Opinión
Sin gobierno de transición peligra la democracia poschavista
sábado 7 marzo, 2026
Carlos Casanova Leal
Cuando Biden le entrega a Trump la presidencia del gobierno de los Estados Unidos, se produce un cambio en la titularidad de quien es presidente, y éste va nombrando sus colaboradores, pero el Gobierno y el Estado siguen siendo el mismo, y lo es en razón de que existe continuidad administrativa, sucede igual cuando Iván Duque le entregó a Petro en Colombia o cuando Bolsonaro le entrego a Lula en Brasil, así sucesivamente, el gobierno es el mismo; el caso de Venezuela es diferente, la Constitución define que el Estado Venezolano es democrático, pero en 27 años la revolución montó el Estado comunal y el gobierno socialista.
En Venezuela se desaplicó la Constitución para imponer con las leyes del Estado comunal su propio Estado comunal, con las leyes habilitantes liquidaron el modelo económico constitucional por el modelo socialcomunitario. Puede haber cambio de los titulares de gobierno, presidente y ministros, pero que reciben ¿un gobierno democrático Constitucional? No, reciben un Estado socialista. ¿Puede desde la presidencia cambiarlo? No, se presenta el conflicto entre lo que había, hay y lo que debe existir por gobierno. ¿Hay continuidad administrativa? No, no puede haberla.
Esta semana que recién termina, reunidos con sectores y representantes sociales del Táchira, el Doctor Mauricio Pernía Reyes, profesor de la Universidad Católica, señalaba que para los estadounidenses la categoría conceptual de transición es el cambio de personas de un gobierno que sale a otro que está entrando; distinto de nuestra circunstancia, pero ellos lo aprecian desde su visión y no desde la nuestra.
En Venezuela tiene que existir un cambio de régimen, de Estado socialista al régimen democrático con sus políticas económicas propias distintas del socialismo. La diferencia entre el éxito y el fracaso pasa por entender esto; la elección de presidente no cambia el régimen socialista, ni las elecciones generales cambian el Estado comunal.
Hay que desmontar primero todo el entramado del Estado socialista con un gobierno de transición, para que el nuevo gobierno ahora sí electo en elecciones libres reciba un Estado con capacidad, músculo económico y tome posesión un gobierno para gobernar y no para resolver los problemas de una transición de un régimen socialista a uno democrático; si fuese así, le estallaría la crisis que subyace latente en la sociedad venezolana.
Nicaragua 1990: Violeta Chamorro sacó al Sandinismo, sin un gobierno interino formal para depurar militares y burocracia; el frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) retuvo el control desde abajo, generó inestabilidad y retornaron al gobierno autoritario, por poner un solo caso de otros que son experimentos fallidos por falta de gobierno de transición previo a las elecciones democráticas.
En Venezuela aprecio presiones para la convocatoria a elecciones presidenciales. Si antes no hemos caminado por la ruta de un gobierno de transición que desmonte el Estado socialista con todas sus estructuras, se estará prisionero de un conflicto de gobernabilidad, ya que el propósito revolucionario primero es quedarse y, si sale, su meta es regresar.
El planteamiento central que la oposición debe proponer al cogobierno que existe sobre Venezuela es la exigencia de un gobierno de transición para que haga el trabajo de desmontar las estructuras del socialismo y en ese proceso la reconciliación, luego sí las elecciones.
El chavismo se quiere vestir ahora de liberales, se proponen aprobar 32 leyes capitalistas, estimo para abrir la economía que ellos mismos cerraron, pero están buscando es quedarse si a los ojos del exterior la oposición sigue dispersa y sin estructuras ciertas.
Los integrantes de la Asamblea Nacional siguen la estrategia chavista, andan sin agenda propia solo votando la iniciativa estratégica del chavismo, el ciudadano siente que los avances se estancaron y no ven mejoras en su condición de vida que sigue siendo muy dura, el regreso anunciado de María es un riesgo si las expectativas no se van cumpliendo y traería pérdida de apoyo.
La política son hechos, el tema de la transición ha sido estudiada desde hace años en el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, bajo la dirección de Benigno Alarcón Deza, ahí están publicadas las acciones que hay que tomar por sectores en una transición, ¿es muy difícil que los líderes de Caracas se sienten a revisar el tema con profesionales del área? No, no lo es.
Nuestro trabajo ahora en el Táchira y se lo propongo al país en los distintos estados, es la formación ciudadana para la participación única garantía de avanzar para consolidar la democracia.
Dios con nosotros.
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