Opinión
Notations/Opus 27/Centenario Miles Davis: “El hechicero”
viernes 31 julio, 2026
“He conseguido casi reproducir las sensaciones de aquella noche y aquella música de 1944, cuando oí por primera vez a Dizzy y a Bird, pero nunca lo he logrado del todo”
“El Jazz es la música de la libertad, es la música que permite a cada individuo ser quien realmente es”
Miles Davis
Elvis Joan Suarez
A pesar que su Padre era el mejor dentista de la ciudad, el niño Miles, salía desde temprano a vender periódico de puerta en puerta, no tenía necesidad de hacerlo, pero su padre le enseñó que “no hay excusas para ser pobre”, con el dinero que obtenía lo invertía comprando disco de los grandes del jazz, al llegar a su casa su padre sintonizaba en la radio el programa favorito de Miles: “Ritmos de Harlem” donde escuchaba a sus héroes: Louis Armstrong, Count Basie, Bessie Smith y Duke Ellington, la vida del niño Miles cambiaría, un día que recibieron la visita del mejor amigo de su padre que era un médico llamado Eubank, después de una copiosa cena, el médico le dijo a Miles: ¡te tengo una sorpresa! busco en automóvil una caja, parecida a una maleta, se la entregó: ¡ábrelo! , Miles todavía atónito con la caja la abrió y descubrió que era un instrumento de viento, su primera trompeta. Al cumplir 13 años sus padres discutían constantemente, en una de esas disputas su madre quería regalarle un violín, pero su padre decidió rápidamente comprarle una nueva trompeta antes que su esposa le trajera un violín a su hijo. La familia Davis, en la época de esclavitud, habían sido músicos clásicos, interpretaban instrumentos de cuerda frotada para los dueños de las plantaciones, en esa época solo había dos caminos para los músicos afroamericanos: animar a sus dueños blancos o tocar en bares y cabarets, pero la familia Davis se negó a seguir esa tradición, por ello el abuelo de Miles se hizo contador y con el tiempo logró comprar en Arkansas una 405 hectáreas de tierra, además logró enviar al padre de Miles a estudiar odontología al Northwestern College. El padre de Miles, trabajó fuertemente llegando a tener uno de los mejores consultorios dentales de su ciudad, también tenía una finca donde se criaban cerdos y caballos de raza. Miles Davis, nació en 1926 en Alton, Illinois, Estados Unidos, tuvo una niñez tranquila y feliz, sus padres eran cariñosos con él, su padre con una profesión y propiedades, su madre una mujer hermosa y elegante, además interpretaba muy bien el violín, de cual heredo su estética al vestir y su amor por la alta costura. Miles creció en el campo, le gustaba dar largas caminatas, se dedicaba a la caza, a pescar y a montar a caballo, Miles era un excelente jinete. Cuando Miles se quedaba en la finca de sus abuelos, escuchaba la música blues, góspel acompañada por guitarristas, los sábados por la noche visitaban la iglesia dejando una gran huella musical en nuestro joven Miles. Una noche se presentaban en su ciudad Charlie Parker y Dizzy Gillespie los músicos de jazz más famosos de la época, cuando Miles los escuchaba con atención en el público, uno de los músicos de la banda vino corriendo y le preguntó: ¿Tienes Carnet del sindicato? Claro, necesitamos un trompetista urgente, Miles se dio cuenta mucho después que trataba del propio Gillespie quien le había pedido que se subiera al estrado, esto sería su gran iniciación en el mundo del Jazz. Miles Davis, persiguiendo a sus ídolos, llegaría a New York a estudiar en la Julliard School, su padre le pagaba las cuotas y le enviaba dinero para sus gastos, pero allí en la gran manzana llevaría una doble vida, en la Julliard y de noche asistiría a los sórdidos clubes de la calle 52, donde se desarrollará una música nueva y revolucionaria: el Bebop. Miles afirmaría: “Un año viví con Charlie Parker bajo el mismo techo, siempre iba con él a la calle 52, donde quiera que tocara, estaba con él, me decía: suéltate tocando nada más”. Davis entendió que no podía imitar a sus ídolos, su música buscó una atmósfera en el silencio y el espacio, un culto a la sencillez, el uso de su sordina moldeó su sonido, un sonido de luto de resignación a veces alegre, pero seguía siendo en tono triste, Davis demostró que una nota bien elegida y sostenida en el silencio pesaba mucho más que un centenar de notas en 8 compases. Miles siguió el consejo de Dizzy: “Aprende a tocar el piano, y luego ya podrás encontrar tú mismo unos solos extravagantes”. Para entender al Miles Davis que forjó su propia personalidad en el mundo del Jazz debemos escuchar su obra cumbre para darle la bienvenida al jazz modal: “Kind of Blue” (1959), aquí Davis le da la espalda a la complejidad desbordante del Bebop, ya no improvisaba sobre progresiones armónicas verticales sino a través de paisajes horizontales. A partir de la década de los años 70, Miles declaró que podría formar un grupo de rock mejor que el de Jimi Hendrix, allí surge el “Miles eléctrico” con disco como “In a Silent Way” y “Bitches Brew” donde rompe con la estructura tradicional del Jazz y abraza el ritmo binario del rock, los críticos le acusaron de traidor, pero sin embargo la historia más tarde le daría la razón. Miles Davis era un gran amante de los automóviles deportivos, en 1972 tuvo un accidente donde se fracturó ambas piernas, apareció en público cinco años después del accidente, muchos rumores se manejaban sobre su salud, pero su confinamiento se debió más a razones psicológicas, pero Miles volvió a ser tratado como un Dios cuando se presentó al festival de Boston y New York en 1981, tocando mejor que en los años que precedieron a su retiro. A Davis lo llamaban “el hechicero” por su gran intuición casi mágica de transformar la música y anticiparse a los cambios estéticos del Jazz. El pasado 26 de mayo se destacaron varios eventos globales como el lanzamiento oficial del logotipo Miles Davis 100, por parte de los herederos y la fundación del artista para resaltar su impacto en la música arte y moda, en ciudades como New York y ciudad de México se realizaron conciertos retrospectivos. La orquesta del conservatorio de Turín recorrió varias ciudades europeas interpretando mucho de sus temas. En el 61 edición del festival de San Sebastián en España, dedicó gran parte de su programación en celebrar su natalicio junto a otro grande del jazz John Coltrane. Miles afirmaría: “Me es indiferente quien compra mis discos, mientras lleguen a comunidad afroamericana para que me recuerden cuando muera”.
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