Las autoridades investigan una supuesta masacre ocurrida en el sureste del país tras un supuesto enfrentamiento entre una banda y la guerrilla colombiana ELN por el control de una mina ilegal de oro, que según informes preliminares deja al menos siete muertes.
La noche de este martes “familiares me reportaron que llegaron siete cadáveres al fuerte Tarabay donde funciona el Ejército procedentes de las minas: tres mujeres y cuatro hombres, se presume que hay otros cadáveres”, dijo a la AFP el diputado opositor Américo de Grazia, oriundo de esa zona.
Los cuerpos fueron llevados al fuerte por una comisión de militares, policías y miembros del servicio de inteligencia y de la dirección de contrainteligencia, que estuvo este martes en la mina El Candado, en la zona de Bochinche del estado Bolívar.
Según el diputado, al menos 16 personas estaban desaparecidas y seis resultaron heridos, luego de que se enfrentaron el pasado domingo presuntos miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la banda “El Coporo”, en la mina El Candado.
El parlamentario afirmó que en noviembre de 2017 denunciaron la presencia de insurgentes de ELN en la zona minera de Sifuentes, en Bolívar.