El robo de las lacras se hizo costumbre

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“La revolución es un instrumento para lograr fines mayores: independencia, el desarrollo integral, el progreso social, el desarrollo de una nueva sociedad”.

Hugo Rafael Chávez Frías (Valencia, 21 de marzo de 2006)

Luego de haberse decretado el pasado 20 de agosto las medidas económicas y un nuevo cono monetario – aprobado por el gobierno del Presidente Nicolás Maduro – el panorama económico del venezolano cambió y comenzamos a ver una luz al final del túnel.

Especialmente las esperanzas se acentúan con la llegada de un nuevo salario para el trabajador y para los jubilados del país, expresado en una nueva referencia monetaria la cual tiene como anclaje al Petro en una estrecha relación con el bolívar soberano, el cual se fijó en un nuevo salario mínimo de 1.800 bolívares soberanos.

El reto para el Estado venezolano es inmenso y la respuesta contra la guerra económica que había azotado por largo tiempo a todos los venezolanos, gracias a una maniobra del imperio norteamericano a través de sus lacayos de Colombia y los vende patria de nuestro país, era algo más que una necesidad sentida y el pueblo ahora responde.

Por eso las medidas económicas fueron calificadas de inmediato como una “jugada maestra” del Presidente Maduro y de su equipo de gobierno, respaldadas por la gran mayoría de venezolanos y por todos los sectores de la sociedad.

Las amenazas no se hicieron esperar y un magnicidio frustrado fue la antesala de una respuesta de los enemigos de la Patria, ante la defensa de los precios y una nueva política económica del Estado bolivariano.

Toda la artillería puesta en marcha contra los intereses de mafiosos santandereanos y de los serviles en nuestro país, quienes han visto amenazados sus intereses después de saquear por varios años el bolsillo del pueblo venezolano y han reaccionado al unísono contra las medidas económicas del gobierno revolucionario.

“No es concha de ajo” la lucha que ha tenido que enfrentar el gobierno del Presidente Nicolás Maduro, una vez que heredó las riendas del poder de manos del pueblo y del Comandante Hugo Chávez Frías.

Las amenazas de una guerra no convencional y afinada por todos los frentes por el imperialismo norteamericano y europeo, se han acentuado contra la Patria de Bolívar, existe un juego geopolítico que hoy pone a prueba a la seguridad mundial y forma parte de la guerra total desatada entre las potencias del mundo (China, Rusia, Europa y Estados Unidos).

Mientras en el escenario mundial se mueven las piezas del ajedrez en el escenario interno se socavan las bases del Estado venezolano, sometiéndolo a duras pruebas y a una guerra económica, la cual se ha venido enfrentando con acertada estrategia por parte del Gobierno del Presidente Nicolás Maduro.

Cada vez más los enemigos de la Patria en todos los niveles político, económico y financiero, han salido al campo de batalla y se han quitado la careta para defender sus intereses oligopólicos y rastreros, los cuales son su sustento dentro de un sistema neoliberal que tratan de defender a ultranza.

Las armas para la defensa de nuestro país fueron concebidas y pregonadas por el Comandante Hugo Chávez desde la llegada de la Revolución al poder, con el triunfo de diciembre de 1998 y con la aprobación – bajo un proceso constituyente – de la Constitución de 1999.

“Hemos echado las bases políticas de lo nuevo que estamos  comenzando a construir en estos años; bases ideológicas, sociales, económicas, militares, morales. Tengamos presente siempre, en todos los ámbitos del pensamiento y acción del Gobierno Revolucionario, que sólo hemos echado las bases de lo que estamos comenzando a construir; eso es fundamental para entender lo que ahora está ocurriendo – dijo el Comandante Hugo Chávez en febrero del año 2002.

Más adelante también afirmó: “Recuerden, compatriotas: esta batalla va a ser muy dura, porque no estamos batallando contra los factores de la oposición política venezolana, no estamos batallando tampoco contra los medios de comunicación; ¡no!, realmente estamos enfrentando al imperio norteamericano”.

La visión del Comandante era infinita y los escenarios de batalla se han dado en todos los niveles y hoy con el pueblo en la calle, nos toca enfrentar al enemigo en el campo económico y también a sus redes de especulación, extorsión y manipulación de precios; porque el enemigo no tiene escrúpulos y juega con el hambre del pueblo.

Cada vez más se acentúan los campos de batalla y los enemigos se juntan en todos los frentes y además, se quitan la careta. El aprendizaje ha sido constante y la visión del Comandante Hugo Chávez cada vez más comprueba en el terreno, el verdadero papel del pueblo y la unión cívico- militar  en la defensa de la Patria.

Un nuevo escollo enfrentamos los hijos de Bolívar contra los enemigos de la oligarquía colombiana heredera de Francisco de Paula Santander y los cipayos criollos, herederos del centauro de los llanos José Antonio Páez y la nueva burguesía parasitaria.

La miseria humana y las agallas de unos especuladores de oficio, ladrones por naturaleza y quienes además han chuleado al Estado venezolano hasta el cansancio, se unen nuevamente para explotar al pueblo venezolano.

Hoy tratan de utilizar sus armas a través de Venamcham, Fedecámaras, Fedecomercio, Federación de Ganaderos, etc., en su andamiaje de un comercio salvaje que quiere continuar exprimiendo el bolsillo de los venezolanos y tumbar al Gobierno.

Ante esta nueva arremetida de los verdaderos títeres y secuaces del imperio, el pueblo venezolano debe obtener junto al Gobierno del Presidente Obrero Nicolás Maduro, una nueva victoria en la ruta hacia la consolidación de un Estado socialista.

Ha llegado la hora de aplastar a todas las lacras y mafias que se han juntado para atacar a la Patria de Bolívar, como lo hicieron ayer con la Cosiata y sus descarados atentados contra El Libertador en Bogotá y  contra el Gran Mariscal de Ayacucho en la Selva de Berruecos.

Hoy más que nunca resuena la consigna, del también asesinado Comandante Hugo Chávez Frías, contra los bachaqueros de la gasolina de Colombia y las lacras de la carne y los acaparadores de alimentos y medicinas en nuestro país.

Ha llegado la hora de propinarles la más contundente de las derrotas, bajo la consigna y el llamado del Comandante Chávez de “Unidad, lucha, batalla y victoria”…

¡Venceremos!

¡Amanecerá y veremos! (Marco Tulio Arellano)