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Observatorio Venezolano de Prisiones reporta 49 presos fallecidos entre abril y julio por falta de atención médica #4Ago
miércoles 5 agosto, 2026
Entre los meses de abril y julio, el sistema penitenciario venezolano registró una alarmante cifra que desnuda la crisis humanitaria en el interior de los centros de reclusión del país: 49 personas privadas de libertad fallecieron, lo que equivale, en promedio, a una muerte cada tres días.
Los datos, documentados y revelados por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), evidencian que las víctimas no perdieron la vida por condenas judiciales, sino a consecuencia directa del incumplimiento estatal de garantizar el derecho a la vida y a la salud de la población bajo su custodia.
Radiografía del colapso sanitario
De acuerdo con el informe del OVP, las 49 víctimas mortales de este cuatrimestre se desglosan en 48 hombres y una mujer. Del total, 47 decesos ocurrieron en establecimientos penitenciarios tradicionales y dos en calabozos de carácter policial.
Detrás de cada estadística se encuentra una persona cuya supervivencia dependía de forma absoluta de la infraestructura y voluntad del Estado.
Al estar privados de su libertad ambulatoria, los reclusos pierden por completo la autonomía para decidir acudir a una consulta médica, adquirir medicamentos, costear exámenes especializados o trasladarse por medios propios a un centro hospitalario.
La organización defensora de derechos humanos enfatizó que, en las cárceles venezolanas, enfermar se ha convertido en una sentencia de muerte.
Aunque los familiares de los reclusos realizan denodados esfuerzos para llevar fármacos y pagar insumos médicos, estos apoyos resultan insuficientes ante la ausencia de diagnósticos oportunos y la falta de autorizaciones internas.
A este escenario se suma la inercia institucional. El OVP denunció que los traslados hospitalarios son suspendidos de manera sistemática bajo excusas recurrentes como la falta de «boletas», la inexistencia de transporte o la escasez de personal disponible, permitiendo que patologías tratables alcancen fases irreversibles.
Enfermedades prevenibles convertidas en tragedias
El abandono sanitario se consolidó como la principal causa de muerte en los penales. Las investigaciones del observatorio señalan que las víctimas padecían afecciones totalmente controlables de haber recibido atención oportuna, tales como tuberculosis, deshidratación severa y cuadros de diarreas agudas.
«Cuando una persona fallece por falta de atención médica, el Estado no puede limitarse a registrar su muerte: está obligado a explicar por qué ocurrió, quién dejó de actuar y qué medidas adoptará para impedir que estos hechos continúen repitiéndose», advirtió la organización.
Señalamientos contra la inacción institucional
El informe apunta directamente al Ministerio del Servicio Penitenciario, ente señalado como el máximo garante de la integridad y la vida de los reclusos. Asimismo, el OVP cuestionó severamente el papel de los órganos del Poder Ciudadano y del sistema de justicia, calificando la situación como producto de una complicidad institucional donde «uno no ve, el otro no oye y el otro no habla».
La crítica recae de forma directa sobre:
- Jueces de ejecución, por validar con su inacción el limbo jurídico y sanitario.
- Ministerio Público (fiscales especializados en derechos fundamentales y penitenciarios), por la falta de investigaciones imparciales.
- Defensoría del Pueblo, por la ausencia de acciones contundentes por parte de los defensores penitenciarios.
Esta parálisis estatal alimenta un ciclo de impunidad que transmite un mensaje alarmante sobre la vulnerabilidad absoluta de quienes se encuentran tras las rejas.
Exigencias urgentes del OVP
Ante la gravedad de los hechos, el Observatorio Venezolano de Prisiones formuló dos exigencias prioritarias a las instancias del Estado:
- Investigación transparente: Al Ministerio Público, para que inicie indagaciones exhaustivas e imparciales sobre cada uno de los 49 fallecimientos, determinando las responsabilidades penales, administrativas y disciplinarias pertinentes.
- Intervención humanitaria: Al Ministerio del Servicio Penitenciario, para que impulse de manera urgente una atención médica humanitaria en todas las cárceles y centros de detención del país, permitiendo el ingreso de asistencia independiente, diagnósticos precisos y tratamientos esenciales que frenen nuevas muertes evitables.
EL IMPULSO











