Nacional
“No tenía palabras de lo escalofriante que es ver eso en vivo y directo”
viernes 31 julio, 2026
La Dra. Leiser Gámez, médico general y residente del postgrado de Medicina Legal en el estado Apure, formó parte del equipo médico voluntario que brindó apoyo durante siete días en el estado La Guaira.
A través de Radio Fe y Alegría Noticias compartió su testimonio en su experiencia como profesional de la salud. «»Sinceramente, soy ser humano y no tenía palabras de lo escalofriante que es ver eso en vivo y directo,» dijo la galeno, destacando el impacto de presenciar de cerca el sufrimiento de las familias que perdieron absolutamente todo.
De acuerdo con las observaciones en el terreno, el estado La Guaira perdió aproximadamente el 75% de su hábitat, dejando las infraestructuras en su mayoría dañadas o destruidas.
Esta pérdida masiva de viviendas obligó a la creación de campamentos transitorios en escuelas y al uso de instalaciones como la Universidad Marítima del Caribe, la cual llegó a albergar a cerca de 3.000 personas.
Lamentablemente, la catástrofe también fue escenario de actos delictivos, donde algunas personas aprovecharon el dolor ajeno para realizar robos.
Gámez cuenta que el nivel de hacinamiento y la destrucción de los servicios básicos han desencadenado una severa crisis de salud pública. Ya se registra la aparición de enfermedades virales y cutáneas que ya comienzan a ser severamente perjudiciales para los afectados por la tragedia.
Además del riesgo biológico directo, la calidad del aire se ha visto gravemente comprometida. La doctora advirtió que el ambiente que se respira está «lleno de metano» producto de la putrefacción de los cuerpos en proceso de descomposición.
Esta exposición constante a gases contaminantes representa un riesgo silente para los sobrevivientes, quienes no cuentan con la protección adecuada, ya que un simple tapabocas resulta insuficiente.

El perfil clínico de los sobrevivientes
Durante las jornadas de atención, el personal de salud que llegó de diferentes regiones se enfrentó a un panorama clínico sumamente complejo que Gámez enlistó de la siguiente manera:
Pacientes crónicos: Una gran cantidad de personas con enfermedades preexistentes, como pacientes hipertensos y diabéticos, se encontraban totalmente descompensados.
Traumatismos severos: Las víctimas presentaron hematomas, fisuras y lesiones graves—incluyendo la pérdida de pabellón auricular—ocasionadas por la caída de escombros o por caídas por escaleras al intentar escapar desde las zonas altas.
Retraso en la percepción del dolor: Muchas personas, debido a la adrenalina inicial de la emergencia, comenzaron a manifestar el dolor de sus lesiones entre siete y ocho días después de los sismos.

A pesar del nivel de destrucción y de tener que iniciar sus vidas desde cero, la resiliencia y la esperanza aún se mantienen presentes entre los afectados a más de un mes del doblete sísmico. Sin embargo, la Dra. Gámez enfatiza que la recuperación de La Guaira requerirá un esfuerzo sostenido.
»Es imaginarse perder absolutamente todo y quedarte viendo hacia los lados y sentir ¿qué hago?… Son personas que necesitan ayuda continua, tanto en cosas, insumos, lo que puedan colaborar, como psicológica,» concluyó la especialista.
El impacto de los terremotos gemelos no es una eventualidad a corto plazo. lLas consecuencias de este desastre se mantendrán latentes durante años, exigiendo que la atención y la ayuda no se detengan tras los primeros días de la emergencia.

Con información de José Muñoz | Radio Fe y Alegría Noticias
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