Nacional
Arquidiócesis de Caracas desmiente extorsión tras denuncia de hija de Edmundo González Urrutia
miércoles 21 enero, 2026
La Arquidiócesis de Caracas rechazó categóricamente este martes las acusaciones de extorsión realizadas por Mariana González, hija del líder opositor Edmundo González Urrutia, quien denunció presiones para que su padre abandone sus reclamos políticos a cambio de la libertad de su esposo, Rafael Tudares, preso desde hace un año.
En un comunicado firmado por el arzobispo metropolitano, monseñor Raúl Biord, la institución eclesiástica aseguró que “en ningún momento se ha realizado en la arquidiócesis ninguna ‘extorsión’ o presión a familiares de detenidos ni a nadie”. La declaración surge luego de que González denunciara haber sido víctima de tres episodios de presión, algunos de ellos, según sus palabras, en instalaciones del Arzobispado.
La polémica se intensifica en medio de un contexto político tenso en Venezuela, donde la figura de Edmundo González Urrutia —reconocido por varios países como presidente electo— ha sido centro de disputas tras las elecciones presidenciales de julio pasado. Su hija, Mariana González, aseguró que ha recibido presiones de personas vinculadas tanto a la Iglesia como a organismos estatales y de derechos humanos, en un intento por silenciar las demandas de su padre.
En su denuncia, Gonzalez detalló que estas presiones ocurrieron en sedes diplomáticas, oficinas del Arzobispado y espacios de organizaciones defensoras de derechos humanos, y que contaron con testigos que escucharon “íntegramente” lo que se le dijo. Además, aseguró que el juicio contra su esposo, condenado a 30 años de prisión por presuntos delitos de conspiración, fue un “fraude a la justicia”.
La Arquidiócesis, por su parte, expresó su “comprensión” ante el dolor de González y reiteró su compromiso histórico con la mediación en casos de presos políticos. “En el arzobispado de Caracas hemos mantenido y mantenemos las puertas abiertas para recibir a todos los que lo soliciten”, indicó el comunicado, destacando que han acompañado “pastoralmente” a numerosas familias sin buscar “ningún interés más que procurar su bien”.
La institución eclesiástica también recordó que los obispos venezolanos han actuado como intermediarios en múltiples ocasiones para “lograr el acceso a la justicia o la liberación de los privados de libertad por causa de su posición o pensamiento político”, y ratificó su voluntad “inquebrantable” de continuar con esa labor.
Rafael Tudares, esposo de Mariana González y abogado de profesión, fue detenido el 7 de enero de 2025 y condenado en diciembre pasado. Según su esposa, no existen pruebas ni testigos en su contra, y nunca se le permitió acceder al expediente judicial. “La condena constituye una violación absoluta al debido proceso, a la presunción de inocencia y al derecho a la defensa”, aseguró.
La denuncia ha generado reacciones en redes sociales y entre activistas de derechos humanos, quienes exigen transparencia en el proceso judicial y cesan las presuntas presiones contra familiares de opositores. Mientras tanto, la Arquidiócesis de Caracas mantiene su postura de apertura y diálogo, pero sin admitir responsabilidad en los hechos denunciados.
Con la tensión política en aumento y la figura de Edmundo González Urrutia aún en disputa, este nuevo capítulo de acusaciones y desmentidos pone de relieve el clima de desconfianza y polarización que atraviesa el país.
WC con información de EFE
Destacados










