Nacional
Carlos Carrasco: La diáspora venezolana respondió ante un Estado sobrepasado por la emergencia
viernes 21 agosto, 2026
La diáspora venezolana ha desempeñado un papel clave en la atención de las comunidades afectadas por los terremotos del 24 de junio, mediante acciones de ayuda humanitaria concreta, según el periodista, investigador y docente universitario Carlos Carrasco.
Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, Carrasco señaló que la diáspora respondió ante una emergencia en la que el Estado venezolano “se ha mostrado sobrepasado en sus capacidades”.
Explicó que la ayuda ha llegado desde distintos países a través de remesas, medicamentos e insumos médicos. Asimismo, destacó la participación de profesionales venezolanos que emigraron y regresaron para prestar servicios, especialmente personal sanitario que se trasladó a La Guaira, la zona más afectada.
A esta movilización se sumaron empresas privadas e iniciativas de venezolanos en el exterior que enviaron recursos directamente a organizaciones en Venezuela o sirvieron de enlace para recolectar insumos en los países de acogida y trasladarlos al país.
“Estamos hablando de una organización bien compleja que habla de la madurez que tiene la diáspora venezolana”, afirmó.
La migración podría cambiar tras los terremotos
Carrasco aseguró que todavía es temprano para determinar si los terremotos provocarán una nueva ola migratoria, aunque no descartó esa posibilidad.
Recordó que desde 2024 y, especialmente, desde 2025, disminuyó la frecuencia de salida de venezolanos, lo que también se tradujo en una reducción del apoyo de las agencias internacionales destinado a la migración venezolana.
Aclaró que esta disminución no significa que la crisis del país haya terminado, sino que actualmente existen mayores restricciones y dificultades para migrar que hace una década.
“Estamos hablando de que las grandes mayorías que quedan en este momento en el país son grupos que no tienen una vocación migratoria tan alta como la puede tener el grupo que está en plena edad productiva y que, por lo tanto, tiene mayores recursos físicos o monetarios para poder migrar”, apuntó.
Los años 2017, 2018, 2019 y 2020 registraron algunos de los mayores flujos migratorios de venezolanos hacia otros países, de acuerdo con el periodista e investigador.
Añadió que cualquier nuevo movimiento migratorio provocado por los terremotos tendría lugar mientras también ocurre el retorno de venezolanos, tanto voluntario como mediante deportaciones desde distintos países.
Mencionó que durante los últimos dos años se han producido deportaciones desde Estados Unidos, Chile, Perú, Colombia, Panamá, República Dominicana y España.
La diáspora también busca incidir en Venezuela
Carrasco enfatizó que la participación de los venezolanos en el exterior no se limita a la ayuda humanitaria, sino que también existe interés en participar en procesos electorales y políticos, defender los derechos humanos y crear condiciones que permitan el retorno de quienes quieran reconstruir su vida en Venezuela.
Además, indicó que están haciendo un estudio para identificar las organizaciones de la diáspora que pueden contribuir en áreas como la incidencia política, la defensa de los derechos humanos, la academia, el desarrollo profesional, el trabajo comunitario y la promoción cultural.
A su juicio, la diáspora puede organizarse, recaudar fondos y movilizar insumos desde los países de acogida, pero enfrenta barreras estructurales que pueden limitar su capacidad de contribuir.
Entre esas dificultades mencionó los obstáculos para regularizarse en los países de acogida, algunos de los cuales están relacionados con deficiencias o barreras del propio Estado venezolano.
Reestablecer el vínculo con quienes emigraron
El periodista consideró necesario facilitar la regularización de los venezolanos que tienen intención de permanecer en los países donde actualmente viven y, al mismo tiempo, fortalecer los vínculos con quienes quieran contribuir con Venezuela.
Sostuvo que una mayor institucionalidad y avances en materia de derechos humanos permitirían que la diáspora contribuya de manera más organizada al país.
Como referencia, mencionó a la diáspora dominicana en Estados Unidos, que participa en actividades políticas y económicas y ha contribuido al desarrollo de relaciones comerciales entre ambos países.
A su vez, citó los casos de las diásporas italiana y portuguesa como modelos para mantener los vínculos culturales con los países de origen.
Una recuperación que podría tardar una década
Carrasco advirtió que la reconstrucción tras los terremotos será un proceso prolongado.
“Estamos hablando de una recuperación que se estima que en el mejor de los casos va a durar aproximadamente 10 años”, declaró.
Sin embargo, subrayó que el ritmo de esa recuperación dependerá del contexto político e institucional del país.
“Dependiendo de su derivación (del llamado nuevo momento político), la recuperación puede ser más lenta o más rápida en función de lo que decidamos como sociedad, especialmente a nivel de las instituciones”, agregó.
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