Venezuela. Los gastos dependen de las distancias.
«Aunque uno está frecuentemente trabajando en el traslado de los féretros, es doloroso ver el sufrimiento de los familiares que, en medio del luto, se mueven para conseguir la repatriación. Para ellos es importante despedirlos en su tierra», enfatizó un encargado de funeraria que prefirió no ser identificado.
Las autoridades de ambos países colaboran bastante para evitar que haya alguna traba durante el trasbordo del ataúd.
Jonathan Maldonado











