Opinión
¿Por qué el dinero sigue siendo caro, aunque la economía necesite crecer?
jueves 29 octubre, 2026
Moisés Orraiz
Para muchas personas, conseguir financiamiento representa una dificultad tan importante como encontrar clientes o mantener sus ingresos. Un comerciante puede tener oportunidades para ampliar su negocio, pero no disponer del capital necesario. Una familia puede necesitar comprar una vivienda o financiar un proyecto, pero descubrir que las condiciones del crédito hacen imposible asumir ese compromiso.
Detrás de estas situaciones existe una pregunta económica fundamental: ¿por qué el dinero puede seguir siendo caro incluso cuando las empresas y las familias necesitan que la economía crezca?
La respuesta comienza con una realidad que a veces olvidamos: el dinero también tiene un precio. Ese precio se expresa, entre otras cosas, en los intereses que cobran quienes prestan capital. Cuando financiarse resulta costoso, las decisiones de consumo, inversión y expansión se vuelven más difíciles.
Esta semana, la Reserva Federal de Estados Unidos, conocida como la Fed, celebrará una nueva reunión para decidir qué hacer con sus tasas de interés. Aunque parezca un asunto lejano, sus decisiones influyen en las condiciones financieras internacionales y, por esa vía, pueden afectar también a las economías latinoamericanas.
La Fed enfrenta un problema complejo. Si reduce demasiado las tasas, puede estimular el consumo y la inversión, pero también corre el riesgo de alimentar una inflación que todavía preocupa. Si mantiene el costo del dinero elevado, contribuye a contener las presiones sobre los precios, aunque también puede dificultar el crecimiento económico.
Para entenderlo, imaginemos a un empresario que necesita financiamiento para comprar maquinaria, aumentar inventarios o contratar trabajadores. Si el préstamo resulta demasiado caro, probablemente posponga sus planes. Esa decisión no afecta solamente a su negocio: también puede representar menos oportunidades de empleo y menor actividad para sus proveedores.
Algo parecido ocurre con las familias. Cuando una parte importante de sus ingresos debe destinarse al pago de intereses, queda menos dinero disponible para otros gastos. Si muchas personas y empresas reducen sus compras e inversiones al mismo tiempo, la economía puede perder dinamismo.
Pero hay un detalle importante: aunque un banco central decida bajar sus tasas, eso no significa que todos los préstamos se abaraten inmediatamente. Los bancos también consideran el riesgo de que no les paguen, la inflación esperada y las condiciones del mercado antes de ofrecer financiamiento.
En el caso de Venezuela, esta explicación requiere una distinción. Las dificultades para acceder al crédito no dependen principalmente de lo que decida la Reserva Federal. También intervienen factores internos, como la disponibilidad de financiamiento bancario, la incertidumbre económica y las condiciones que enfrentan las empresas para operar.
Sin embargo, Venezuela no está aislada del mundo. Los cambios en las condiciones financieras internacionales pueden influir indirectamente en las decisiones de inversionistas, en los costos de financiamiento externo y en las oportunidades de inversión que llegan a la región.
Cuando prestar dinero en Estados Unidos ofrece rendimientos atractivos, algunos inversionistas pueden preferir mantener su capital allí en lugar de asumir mayores riesgos en economías emergentes. Esto puede hacer más difícil conseguir recursos para financiar proyectos productivos en otros países.
Por eso, la discusión sobre las tasas de interés no debería interesar únicamente a economistas, bancos o inversionistas. También ayuda a comprender por qué algunos negocios no logran expandirse, por qué ciertos proyectos se posponen y por qué la recuperación económica necesita algo más que buenas expectativas.
El crecimiento requiere empresas capaces de invertir, trabajadores con oportunidades y familias con ingresos suficientes para consumir. También necesita financiamiento disponible en condiciones que permitan desarrollar proyectos viables.
La decisión que tome la Reserva Federal esta semana será importante, pero no resolverá por sí sola esos desafíos.
Porque una economía no crece solamente cuando existen oportunidades para invertir, sino cuando también existen las condiciones para convertir esas oportunidades en realidad.
Trader retail | Analista de mercados | Fundador de GrizzlyTraders *
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