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La orquesta nacional de Caripito

Néstor Melani Orozco *


La segunda población petrolera de Venezuela, después de La Alquitrana de Rubio, donde se experimentó por primera vez con una refinería y de mechurríos y casas de petroleros de la gestación invasora gringa, entre el lugar del país donde más llueve en toda la nación. Tierra de Monagas.

Era 2003.

Fui por invitación de mi hermano Marco Tulio Arellano, siendo Gerente de Recursos Públicos de PDVSA. Y Rafael Rincón se hizo gestor de valores y hechos, para realizar un mural en la sede de las Orquestas Nacionales de la tierra cuna del maestro mundial Juvenal Ravelo, el tercero del cinetismo de América, y también allí, la ciudad de la actriz Doris Wells. Y entre sonidos de trompetas, violines, oboes, trombones, bajos, metales, guitarras, fui creando mis dos murales inmensos, desde la pureza de la música, hasta Bolívar en Viena, buscando en Austria a su maestro Simón Rodríguez.

De la gracia de soñar y entender los ritmos armónicos de la música, donde la luna divisó los azules y se guardó en secreto los rojos de mil corazones.

Y entre la virtud entendí cómo de orden, el edificio de la sede orquestal poseía las comodidades para el espacio de los sentidos de ensayos de encuentro desde el saxofón, hasta el violín de la presencia, sin causar molestias en cada ensayo. En cada músico.

Un teatro muy bien planificado y una galería de encuentros y la imagen del futuro de cada músico…

Allí pensé cómo Petróleos de Venezuela enalteció la diversidad cultural y de por qué en mi Grita se edificó una Casa de la Cultura sin ideas y méritos a los valores del arte. Donde se pudiera ensayar con la comodidad y desde la danza su templo y del arte, las artes, la pintura, escultura, grabados. Un centro para leer y un teatro inmenso bien planificado.

¿Por qué?

De allí recorrí desde Maturín, realizando murales gigantescos….

Y tiempo después, en una visita a la bella Caracas, en el lugar de las academias fuimos a un homenaje a las artes y entre voces, cantos y amigos el Dr. José Antonio Abreu. junto al joven Gustavo Dudamel. recibió el agradecimiento por mis murales a las sedes de las Orquestas Nacionales.

Esta tarde del sábado 13 de noviembre, presenciando la agrupación orquestal venezolana más grande del mundo, pude recordar aquellos años viajeros, de encuentros y de músicos, de pintores, poetas y de todos los sueños.

Hasta la verdadera armonía del teatro.

Mas de un Dios flautista. Y un pintor ejecutó el contrabajo, mientras una niña de La Grita, “María”, en la pureza de un violín para consagrar la inmensidad de la Orquesta más grande de la Tierra…

Porque más de amor una rosa blanca, para las presencias de un mundo de Rosas Rojas entre “La Marcha Slava” de Tchaykovski, en el Opis 5 para violín. Como la ventana de la imagen de la paz de nuestra patria… y el saber que desde la poesía, la música es el sentido puntual de la geometría del universo…

Porque ahora y siempre, Venezuela es la más grande, digna y hermosa musical del mundo…

Entonces es deber ahora hacer la defensa y de los valores de la “Casa de la Cultura Don Pepe Melani”, donde se ejerza y se sienta el sendero de la moral cultural, en el amor y testimonio de un pueblo. Donde están los secretos de un nuevo destino…


(*) Artista Plástico.
Cronista de La Grita.
Premio Internacional de Dibujo “Joan Miro”1987 Barcelona. España.
Maestro Honorario.
Doctor en Arte.
Premio Nacional del Libro 2O21.

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