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Ministerio anuncia pico de consumo eléctrico y pide ahorrar energía: ciudadanos recuerdan que el país está en racionamiento
viernes 25 septiembre, 2026
El Ministerio para la Energía Eléctrica informó que Venezuela registró una demanda máxima de 16.030 megavatios, el nivel más elevado de los últimos nueve años. Mientras el Ejecutivo atribuye el alza al calor y exige un uso racional de la luz, usuarios denuncian apagones diarios de hasta ocho horas y fluctuaciones constantes, al tiempo que especialistas advierten que hay un déficit severo en el sistema
Caracas.- El Ministerio para la Energía Eléctrica (MPPEE) reportó que Venezuela alcanzó un pico de consumo de energía eléctrica de 16.030 megavatios (MW), una cifra que representa el registro más alto registrado en los últimos nueve años. A través de una publicación en sus canales oficiales, la institución justificó el incremento de la demanda debido a la ola de altas temperaturas que atraviesa el país y a un progresivo crecimiento en las necesidades energéticas.
“Hacemos un llamado al uso eficiente de la energía: apagar los equipos que no estén en uso, utilizar racionalmente el servicio y sumar esfuerzos para enfrentar juntos estos días de altas temperaturas”, solicitó el Ministerio para la Energía Eléctrica en su comunicado.
La institución agregó que la colaboración de la ciudadanía resulta indispensable para sostener la estabilidad operativa del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en medio de la contingencia climática.
Cortes de luz y bajones diarios
La petición gubernamental generó rechazo entre los usuarios en plataformas digitales. Habitantes de distintos estados del país recordaron que el suministro eléctrico se mantiene bajo esquemas prolongados de racionamiento que no son notificados formalmente por las autoridades. Además, manifestaron que sufren suspensiones del servicio de entre cinco y ocho horas continuas cada día, acompañadas por constantes variaciones de voltaje.
“Nos quitan la luz 5-6 horas, y de paso nos mandan más de 7 bajones de luz, y todavía así piden que ahorremos”, criticó la usuaria de la red social X identificada como Hyacinth. Los ciudadanos expusieron que las fallas eléctricas recurrentes dañan los electrodomésticos y paralizan la actividad comercial y residencial.
Asimismo, internautas del interior del país señalaron que los planes de suspensión del servicio eléctrico se distribuyen de forma desigual en el país. De acuerdo con las denuncias publicadas, la mayor parte de los estados sufre bloques de apagones rotativos mientras la capital permanece mayoritariamente exceptuada de los cortes eléctricos.
“Un rato se apaga Barinas, el otro Lara, el otro rato Carabobo y por otro rato más todos los estados menos Caracas”, cuestionó un usuario. Otros ciudadanos recalcaron que el incremento progresivo de la demanda en el tiempo es un proceso natural en cualquier país, por lo que desestimaron que el pico de consumo sea presentado como la causa del deterioro del servicio.

Pico de consumo frente a la capacidad real
El reporte publicado por el Ministerio corresponde a las mediciones del 18 de septiembre, fecha en la que la demanda superó los picos registrados durante el mes de agosto. El analista político y especialista en materia eléctrica Aníbal Sánchez detalló en su cuenta de X que en agosto se habían contabilizado marcas de 15.625 MW el día 10 y de 15.726 MW el día 11.
La cifra de 16.030 MW implica un alza del 3,6 % en comparación con el registro máximo del año 2025 y un incremento directo de 304 MW sobre la marca máxima reportada en agosto. No obstante, el experto puntualizó la diferencia entre el consumo instantáneo exigido por los usuarios y la capacidad técnica que tiene la infraestructura para abastecer a la población de forma continua.
“Un pico mide cuánto pidió el sistema en un instante. No mide cuántos megavatios puede sostener sin racionar, ni el estado de Guri, ni la red de transmisión”, aclaró el analista político y especialista en materia eléctrica, Aníbal Sánchez.
De acuerdo con el balance de Sánchez, la infraestructura eléctrica del país presenta una brecha entre la capacidad instalada en el papel y la generación efectiva disponible. Detalló que el sistema cuenta con una capacidad instalada de entre 34.000 y 37.000 MW; sin embargo, la generación efectiva operativa oscila únicamente entre los 12.000 y 14.000 MW.
Esta limitación operativa genera un déficit proyectado de entre 1.600 y 3.900 MW durante las horas de mayor demanda. A esto se le suman pérdidas técnicas en las redes de transmisión y distribución que superan el 30 % de la energía producida.
Por su parte, el parque de generación térmica genera entre 2.700 y 2.800 MW operativos, a pesar de contar con una capacidad instalada cercana a los 21.000 MW. En paralelo, requerimientos industriales específicos, como los de la industria petrolera, exigen alrededor de 1.600 MW para sostener sus operaciones básicas.
“El marco no cambió: la generación efectiva operativa real está alrededor de 12.000 a 14.000 MW”, apuntó el consultor Aníbal Sánchez.
Fallas en Guri
A la par del incremento en la demanda, la principal fuente de energía hidroeléctrica del país afronta limitaciones de infraestructura. Desde el pasado 29 de agosto, la unidad 17 de la Central Hidroeléctrica de Guri se encuentra fuera de servicio, lo que significó la pérdida de aproximadamente 1.200 MW de generación en el complejo del Bajo Caroní.
Actualmente, Guri opera cerca del 60 % de su capacidad instalada de 10.350 MW, manteniendo 7 de sus 20 unidades de generación fuera de servicio. Asimismo, técnicos del área han señalado que la unidad 15 del complejo presenta condiciones de riesgo operacional, lo que comprometería otros 580 MW adicionales. A este panorama se suma la amenaza del fenómeno meteorológico Súper Niño y sus efectos de sequía sobre los embalses.
“Llamar al uso racional es correcto. No sustituye recuperación de MW efectivos”, recalcó el analista Aníbal Sánchez Ismayel.
El experto destaca que se requiere la ejecución de un plan integral que contemple la recuperación de megavatios en plantas térmicas e hidroeléctricas (Guri, Macagua y Tocoma), el mantenimiento preventivo de las líneas de transmisión, la reducción de pérdidas técnicas y la publicación de cronogramas oficiales de racionamiento por circuito.
Aunque el Gobierno suscribió acuerdos preliminares con firmas internacionales como GE Vernova e IMPSA para la atención del sistema, analistas coinciden en que estos convenios representan apenas compromisos iniciales y no resultados inmediatos para la población.
“El país mide el servicio en horas con luz, no en el número del pico”, sentenció el analista Aníbal Sánchez.
EL PITAZO
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