Nacional
Pozos artesanales para calmar la sed: crisis por agua alcanza punto crítico en la Guajira
jueves 19 marzo, 2026
La escasez de agua potable ha alcanzado un punto crítico en el municipio Guajira del estado Zulia. La sequía no solo está agotando los conucos y jagüeyes, sino que está socavando el sustento de cientos de familias wayuu dedicadas a la agricultura y la cría en las parroquias Guajira, Alta Guajira y Elías Sánchez Rubio.
En los hogares indígenas, la imagen es la misma: anillos y tanques vacíos. Ante la ausencia de camiones cisterna de la alcaldía de la Guajira, el mercado ha quedado en manos de camiones privados.
El costo de un anillo de agua alcanza los 15.000 pesos colombianos (aproximadamente 3.000 bolívares), un monto inalcanzable para la mayoría. Y, peor aún: se trata de agua no apta para el consumo humano.
“Esta situación que estamos viviendo con el tema del agua es muy fuerte. Llevamos un mes sin recibir una gota de agua por tubería y los camiones cisternas venden un anillo de 1000 litros en 15.000 pesos”, manifestó Luz Mila Paz, habitante de la Guajira. “Lo más triste es que vemos informaciones sobre reparaciones del acueducto y nosotros nos estamos muriendo de sed”.
Esta crisis ha paralizado incluso las actividades escolares, vulnerando directamente los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes de la zona.

El pasado 26 de febrero, equipos de Hidrolago y el Ministerio de Atención de las Aguas ejecutaron labores de optimización en la estación El Rabito y el acueducto El Brillante. Los trabajos incluyeron la instalación de tres transformadores de 75 kVA y un motor de 150 HP para fortalecer la presión del sistema.
Sin embargo, la realidad técnica contrasta con el día a día de los habitantes: el servicio sigue sin materializarse.
En medio de la desesperación, familias del casco central de Paraguaipoa y zonas rurales han optado por excavar pozos artesanales como medida de supervivencia para calmar la sed.
“Nos tocó hacer pozos artesanales porque esta sequía está fuerte y lo más triste es que no hay un ente gubernamental que pueda solucionar este problema”, expresó una habitante de la zona.
Este miércoles 18 de marzo, el viceministro de Aguas realizó una visita de inspección a las instalaciones del acueducto El Brillante, con el objetivo de evaluar los daños que mantienen paralizado el suministro en el territorio, mientras la población espera que las soluciones técnicas finalmente se traduzcan en agua fluyendo por sus tuberías.
Por: Eira González/ Radio Fe y Alegría
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