Opinión
Davos Agoniza: Enterrado el Globalismo con la Fuerza del Pragmatismo
sábado 24 enero, 2026
Carlos Casanova Leal
El Foro Económico Mundial de Davos 2026 no fue el ritual habitual de élites desconectadas, sino el escenario glorioso donde Donald Trump proclamó el fin del orden globalista multilateral y pone en marcha un nuevo paradigma de poder real. Frente a líderes atónitos y globalistas, el presidente estadounidense anunció la creación del Consejo de Paz, mientras Marco Rubio ejecuta una realpolitik audaz que pulveriza la ONU y su paralizante burocracia. Dos análisis magistrales lo celebran: El viejo sistema de tratados vacíos es papel mojado, y la fuerza transaccional de Trump redefine el planeta; puede a usted gustarle o no su personalidad, pero su rol está redefiniendo rumbos.
Esta es la victoria que el mundo necesitaba. Durante décadas, Davos y la ONU han sido santuarios de ilusiones woke: Regulaciones climáticas absurdas, agendas ideológicas progresistas que imponen aborto y diversidad forzada, y una igualdad soberana ficticia que blindaba dictadores y paralizaba soluciones reales. Trump llega a Davos para enterrar esa farsa. “La ONU tiene potencial, pero no lo usa”, declara con razón, posicionando su Consejo como máquina ágil que coordina ayuda humanitaria, reconstruye naciones destrozadas y forja paces duraderas sin la parálisis de vetos eternos o asambleas interminables. EE.UU., liberándose de 66 organismos de ONU y una treintena más, demuestra liderazgo: la no injerencia caduca cuando protege tiranías, y la fuerza como enseñó Morgenthau es el verdadero árbitro de las naciones.
Europa, atrapada en su decadencia autoimpuesta, encarna el fracaso globalista, asediada por el islamismo radical, regulaciones climáticas que asfixian sus economías, el Viejo Continente permanece pasmado. Davos 2026, lejos de ser laboratorio de consensos imposibles, se convierte en el fin del multilateralismo inclusivo.
El Consejo de Paz, propuesta en Davos 2026, corona esta revolución como minilateralismo transaccional, presidido por Trump, reúne a 60 líderes selectos. Se está reinventando la ONU.
Donald Trump irrumpió en el Foro Económico Mundial de Davos con un discurso que, según el analista económico Daniel Lacalle, desmanteló el “wokismo”, el estatismo depredador y el consenso globalista que ha promovido políticas inflacionistas, intervencionistas y destructivas durante años.
El propio Larry Fink, CEO de BlackRock, admite la pérdida de confianza en Davos y culpó al “populismo” tratando de defender el gasto público descontrolado, la destrucción del sector productivo y agendas climáticas que solo han dañado la economía. En estos momentos, el Informe de Riesgos Globales del 15 de enero, revela un contexto económico dominado por alta incertidumbre, donde la mitad de los líderes encuestados anticipa un mundo turbulento en los próximos tres años, con pesimismo creciente a diez años vista. Las confrontaciones geoeconómicas lideran las amenazas a corto plazo, vinculadas a posibles conflictos armados entre potencias que desplazan riesgos como guerra, pandemia o clima, impulsando aranceles, restricciones a inversiones tecnológicas y controles de recursos críticos como las tierras raras chinas, lo que altera cadenas de suministro globales y frena el comercio.
Sigue señalando el informe que a mediano plazo emergen eventos climáticos extremos e inteligencia artificial (IA), que salta del puesto 30 al 5° por falta de gobernanza, impacto en empleos y potencial bélico, mientras la OIT alerta que la IA amenaza salarios reales estancados postinflación, acceso juvenil a trabajos cualificados y el auge del empleo informal en economías de baja productividad. En EE.UU., el crecimiento al 4 % proyectado hasta fin de década, mitad atribuible a inversiones en IA, resiste aranceles trumpistas al 14 % efectivo en 2025, que recaudaron 264 mil millones de dólares y redujeron el déficit comercial.
Tenemos que prepararnos para los cambios. Preste atención a lo que dijo Elon Musk: Enfatiza una reestructuración total de la economía, donde la IA integrada en la materia, robots y sistemas autónomos, producirá energía a escala estelar vía solar y centros de datos orbitales, resolviendo escasez y habilitando cómputo ilimitado. Anticipa 5 a 10 veces más robots humanoides que humanos para finales de la década, desplazando empleos pero creando prosperidad vía precios colapsados y optimismo proactivo: “Monetizar la esperanza” para una era de abundancia
Sobre el espacio, reafirma la colonización de Marte como un hecho vital, en dos años la inauguración de la estación espacial en la Luna como base para despegue de cohetes al universo profundo.
Todo ahora sí está cambiando el mundo a propósito de estas realineaciones geopolíticas y estratégicas.
Dios con nosotros.











