lunes 15 agosto, 2022
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Ascenso de Alejandro de Humboldt y Aimé Bompland al Pico el Ávila

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Alejo García


     

El científico europeo Federico Guillermo Enrique Alejandro Freiherr von Humboldt, mejor conocido como Alexander von Humboldt o Alejandro de Humboldt, nacido el 14 de septiembre de 1769 en Berlín Alemania fue un polímata, geógrafo, astrónomo, humanista, naturalista y explorador prusiano.  En las áreas de la ciencia fue un especializado en etnografía, antropología, física, geografía, geología, mineralogía, botánica, vulcanología y el humanismo.  Es considerado por los analistas el “Padre de la Geografía Moderna Universal”.  En América tuvo cinco años de expedición donde sus dos aportaciones a la ciencia: el estudio del cambio climático originado por la acción del hombre, así como el padre de dos nuevas especialidades: la biogeografía y la climatología.  En el Perú estudió la aplicación de los excrementos de las aves, el gusano como fertilizante y en su extenso viaje en barco hasta México, midió la temperatura del agua de la corriente fría que fluía en la costa peruana.  En su recorrido por las costas de Sudamérica, descubrió una fuente fría proveniente de la Antártida y que se adentra en la costa de Chile.

Alejandro de Humboldt alcanzó en Alemania gran popularidad y enormes reconocimientos en muchos países.  Fue miembro de la Roya Society y de la Academia Philosóphical Society.  La Academia de Ciencias en Berlín lo honró como: “el principal científico de su época” y la Academia Francesa lo calificó como “el nuevo Aristóteles”.
La infancia y la primera Juventud lo llevó por expedición a América en diferentes lugares.  El 3 de Enero de 1800 junto a Aime Bompland fueron los primeros en subir la montaña en compañía del venezolano Andrés Bello, quien a los 19 años ya descollaba.  El recorrido de la caminata duró tres días y los visitantes arribaron hasta la silla de Caracas.  Del Pico El Ávila  partieron hacia los Valles del Tuy y Aragua, conocieron además Antímano, La Victoria, Turmero, Maracay, Valencia, Guacara, Las Trincheras y Puerto Cabello.  Al poco tiempo emprendió viaje al Nuevo Reino de Granada, Cuba, Cruito, Nueva Esparta y Los Estados Unidos.  A los diecisiete años de edad en Berlín recibió clases de dibujo y pintura.  Expuso sus obras en la Academia de Berlín.  Al fracasar un viaje planificado al África, decidió partir a explorar a América del Sur y centro América en 1799 en compañía del francés Aimé Bompland y del español Carlos de Montufar.  Desde 1802 recorrió diez mil kilómetros en tres etapas.  Las dos primeras desde Cumaná y Caracas.  La segunda de Bogotá y Quito y la tercera anduvo en La Nueva España.
Al encontrarse en España obtuvo salvoconducto para realizar la expedición a tierras Americanas.  El 5 de Julio de 1799 zarpa de la Coruña y catorce días después hace escala en las Islas Canarias.  El 16 de Julio del año en curso desembarca en Cumaná.  Hace un recorrido por varios lugares de la Geografía venezolana y el 20 de noviembre llega a la Guaira y continúa a Caracas donde se encuentra con Bompland y son recibidos y atendidos por el gobernador y Capitán General Manuel de Guevara Vasconsuelo.
Los resultados de los viajes de Humboldt a unos cuantos lugares del Continente Americano fueron recopilados y publicados entre 1804 y 1827 en París en treinta y tres volúmenes con el título Viajes a las Regiones equinocciales del Nuevo Continente.  Entre los hallazgos derivados de sus expediciones se encuentra el estudio sobre el vulcanismo y su relación con la evolución de la corteza terrestre.  En los últimos años en 1827 regresó a Berlín y fue nombrado Chambelán del Rey Federico Guillermo III de Prusia, convirtiéndose en uno de sus notables consejeros y así mismo realizó numerosas misiones diplomáticas por pedido imperial.  En 1829 por encargo del zar Nicolás I de Rusia, hizo un viaje a los Urales para buscar nuevos yacimientos de platino, oro y otros minerales.  En la primavera de 1829, emprendió una misión geológica donde además halló diamantes.  Acto seguido se dirigió a TobolsK en Siberia, arribó al río Obi en Rusia, desde allí visitó en macizo de Altai y DzHungaria en la frontera con China.  Al retornar, se dirigió hacia Astracán en el mar Caspio.  Por último en Noviembre de 1829 llegó a San Petersburgo, allí fue recibido con honores por la nobleza, pronunció un discurso en la Academia Imperial de Ciencias, para resaltar la importancia de la colaboración científica internacional.
Durante los últimos veinticinco años de su vida, se dedicó especialmente en la redacción de cosmos, considerada la monumental visión global de la estructura del universo.  Por último, Humboldt es estimado uno de los novedosos ilustrados.  Tras haber gastado su fortuna falleció en Berlín en 1859 sin dejar descendientes.  La contribución de Humboldt a la ciencia está compuesta de libros científicos, atlas, tratados de geografía y economía de Cuba y México, una narrativa de sus viajes y un examen crítico de la crónica de la geografía del nuevo continente.  Durante su vida profesional y científica recibió numerosos reconocimientos: especies biológicas, elementos geográficos, parques, reservas naturales, localidades, calles, buques, cuerpos especiales, institutos, colegios y otras instituciones.  Asimismo, le otorgaron muchos elogios: en 1827 le concedieron la nacionalidad mexicana de manos del presidente Guadalupe Victoria, en 1854 le dispensaron la Gran Cruz de la Orden de Guadalupe y en 1859, el presidente mexicano Benito Juárez lo declaró Benemérito de la Patria.   A pesar de su gran aporte a la ciencia, la figura y la obra de Humboldt es poco conocida en Alemania.  Mientras tanto varios historiadores de su país han publicado sendas obras para resaltar su nombre.
Al comenzar el ascenso de Alejandro Humboldt y Aime Bompland al pico El Ávila los venezolanos debemos sentirnos orgullosos que dos grandes personajes del viejo mundo nos visitaron al final de la época colonial y nos dieran a conocer el aquel entonces.

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