Opinión
Evitemos el Día Mundial contra el Trabajo Infantil
miércoles 10 junio, 2026
Alejo García Sierra
Antes del siglo XIX no existían disposiciones ni legislación para velar y proteger los derechos de los niños. A partir de esa fecha comienza la historia de los derechos de los infantes. Según a las definiciones establecidas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la Convención de los Derechos del Niño, estimó que se denomina como niños a las personas menores de dieciséis años de edad. Sin embargo, esa noción varía con la legislación de cada país.
De acuerdo a la Legislación Internacional, estima que los niños necesitan protección y cuidado de los adultos en el desarrollo de su hábitat. Entre los derechos vitales que deben disfrutar en la época de su niñez se destacan el derecho a la familia, vivienda, salud, alimentación y educación, los cuales son obligaciones y responsabilidad de los adultos, con la finalidad de estar pendientes y dispuestos que los mismos se cumplan a cabalidad.
En la actualidad, la violencia hacia los niños es ejecutada de diferentes estilos. Unas veces de modo silencioso, en el hogar, en la escuela, en las vías públicas y en otros sitios donde ellos asisten. En forma general “se denomina maltrato infantil o abuso infantil a cualquier acción física, sexual o emocional u omisión no accidental en el trato hacia el menor por parte de sus padres o apoderados, que ocasionan daño físico o psicológico y que amenaza el desarrollo de tales funciones”. De acuerdo a los estudios a dicha transgresión a los menores de 18 años, se distinguen los siguientes tipos de maltrato infantil: El abuso físico, el maltrato emocional, el abuso sexual, el abandono físico y emocional, entre los más reconocidos.
Según datos históricos, anterior al siglo XX la niñez padeció mucho para cuidar y proteger sus derechos. De acuerdo a relatos fidelignos señalan que en la época de la Edad Media, en determinados países, los padres de familia ejercían además el derecho a la vida y defunción sobre sus hijos.
Al transcurrir el tiempo aparecen los movimientos procedentes de los derechos de los niños. El primer país en abogar y establecer normas de protección de los Infantes fue Estados Unidos. Los datos históricos revelan que al fallecer sus progenitores, los niños eran obligados a trabajos diversos para mantener a la familia, las niñas practicaban la prostitución. También había chicas que laboraban en salones de belleza y en algunos casos ejercían labores en funciones de esclavas. Sin embargo, el maltrato infantil procede desde tiempos remotos, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha establecido una legislación concertada con gobiernos con el fin de lograr vigilancia de las autoridades y la sociedad para eludir el abuso con los menores de edad. Así surgieron en varias naciones organizaciones sociales para vigilar por el bienestar de los infantes, para ayudarlos y evitar maltratos y a la vez el abandono de sus padres, familiares y cuidadores.
El maltrato infantil se expande en el universo con los resultados lamentables de por vida para los afectados. El estudio y tratamiento de los mismos es complejo y hasta difícil. Existen consideraciones para clarificarlos, depende de: Las definiciones de maltrato infantil empleadas, tipo del mismo investigado, la cobertura y la calidad de las estadísticas, de las encuestas e informes aportados por las víctimas, los padres, autoridades, las organizaciones no gubernamentales y amistades.
Según estudios, entre los síntomas estimados en el maltrato físico infantil se destacan: Mal comportamiento, cambio repentino, rendimiento deficiente en la escuela, estado de alerta a que suceda algo malo, salida de casa temprano, regresar a ella tarde y pesimismo para no querer irse a su hogar y temor al acercarse a un adulto.
De acuerdo a lo anteriormente indicado, se producen un conjunto de resultados. Entre los más resaltantes se destacan: Genera a corto plazo estrés, produce trastornos del desarrollo cerebral temprano, alteración de los sistemas nerviosos, futuros problemas conductuales, físicos, mentales, depresión, comportamientos sexuales de alto riesgo, obesidad, embarazos no deseados, adicción al alcohol, drogas y tabaco. Del mismo modo contribuyen a enfermedades como: Del corazón, cáncer, suicidio, propensión a la infección sexual.
Al margen de los resultados sanitarios de salud y sociales originados como corolario del maltrato infantil, se ocasiona un impacto económico con motivo a los gastos de la hospitalización, tratamiento por los servicios sociales empleados en la niñez perjudicada y los costos sanitarios a futuro. Un método para prevenirlos lo constituye la sugerencia para los padres del problema, apoyo e información oportuna, adecuada y correcta sobre la educación de sus hijos, crear escuelas para los padres con el propósito de asimilar las buenas estrategias en las relaciones padres-hijos, su entorno familiar y comunitario. Además, crear y dar programas dentro de las instituciones hospitalarias y educativas para informar a los pequeños los posibles abusos sexuales padecidos en la infancia.
En la mayoría de los casos, los niños precisan tratamientos médicos, asesoramiento y estímulo. De ahí que deben existir grupos de orientación y apoyo para los padres y sus niños que solicitan ayuda. Los organismos gubernamentales dedicados a la protección infantil deciden si el niño debe ir a un hogar de cuidado temporal o regresar a su hogar. En casos extremos existe un tribunal de familia para dirigir los casos de abuso infantil. Los vestigios típicos del abuso en los menores son entre los siguientes: magulladuras y moretones en diversas etapas de la cicatrización y extendido en el cuerpo, quemaduras bien definidas, fracturas de nariz o mandíbula, curva de los huesos largos, torceduras o dislocaciones, heridas o raspaduras en la cara y en la parte posterior de las extremidades y torso, señales de dentelladas humanas, cortes o puyazos, lesiones internas en el cráneo y síntomas de asfixia.
En 1919, La Organización Internacional del Trabajo (OIT) abolió el trabajo infantil. Según un estudio del fondo de las Naciones Unidas en inglés (UNICET), estima que aproximadamente más de 150 millones de niños y adolescentes son forzados a trabajar. Igualmente, La Organización Internacional Del Trabajo (OIT), afirma que casi 8 millones de ellos desempeñan tareas domésticas en su mayoría niñas. Para rendir homenaje a los trabajadores infantiles se fijó el 12 de junio como El Día Mundial contra el Trabajo Infantil.
A conmemorarse esa efeméride en pro de los derechos de los niños, anhelamos porque cada día no exista transgresión a la felicidad de uno de los seres humanos más preciosos y queridos del universo: los niños. [email protected]
Destacados












