Nacional
Primera semana del año escolar 2026-2027: economía y sismos dejaron pupitres vacíos
domingo 20 septiembre, 2026
Docentes en diversos niveles educativos y estados del país comentaron que el inicio del nuevo ciclo escolar se vio marcado por la poca asistencia de estudiantes, ya sea por la situación económica del país o las consecuencias del doble terremoto. El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, anunció el incremento en un millón 400 mil estudiantes de la matrícula nacional
En la ciudad de Caracas, no todas las aulas se abrieron de par en par para recibir a sus estudiantes el 14 de septiembre. Instituciones privadas como el Colegio Agustiniano Cristo Rey de Santa Mónica, a pesar de no tener daños visibles, dedicaron esta semana a brindar formación a su personal docente y abrir sus inscripciones, según un cronograma publicado en sus redes sociales.
Más al este de la ciudad, el Colegio El Peñón, informó a través de una transmisión en vivo en su cuenta de Instagram que ya estaban finalizando los trabajos de «fortalecimiento» de sus instalaciones luego de los sismos para abrir sus puertas el miércoles 23 y jueves 24 de septiembre.
En la reinauguración de la Unidad Educativa Nacional Liceo Simón Rodríguez, ubicado en la parroquia El Recreo de Caracas, el pasado 17 de septiembre, el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, anunció el incremento de un millón 400 mil estudiantes de la matrícula nacional, pasando de cinco millones y medio a seis millones 900 mil alumnos. Pero algunos profesores no opinan igual.
«A comparación de otros años desde que yo pertenezco a la institución, la matrícula sí bajó para iniciar el periodo académico», afirmó a TalCual Silvana Aguirre, encargada del área de maternal del Centro Educativo Alternativo Shekinah, ubicada en el sector San Blas de Petare.
Aguirre comentó que la matrícula en años anteriores constaba de 10 a 12 niños en maternal a partir de septiembre. Sin embargo, el lunes 14 –fecha pautada por el Ministerio de Educación para el inicio de clases– iniciaron con cinco niños inscritos. «A medida que vayan avanzando los meses, seguramente va a subir la matrícula», aseguró.
Esta deserción, consideran desde la institución, pudo deberse a que muchos representantes «han quedado desempleados a causa del terremoto», además de no contar con los recursos económicos para la compra de útiles escolares e inscripción.
En el área de preescolar hay inscritos 12 alumnos y al menos 30 estudiantes de educación primaria que reciben tareas dirigidas. El Shekinah no está adscrito al Ministerio de Educación, ya que para ser parte del sistema se exige que el centro educativo lleve el nombre de un prócer de la historia venezolana. Sin embargo, las maestras expresan que perderían la identidad que han forjado en los últimos tres años.
Yuleida Ramírez, docente de Shekinah, expresó a TalCual que algunos de los estudiantes que están en la Unidad Educativa Estatal Simón Bolívar, ubicada en el mismo sector, están inscritos en las tareas dirigidas y son orientados para realizar sus trabajos académicos.


Detalló que varios de los estudiantes que provienen de esta institución «vienen con retardos de aprendizaje, no porque no reciban las asignaciones correspondientes, sino porque no hay docentes». En este sentido, las docentes refuerzan lo aprendido y les imparten otros conocimientos para complementar.
La U.E.E Simón Bolívar (Petare) fue remodelada e inaugurada el pasado 15 de septiembre, tras sufrir daños estructurales por el doble terremoto del 24 de junio. Durante la entrega el ministro de Educación recorrió el plantel y comentó que, así como esa institución, otras escuelas están siendo recuperadas.


En una transmisión por Venezolana de Televisión, la estudiante Leandris Durán admitió que «veíamos clase por guías porque no teníamos un colegio con las condiciones» para desarrollar las actividades académicas correspondientes.
Habitantes de la comunidad comentaron que, a pesar de la eficiencia que se observa en las instalaciones, hay escasez de docentes. De hecho, para el inicio de clases, los estudiantes fueron recibidos por pasantes que se encuentran en la última etapa de la carrera de educación.
Inicio de clases en el interior
La realidad escolar que se vive en Caracas no es ajena al interior del país. Aunque el año escolar 2026-2027 debió iniciar formalmente el 14 de septiembre, hay centros educativos que aún no están operativos. Tal es el caso de la Escuela Básica Estatal Leticia Mudarra López, ubicada en la parroquia Pedro José Ovalles de Maracay, estado Aragua, que aún no recibe a sus estudiantes.
Hasta el momento, solo los maestros han tenido contacto presencial. Una docente de aula confió a TalCual el cronograma: el 21 de septiembre se harán inscripciones para estudiantes de segundo a sexto grado, mientras primer grado se inscribirá el jueves 24. Aún no hay fecha definitiva para dar comenzar las clases.
En palabras de la docente, el trabajo administrativo del mes de junio y julio se está realizando este mes, tras la pausa por el terremoto.
Los docentes también comentaron que no hay suficiente capacidad de baños para cubrir la matrícula que, hasta el ciclo escolar pasado, era de al menos 740 estudiantes. Asimismo, dijeron que aún no cuentan con los insumos de la Corporación Nacional de Alimentación Escolar (CNAE), la institución del Estado encargada de garantizar la distribución del Programa de Alimentación Escolar (PAE).
A pesar de que la autoridad única de Educación del estado Aragua, Leira Suárez, conoce la situación y prometió solventar meses atrás, «no ha hecho nada», de acuerdo a lo que expresaron las docentes.
En los llanos venezolanos, específicamente en Biruaca (estado Apure), el C.E.I.B. Santa Rufina, un preescolar de la comunidad, inició sus clases. De una matrícula de al menos 100 niños, solo «han asistido entre tres y cuatro niños», aseguró la maestra Yennis Sosa a TalCual.
Aunque este estado no sufrió daños por el doblete sísmico, Sosa afirmó que la deserción estudiantil «se debe a la situación económica del país».

Este centro educativo no cuenta con servicio de energía eléctrica, por lo que la docente explicó que «algunos tienen ventanas amplias» y entra la luz suficiente para impartir la clase. Mientras que en los que no cuentan con ventanas, tienen la alternativa de «organizar a los niños fuera de las aulas» para aprovechar la luz solar.
Sin embargo, Sosa comentó que cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) anuncia elecciones, se hace una instalación para suministrar el servicio eléctrico. Asimismo, expresó que las condiciones infraestructurales «están un poco deterioradas».
Escuelas que sirven de refugio
El pasado 25 de agosto, en una transmisión televisiva junto a Delcy Rodríguez, el ministro Héctor Rodríguez prometió que los 67 campamentos transitorios instalados en «espacios escolares» serían desalojados antes del inicio del año escolar el 14 de septiembre.
El 11 de septiembre, en otra alocución televisiva desde el Liceo José Ávalos de Caracas, el ministro anunció que las escuelas que fueron usadas como campamentos transitorios luego del doblete sísmico estaban listas para el regreso a clases y agregó que fueron «totalmente equipadas y recuperadas».
Sin embargo, una integrante de la comunidad de la Unidad Educativa Nacional Francisco Pimentel (parroquia Santa Teresa de Caracas), aseguró a TalCual que aunque ya inició el año escolar el campamento transitorio sigue allí.
«No hay forma ni manera de que desocupen eso. Supuestamente el que apadrinó a la gente allí, es el del Seniat (Román Maniglia). Y entonces dicen que no se puede violentar la Ley de Refugiados», comentó la fuente, quien pidió resguardar su identidad.
También afirma que los estudiantes fueron reubicados en el Liceo Teresa Carreño de la misma parroquia. Sin embargo, los alumnos no ven clases todos los días ni la jornada completa.
«Están viendo solo tres horas. Los de la mañana van desde las 7:30 a.m hasta las 10:30 a.m, y los de la tarde de 1:30 p.m a 4:30 p.m. Unos van tres días a la semana y otros van dos días a la semana. Algunos tienen su salón solo, pero otros comparten las tres secciones juntas con las tres maestras ahí todas juntas también», aclaró la fuente.
Fue el mismo lunes 14 de septiembre que el ministro de Educación admitió que «actualmente solo permanecen 19 (campamentos transitorios) en proceso de desocupación».
También, el diario La Verdad de Vargas reportó que los refugiados en edad escolar de las 46 familias que todavía ocupan la Escuela Básica Martin Luther King, de Naiguatá, fueron acogidos por la matrícula de la institución y les fue habilitada un aula de clases. El resto de los 200 alumnos del plantel serán recibidos en la Escuela Integral Bolivariana Francisco Lazo Martí de Anare.
Constanza Cegarra | Maivy Silva / TAL CUAL













