Opinión
“Tomorrow Never Knows” o la muerte del ego
viernes 7 agosto, 2026
Porfirio Parada
El 5 agosto de 1966 The Beatles publican su séptimo álbum de estudio “Revolver”, y para muchos ese álbum cambió la música popular por su experimentación de sonidos diversos, por su atrevimiento en seguir sus latidos creativos, por creer en ellos mismos con el respaldo de su productor George Martin, que veía en ellos esa gran capacidad de crear y derribar barreras con la música. The Beatles revolucionaron la música y las mentes por esos años, este mes se cumplen ya 60 años de ese disco que marcó a mucha gente en todo el mundo, y la sigue marcando, por supuesto, incluyéndome.
Venían agotados de hacer giras mundiales, mostrando su música en diferentes tarimas y ya eran leyendas vivientes del Rock and Roll. Quizás para entender un poco el álbum Revolver hay que escuchar a su antecesor disco, Rubber Soul de 1965. Un álbum increíble, con un estilo musical que impacta, canciones que ya no solo eran de amor, sino otros temas, más introspectivas y con sonidos que cada vez se salía de lo convencional. George Harrison, miembro de la banda, expresó que incluso no había que diferenciar o separar mucho de Rubber Soul a Revolver, porque bien puede ser un Volumen 1 y Volumen 2 debido a la misma etapa creativa.
El sitar es un instrumento musical de la india, Harrison tocó el sitar en la canción “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)” de Rubber Soul. Menciono el sitar porque aparece la influencia de la India nuevamente en el último tema de Revolver, que tiene por nombre “Tomorrow Never Knows” y en la cuarta canción del disco “Love You To” Y es difícil hablar de cada canción de Revolver en un solo texto y por eso me detengo en “Tomorrow Never Knows”, que para muchos una de las canciones más psicodélicas de todos los tiempos, la más vanguardista en su época, donde John Lennon se hace cargo de la composición, de la letra, y donde Ringo Starr toca la batería en uno de sus sonidos más raros, únicos en su carrera.
Se dice que la canción es pionera en la música electrónica, su innovadora técnica de grabación no solo impactó a los seguidores de The Beatles, sino alumbró las mentes de los demás músicos de la época, influenciando de manera directa. John Lennon compuso la canción cuando estando en una librería encontró el libro “The Psychedelic Experience”, obra basada en el Libro tibetano de los muertos. Se habla sobre “la muerte del ego” bajo la influencia del LSD y otras drogas psicodélicas. En el libro hay un manual que Lennon realizó. El artista en esa época ya estaba experimentando con el consumo de ácido, mezclando con los ensayos de la banda, con su vida personal, y con el paso de la vida en este mundo.
“Turn off your mind, Relax and float downstream, It is not dying” (apaga tu mente, relájate y flota por la corriente, esto no es morir) así inicia la letra de la canción en la voz electrónica, modificada y alterada de Lennon. Continua el efecto de una gaviota, hay sonidos invertidos y acelerados, música al revés de la guitarra, sitar y otros elementos que se van incluyendo en la experimentación, bucles de cinta que se repiten, cintas entre máquinas y más máquinas mezclando, un mellotron registrando una sinfonía vanguardista, sonidos inesperados, el punteo de guitarra en reverso, la letra de la canción entre filosófica, existencial e hindú. Uno la escucha en la actualidad y sigue impactando. El título de la canción proviene de una frase que Ringo Starr solía decir, el baterista decía “Tomorrow Never Knows” (Mañana nunca se sabe) en entrevistas y conversaciones con sus amigos.
La portada del álbum fue creada por el bajista y diseñador gráfico alemán Klaus Voormann, amigo de The Beatles desde la época de Hamburgo de 1960 a 1962, años donde la banda se presentó varias veces en Alemania, y tuvieron varios ensayos importantes. La portada es en blanco y negro donde se ve un collage bien artístico y fresco donde aparecen los integrantes de la banda en pequeños y grandes tamaños y retratos. Paul McCartney, bajista de The Beatles, en el álbum de Revolver compuso “Eleanor Rigby” canción que se aleja de temáticas románticas y muestra su madurez como compositor escribiendo sobre la soledad entre la gente y un tal padre McKenzie, un clérigo solitario que redacta sermones que nadie escucha, todo bajo una exquisita dirección orquestal.
George Harrison hace lo propio con “Taxman” haciendo alusión a la canción de la famosa serie de Batman, acompañado de un punteo, de los mejores de McCartney con la banda. Este disco revolucionó las mentes, los oídos, los estímulos, las visiones, ya luego, les quedarían otros discos más que terminaron siendo inmortales en su discografía, sin mencionar posteriormente su carrera como solistas, pero lo cierto fue que Revolver abrió nuevas posibilidades de ver el mundo, la vida, la música. En ese año de 1966, también publicaron como sencillos “Paperback Writer” y “Rain” dos buenas canciones, la primera terminó siendo muy famosa, incluida en antologías, y la segunda, tiene sus toques experimentales, continuando con la onda de “Tomorrow Never Knows”.
Locutor de La Nación Radio
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