Opinión
El pluralismo, buen remedio contra el autoritarismo
jueves 10 septiembre, 2026
Julio César Hernández
CONTENIDO DEL VALOR
La práctica del pluralismo político, permite agrupar en una sociedad democrática, personas, grupos e intereses diversos, bajos reglas de convivencia, tolerancia y respeto a las distintas formas de pensar, las que deben estar aseguradas, en su ejercicio, para impedir que sistemas políticos autoritarios, simuladores del acatamiento a la Constitución, puedan ocupar y desplazar del espacio deliberante o agonista, a la Democracia, como ocurrió en los últimos años en el país, donde el“pensamiento único” y la “hegemonía” de un solo partido, fue deteriorando, a los restantes, con lo que, sepultaban a este importante valor democrático.
RESTRICCIÓN
En virtud del autoritarismo vigente, no se les reconocía a los partidos políticos, legitimidad para discernir, opinar o proponer soluciones a problemas económicos, sociales o de otra índole que confronta el país; tampoco proponer reformas a los parcializados, Poderes Públicos del Estado, lo que era prohibitivo, en virtud de que, el régimen intentaba avanzar en su política de hacer desaparecer medios privados de comunicación, independientes y en su lugar, instalar cada vez más, los llamados medios de comunicación comunitarios, llamados así irónicamente, para ocultar la aviesa intención oficialista, de no dar cabida a otras corrientes del pensamiento.
SILENCIAMIENTO
Sino, se está errado, en nuestro país, en los últimos 20 años, se han cerrado por conatel, más de 240 emisoras de radio, con lo cual, fueron acalladas, distintas corrientes del pensamiento plural, los programas de entrevistas y opinión, fueron sustituidos por las tediosas cadenas, muestras inequívocas de un pensamiento mediocre y alienante, sobre todo, para los que fueron sometidos, a control social, adhiriéndolos a “programas de racionamiento alimenticio”, sin preocuparse siquiera, por mejorar los vínculos de comunicación, para oír, las opiniones críticas, sobre los alimentos consumidos y que ningún momento fueron seleccionados.
FORTALECIMIENTO
Ahora bien, en estos momentos en que la Nación venezolana, confronta dificultades de diversa índole, tanto a lo interno, como a lo externo, sin que se haya podido aún, expulsar del poder, al decadente régimen gobernante, se debe fortalecer ese valor del pluralismo, impregnado de tolerancia, para ir asegurando y fortaleciendo la convivencia humana, tan afectada en años pasados, por la polarización, que logró hacer funcionar el gobierno, contra la sociedad democrática, pero que al parecer no ha desaparecido del todo, manifestada en posiciones autoritarias frente a pensamientos o grupos, que difieren en sus formas de pensar.
PARTICIPACIÓN
Las actuales circunstancias políticas del país, también podrían recomendar que, se legitimen los partidos políticos, sindicatos, colegios profesionales y demás corporaciones, pues a juicio de quien escribe, lo que se requiere también es mostrar que estas organizaciones, como partes de la Sociedad política y civil, exhiban su pensamiento en sus respectivas áreas; pero también opinen sobre la manera en que se debe reconstruir, Venezuela, para que, de esta manera, vayan incursionando en esa prioritaria tarea, dada la alta capacidad profesional o experiencias acumuladas, durante los años de opresión, que ahora, deben ser dadas a conocer.
ERRADICACIÓN DEL AUTORITARISMO
Para erradicar definitivamente el autoritarismo, nuestras sociedades, deben trabajar para que se legitime el conflicto político, entendido como un desacuerdo en una coyuntura, que surge en virtud de las relaciones interinstitucionales o interpersonales, que se debe transformar en competencia democrática, en coincidencias, para buscar soluciones, previos acuerdos consensuados, sobre las condiciones de competición, pues, lo político en definitiva, debe ceder ante la política, ya que de lo contrario, no sólo, no se estaría usando adecuadamente esta última, sino además, los políticos, demostrarían poco profesionalismo.
IMPLICACIONES
Ejercer la política, sin la preparación suficiente y necesaria, sin la responsabilidad ética conciente de sus actuaciones u omisiones, es abrir paso, a factores o prácticas contrarias, al espíritu democrático, entiéndase autoritarismo, lo que significa, marginación de principios y valores, que dejan el espacio libre, para que, la ignorancia, disfrazada de buenas intenciones, se vaya extendiendo entre la población, como ocurre en buena medida en la actualidad, donde se prioriza el enfrentamiento y los regaños recíprocos, ante rivales, que muchas veces, ya no se miran, como adversarios, sino como enemigos.
POLARIZACIÓN SOCIAL
Es justamente en esta clase de situaciones, donde se configura también,la polarización social, como expresión, de división extrema, de grupos humanos, en dos o más bandos, como nos ocurre en el país, donde además son excluyentes, donde se rechaza el diálogo y por ende al pluralismo, y al que piensa diferente se le ve como un enemigo. El lenguaje polarizante puede ir desde la atribución de características negativas al “otro” hasta la agresión verbal. Su uso es habitual en la contienda política, tal como refleja los medios de comunicación y las redes sociales diariamente, con lo que, las reglas de tolerancia y convivencia democrática, se van al traste.
UTILIDAD
En sentido contrario, el pluralismo político será la energía, que permitirá construir, procesos democráticos, para que, todos los actores políticos, puedan actuar, con determinación frente a los autoritarismos visibles e invisibles, que, en el futuro o en tiempos por venir, puedan volver a atentar, contra el sistema democrático por establecerse, pues no dudamos que, esos “felones de la civilidad”, no son demócratas confiables; por ello, no queremos creer que, así como ahora, no habrá voluntad política, para dialogar y establecer pactos o acuerdos duraderos de la democracia, que en buena medida, no se ha recuperado, por falta de entendimientos..
Hoy más que nunca los ciudadanos, debemos reclamar y exigir, el respeto al valor democrático del pluralismo, que la práctica política, lo adopte con frecuencia, para que las decisiones que interesen al país, sean el resultado de consultas, deliberaciones de ciudadanos, el producto de conflictos constructivos, para que sean aceptadas, sin ocasionar nuevos conflictos, lo que sin dudas, son cualidades democráticas, totalmente contrarias al autoritarismo o personalismo de los dirigentes que concentran el poder, de manera ilegal e ilegítima; además el pluralismo, irá desplazando a la autoridad autoritaria, al fortalecerse la actividad política.
LIMITANTE DEL AUTORITARISMO
Fortalecer la actividad política plural, limita el autoritarismo, porque hace posible, que se presenten en la arena política y electoral, diversas agrupaciones, que coexisten portando diversas ideologías, vertiendo opiniones e institucionalizando partidos, dentro de una misma sociedad, impidiendo que un solo grupo monopolice la verdad o la ley. Cuando el poder está distribuido entre diversas fuerzas políticas y, se respeta la diversidad, lo que es muy normal en política, para resolver lo político, el disentir deja de ser visto como una amenaza estatal o un delito, y pasa a ser reconocido como un componente normal y necesario de la democracia.
CONVIVENCIA Y GESTIÓN
Por último, si estamos buscando una democracia fuerte, ella debe ser capaz de albergar como natural el conflicto que deriva de la pluralidad, el conflicto en serio, y no aquella en la que el conflicto se refiere solo a cuentas por cobrar o a líos entre políticos, que para nada le interesan al país, una Democracia que sepa gestionar la diversidad ideológica y los conflictos, que los mismos, sean constructivos, dada la complejidad social que implica el ejercicio del poder político, por eso, desde la perspectiva pluralista lo deseable es que el poder permanezca disperso en diversas asociaciones partidistas que, de manera periódica, compiten por alcanzar el poder.
.
Destacados













