Opinión
REPELENCIAS 627
sábado 1 agosto, 2026
Carlos Orozco Carrero
Se realizó la semana pasada un interesante coloquio sobre el bambuco tachirense. Leoncio Ontiveros, extraordinario guitarrista, estuvo a cargo del tema que nos apasiona a muchos y nos enamoró aún más de nuestro ritmo andino por su manera de conversar con todos los asistentes sobre estos movimientos que nos arropan profundamente y nos invitan a reflexionar en relación a esta identidad tan marcada que tenemos los nacidos y criados entre estas montañas sonoras tan nuestras. Carlos Contreras, comunicador con experiencia musical, completó la conversa y nos dejó esperando otros coloquios sobre los que nos identifica realmente en materia musical. Bonito estuvo.
-Sírvanle más arroz, yuca y carne mermada para que recuerde sus platos preferidos de cuando estaba muchacho en Pregonero. -Caliéntenle unos frijoles porque este muchacho tiene cara de frijolero paramero al exigir frijoles en Madrid. Es la exquisita carne de velorio lo que preparan en la casa del Estanco también para recordar un plato de peltre copetón de sustancia alimenticia que gusta a todos. Gastronomía popular, le dicen a estos condumios tan exquisitos a nuestros paladares.
Siguen apareciendo algunas extrañas pruebas sobre la derrota de Argentina en el pasado mundial. Y no hablo del triunfo de España. Ustedes saben a qué me refiero, cariños. Estamos como cuando llegué al estadio de La Grita a ver un juego de futbol entre los del patio y el Deportivo Uribante. Humberto pirulín me comentó en la plaza Jáuregui que los de Pregonero estaban jugando y salí esmachetado a ver a mis paisanos en acción. Desde la esquina del cuartel vi el autobús de Expresos Continente estacionado en la avenida y en el campo deportivo estaban los muchachos repartiendo pata venteada al que se atravesara. Me acerqué al viejo Olinto, chofer de la unidad, y le pregunté por los integrantes del equipo uribantino. -¿Cómo va el juego?. –Hasta este momento el juego va 11 a 0, carretico. Nunca le hemos ganado a La Grita, pensé. –Ya va a terminar, me comentó. Pitaron el final y me les acerqué para consolarlos. De ayudante del chofer venía Erasmo Contreras Picotazo. –Tronco de pela nos dieron, le dije. -No, Carreto. -Les ganamos. Y no les metimos más porque se acabó el juego, me dijo. –Y, ¿esos jugadores quiénes son? –Son trabajadores de la represa del Uribante y vinieron a divertirse. Chilenos, bolivianos peruanos, colombianos y hasta un puntero izquierdo suizo hizo de las suyas en el viejo terreno de la tierra del Santo Cristo de La Grita. Apuesto que no me van a creer…
Agarra fuerza la academia cada sábado en los amplios salones del bodegón del Buen Estar de La Ermita. Experiencias compartidas entre un grupo que ha investigado siempre ante la vida misma. Se corta y se cose y nos sorprendemos al saludar los conocimientos que afloran cada ocho días entre todos sus miembros e invitados. Eso de comentar la relación entre el vallenato sabanero y el castellano del siglo XII solo se presenta en una tarde noche de gente noble y sabia. Daniel Samper y juan Gossaín estuvieron presentes en la tertulia y respaldaron todo lo que se dijo con la condición de no contarle a nadie. Y yo, que soy más sopón, prometí guardar silencio. En cada esquina una historia.











