Skip to main content Skip to footer
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • +Sec
    • Clasificados
    • Cosas del Mundo
    • Compilado Musical
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y Espectáculos
    • Flash
    • Infogeneral
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Tecnología
    • Salud
    • Tachirenses en el mundo
    • Noche de Ronda
    • Obituarios
    • _________
Diario La Nación - Inicio

Buscar en Diario La Nación

La Nación RadioPublicidad
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
ImpresoMiniavisos
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • + sec
    • Clasificados
    • Compilado Musiacal
    • Cosas del Mundo
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y espectáculos
    • Infogeneral
    • Marcas y negocios
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Salud
    • Tachirenses e el mundo
    • Tecnología
Inicio/Nacional/Yanny González, la enfermera que no se rinde

Nacional
Yanny González, la enfermera que no se rinde

jueves 30 julio, 2026

Hay vidas que parecen seguir un guion invisible, donde el destino y la vocación se funden en un solo camino. En el caso de Yanny Esther González Terán, presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería del estado Barinas, su compromiso comenzó a tejerse a corta edad entre cuidados y pérdidas. Sin embargo, su historia trascendió las aulas y los hospitales para transformarse en un firme e incansable liderazgo gremial. Al asumir la defensa de los derechos de los trabajadores de la salud con valentía, enfrentó la cárcel; una dura prueba que, lejos de doblegarla, selló su nombre como símbolo de resistencia y dignidad sindical

Por: Briceida Morales Alburjas

Su trayectoria refleja la evolución de una joven criada con valores de servicio, de respeto al libre pensamiento y de una profunda espiritualidad cristiana, convertida en una de las figuras gremiales más resilientes frente a la persecución y la crisis institucional en Venezuela.

Nacida en el municipio Obispos del estado Barinas, en el suroccidente de Venezuela, Yanny Esther González creció en un mundo de adultos bajo el cuidado de sus abuelos paternos y, más tarde, de sus tías. Este entorno familiar moldeó su carácter, dotándola de una madurez excepcional desde temprana edad.

En la marcha del 1.º de mayo, Yanny González reflexionó ante los asistentes sobre la justa demanda de condiciones dignas para todos.

Heredó su segundo nombre de su bisabuela y de su tía, María Esther González. Con ese nombre recibió también el legado de la Ester bíblica, asumiendo, tal como narran las Sagradas Escrituras, su misma fe y el valor para defender a los suyos.

Las enseñanzas de las mujeres, modelos para su vida, la sostuvieron como una red de seguridad emocional dispuesta a no dejarla caer jamás. Sus ejemplos, sus palabras y cuidados excepcionales le han permitido sobrellevar duras pruebas como madre, como lideresa gremial y hasta la prisión.

En plena bonanza petrolera de los años 70 en Venezuela, Yanny se enfrentó a la decisión de elegir su camino profesional. Sus duras vivencias moldearon una profunda empatía y sensibilidad, forjando el carácter de una mujer que hoy inspira una solidaridad natural. Para ella, la enfermería nunca fue un sacrificio, sino un desafío que asumió con convicción, y que se duplicó al convertirse en madre a muy temprana edad.

Equilibrar su vida personal y profesional ha sido cuesta arriba. “¡No la he equilibrado!” confiesa entre risas, haciendo eco de la queja constante de sus cuatro hijos: dos hembras y dos varones.

“Mis hijos son las personas que han sufrido directamente… y, en mi caso, he sacrificado tiempo en familia e incluso proyectos personales. Sin embargo, esto no es un tema de arrepentimiento ni de queja”.

Las mujeres en Venezuela han aprendido a transformar la crisis en propuesta y el dolor en acción, considera Yanny.

Los Colegios de Enfermería y de Médicos se unieron en la actividad «Todos Somos Barinas» para apoyar a los damnificados por las lluvias en Obispos.

Liderazgo a pulso y camión

En 2020, durante la fase más crítica de la pandemia de COVID-19, Yanny asumió la conducción del gremio de profesionales de la enfermería de su estado natal para denunciar con firmeza el colapso del sistema hospitalario. Desde entonces, su liderazgo ha sido clave para mantener a la institución a la vanguardia, consolidándose como una de las voces más sólidas e influyentes en la defensa del personal sanitario.

Esta conversación inició originalmente en el mes de mayo. Sin embargo, tras la emergencia por los terremotos que sacudieron al país semanas después, volvimos a consultar a Yanny para conocer de primera mano la labor que se estaba desplegando desde el gremio.

Justo cuando parecía que la pandemia había sido la prueba definitiva para su gestión y su vocación, una nueva crisis exigió la máxima capacidad de organización, determinación y humanismo de la lideresa.

Dos días después del doblete sísmico que impactó el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, se unió a otras organizaciones de la sociedad civil barinesa para trabajar en la logística y atención de los afectados. Estas tareas han sido orientadas por Cáritas Barinas para garantizar una correcta gestión de la ayuda humanitaria.

“Hoy el país nos ha unido más que nunca luego de los dos fuertes terremotos que impactaron  y han puesto a prueba, una vez más, la fortaleza del venezolano. El gremio de la salud tiene un papel crucial en este momento”, dice.

Tras los recientes terremotos, ¿cómo están cambiando —y de qué manera crees que se transformarán— las necesidades y prioridades de las mujeres en tu comunidad o en el sector que lideras?

El doble terremoto ha obligado a redefinir el rol de la mujer en la salud pública, pasando del cuidado tradicional a liderar la supervivencia y reconstrucción comunitaria.

Desde mi posición gremial, el sector enfrenta una «doble emergencia»: se debe sostener la atención de salud mientras se lidia con la crisis psicológica y de género que impacta desproporcionadamente a nuestras colegas. Las prioridades en la comunidad y en el sector de enfermería en Barinas están cambiando.

Por ejemplo, la atención psicosocial prioritaria, debido al impacto emocional y el trauma post-desastre que exigen un enfoque en salud mental. Las enfermeras no solo atienden a heridos, sino que son madres y jefas de hogar, por lo que los programas del colegio están  incluyendo apoyo psicológico y resiliencia para nuestro propio gremio.

Tras los sismos, el hacinamiento y la destrucción hospitalaria han dejado a miles de mujeres gestantes y lactantes en situación de extrema vulnerabilidad. Como institución gremial, exigimos la dotación prioritaria de espacios seguros y material obstétrico para proteger a esta población.

En este momento es vital capacitar activamente a las mujeres de la comunidad en primeros auxilios, triaje rápido y gestión de riesgos. Ellas son las primeras en responder en sus entornos locales mientras llega la ayuda institucional.

El Colegio de Enfermería de Barinas alza la voz para que, en las políticas de reconstrucción y ayuda humanitaria, se considere la vulnerabilidad diferenciada que sufren las mujeres, y se garanticen condiciones laborales dignas para un sector conformado mayoritariamente por ellas.

En el contexto post sismos, ¿qué acciones concretas considera que debe implementar la dirigencia política que aspira a una transición para garantizar que la reconstrucción y la respuesta humanitaria incorporen la perspectiva de género y fortalezcan el liderazgo de las mujeres?

En el área de participación y gobernanza, las mujeres deben estar presentes en el diseño y ejecución de los comités de gestión de crisis.

Asegurar que la distribución de la ayuda incluya insumos básicos de acuerdo con el enfoque de género en la gestión integral del riesgo de desastres, para cubrir la salud sexual, reproductiva y la gestión menstrual.

Luego, la inestabilidad posterior a un desastre incrementa los índices de violencia y abuso.

El liderazgo debe establecer protocolos de protección civil. Los organismos internacionales piden incorporar perspectiva de género en la respuesta a los terremotos en Venezuela.

En el área de financiación y apoyo económico directo se debe reconocer el rol de las mujeres como primeras en la gestión de respuestas. Desde el Estado, destinar recursos financieros, fondos de recuperación y créditos específicamente dirigidos a emprendedoras y jefas de hogar, que permitan la reactivación local.

¿Cómo describiría el contexto venezolano actual y qué impactos concretos tiene en las mujeres con las que trabaja o a las que representa?

Hay mucha incertidumbre con respecto a la manera de resolver el tema político. Obviamente, es un tema complejo porque no hay claridad, pero sí hay una línea de acción clara de los ciudadanos. Las mujeres, hoy por hoy, estamos claras del papel predominante que podemos tener como madres, profesionales, en la política y en la sociedad, en general.

Rueda de prensa con motivo del Día de los Profesionales de la Enfermería, una sinergia evidente con todo su equipo de trabajo.

¿Qué ha cambiado en Venezuela después del 3 de enero de 2026 y qué considera que sigue igual?

Después del 3 de enero ha habido una forma prudente del ciudadano de ir aumentando  su voz para reclamar sus derechos de manera progresiva, y obviamente, el liderazgo se ha venido afianzando en el país, a lo interno y en lo externo.

Hay una gran integración en temas que nos unen, como el tema eléctrico.

¿Qué significa para usted el liderazgo femenino hoy en Venezuela?

El liderazgo femenino ha tomado un auge impresionante porque hay una identificación con una persona que representa ese liderazgo y que ha recibido total respaldo de las mujeres. Las mujeres hemos ocupado espacios y vamos a seguir ocupándolos con participación activa en diversos roles, en gremios, en sindicatos, en la política. Las mujeres nos hemos venido capacitando  de manera progresiva para ocupar esos espacios que hemos ganado a pulso y dedicación.

Yanny González, una mujer que se crece en las adversidades.

¿Cuáles considera que son los principales obstáculos y techos de cristal que existen en Venezuela para que más mujeres accedan a espacios de decisión?

Básicamente, es la competencia entre sí. Sin embargo, hay un aspecto que se debe tomar en cuenta y es el reconocimiento a las capacidades, al trabajo y a la experiencia de ciertos personajes femeninos que promueven la participación de la mujer. Es reconocer e impulsar a quiénes tienen las capacidades para estar en cargos de representación.

Obstáculos siempre han existido y existirán; por ejemplo, existe la competencia desleal. En el tema político, los principales obstáculos aparecen cuando se nos pretende minimizar frente a la altura de cualquier hombre —en el aspecto político, en el rol gremial, gerencial—. Todavía estamos lidiando con el tema de la paridad: las mujeres seguimos abriéndonos espacios, luchando contra la descalificación de vernos como el sexo débil.

Yo creo que en los desafíos es donde se fortalece el carácter. En mi caso particular, puedo decir que cada vez que enfrento un obstáculo, me preparo para superarlo.

Ciudadanos protestan ante Corpoelec por la crisis y los continuos cortes del servicio eléctrico.

¿Cuál ha sido el momento más desafiante que te ha tocado vivir?

Sufrir las consecuencias de ser una presa política por defender ideales, por defender los derechos humanos… Cuando te privan de la libertad de manera injusta, no hay una forma de justificar ese hecho.

El momento de su detención lo recuerda como un golpe a su dignidad, a su defensa de los derechos humanos.

¿Qué ha perdido y qué ha ganado en ese momento, en ese proceso de toma de decisiones?

Yo no puedo hablar de pérdida, porque a pesar de la adversidad, he logrado fortalecer mi espíritu. Estoy convencida de estar del lado correcto de la historia. Puedo decir que perdí seis meses de mi vida en un encierro injustificado, porque no hubo forma de justificarlo nunca, porque el tiempo no regresa.

Esa sería la única pérdida, el tiempo que pude haber sido más productiva, pero en términos generales,  lograron reforzar  mi convicción de lucha por un país distinto.

Yanny González junto a otros ex presos políticos de Barinas, Ysaira Villamizar, Junior Rivas, José Osorio y Miguel Jorge.

¿Cómo ha balanceado su rol de liderazgo con el cuidado de su salud mental?

Ahora tomo decisiones y acciones más conscientes y menos emotivas, justamente para mantener el equilibrio de mi salud mental. Estoy recibiendo apoyo psicológico para enfocarme en lo que verdaderamente vale la pena y evitar el desgaste. Ese balance lo construyó en conjunto con la responsabilidad de estar al frente de este gremio.

¿Qué herramientas le han servido para sostenerse?

La fe y confianza en Dios, principalmente, es el eje central de la vida de cualquier persona, si no, difícilmente podemos generar confianza en otros.

Muchas personas pueden cuestionar, pero, ¿por qué Dios permite tantas cosas? Dios no  controla las decisiones de los seres humanos, nosotros tenemos libre albedrío y capacidad de discernir.

Marcha 01 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores.

Si se iniciara una transición democrática en Venezuela, ¿qué aportes concretos considera que pueden hacer las mujeres lideresas para la gobernabilidad, la gestión pública y la paz?

El papel de la mujer va a ser determinante para recuperar la gobernabilidad de nuestro país. Nosotros tenemos que impulsar la participación sin reservas y sin el temor de poder ocupar espacios políticos en esa etapa.

Y bajo el impulso de ese proyecto que lidera María Corina Machado, Venezuela, Tierra de Gracia, la incursión de la mujer en ese proyecto da garantías de que gran parte del tema de corrupción que ha habido en Venezuela se puede corregir.

Y la mujer de por sí tiene esa cualidad sine qua non de generar empatía. Ahí es donde las mujeres vamos a demostrar que tenemos esa capacidad de gestión, de administradoras, de dar respuesta

¿Qué condiciones hacen falta para pasar de liderazgo de resistencia y supervivencia a un liderazgo de gestión e incidencia sostenida?

A nivel mundial, el venezolano ha demostrado una gran capacidad de resistencia y reinvención, logrando transformar la tragedia y la adversidad en un impulso positivo.

Este es un proceso que se va dando de manera progresiva. Se trata de adecuar nuestra capacidad de resistencia a los desafíos venideros, afrontándolos con mucha fortaleza y preparación.

Insisto en que las mujeres nos hemos venido preparando: algunas de manera muy consciente y otras impulsadas por las mismas circunstancias que nos van llevando a reformular la forma de sobrevivir en este país. En definitiva, es nuestra manera de transformar la mera resistencia en una verdadera resiliencia.

¿Cuál es su reflexión para los jóvenes, las mujeres??

Que no tengan miedo y que se atrevan a participar, a formarse, a buscar la excelencia en el contexto en el que se desarrollen, desde las organizaciones de la sociedad civil y en la participación política.

La participación de los jóvenes y de las mujeres jóvenes va a cobrar una importancia puntual en la transformación del país: con proyectos, con propuestas frescas y sólidas, con ese ímpetu de la juventud y ese deseo de tener un país lleno de oportunidades.

¿Qué acciones priorizaría para fortalecer el liderazgo de las mujeres? ¿Protección, formación, redes, financiamiento, acceso a medios? ¿Y qué rol deberían tener las organizaciones e instituciones en éstas?

Es un conglomerado de todos.  En primer lugar, la protección a los formadores y a quien recibe la formación, para alcanzar un incremento en quienes se capacitan; y el acceso a medios para lograr ese fortalecimiento del liderazgo femenino. Todas las organizaciones que hacen vida activa en nuestro país, políticas o no, deben procurarlo.

¿Cuáles serían sus tres prioridades?

Es fundamental fortalecer la capacitación y su vinculación directa con el tema de la transición, especialmente en los diálogos y en las mesas de negociación que se puedan plantear. Tiene que haber un incremento en la participación de la mujer en la reconstrucción del país, así como en la creación de redes de apoyo.

Asimismo, resulta clave destacar el tema de la mujer en la resolución de conflictos y en la construcción de paz, gracias a esa condición que tenemos de poder involucrarnos fácilmente en ese tipo de roles.

Una tregua obligada

A pesar de un liderazgo comprometido que la mantiene activa las 24 horas del día, la vida de Yanny González sufrió una pausa de seis meses que la alejó de las calles. Fue detenida el 22 de julio de 2025 y liberada el 10 de enero de 2026.

Al principio, pensó que se trataba de una entrevista de rutina. Sin embargo, a la medianoche de ese mismo día del arresto, la realidad la golpeó con una orden de privativa de libertad. Su caso formó parte de una serie de capturas que le puso rostro de mujer a la represión en el país.

Yanny fue detenida en una Venezuela sumergida en el miedo, pero que aún exhalaba rebeldía. Desde que recuperó su libertad, esta incansable mujer ha retomado su pulso constante en las movilizaciones y la protesta social.

“Un pájaro que se libera alza el vuelo con más fuerza” es la metáfora que define a la perfección este impulso que late con fuerza.

Yanny es el rostro de un gremio que se niega a ser invisible.

Llevando el nombre del gremio de Enfermería, siempre en alto.

Destacados

Mil familias afectadas por hundimiento de la vía en El Torbes, Táriba

Mayor movimiento de cisternas por escasez de agua potable

Dos lesionados tras choque de motocicletas enColón

COPEI recibe con “esperanza y profundo sentido de responsabilidad” el inicio del diálogo institucional

Bancamiga se une a la Cámara Petrolera de Venezuela para impulsar el financiamiento del sector energético 

Cotejo.info: los terremotos agravaron una red de comunicaciones ya deteriorada, pero no destruida por completo

Mbappé y Barcola tumban a una buena Senegal

Diario La Nación reabre las inscripciones de la Quiniela Instagol con quinielas por fases

“No suelto mis dólares»: venezolanos se aferran a una moneda que cada vez se ve menos en la calle

Cruzaba frontera con 49 fajos de bolívares fuera de circulación

Diario La Nación

Editorial Torbes CA
J-070059680

Miniavisos

Edición Impresa

Mapa del sitio

Política de privacidad

Sobre Nosotros